'Los ciudadanos tienen derecho a la información sobre el planeta'

'Los ciudadanos tienen derecho a la información sobre el planeta'

Barbara Ryan explica por qué es clave que los ciudadanos tengan acceso a los datos del ecosistema.

notitle
24 de junio 2016 , 10:38 p. m.

Durante milenios la humanidad ha alentado su curiosidad por conocer el espacio. A tal punto que hace unos días, cuando se celebró el Día Mundial de los Océanos, científicos franceses aseguraron que en la actualidad conocemos más el suelo de la Luna que el mismo fondo del mar.

Sin embargo, indagar la geografía del planeta y conocer su atmósfera también ha sido una ambición humana. Hoy, desde un satélite, un dron o un celular, se monitorea el pulso del planeta Tierra. La lluvia, los mares, las nubes y las extensas hectáreas de sabanas o montañas son los objetos de estudio para entender cómo es la vida en el planeta azul.

Esta información sirve para conocer cosas tan simples como saber si es necesario llevar la sombrilla antes de salir de casa o si es mejor ir de vacaciones a ciertos lugares en vez de otros. Incluso, si en un futuro será posible vivir o no en determinadas regiones.

“Además, porque nuestros impuestos pagan por esos sistemas de observación”, agrega con humor Barbara Ryan, secretaria general del Grupo de Observación de la Tierra (GEO, sus siglas en inglés), quien dialogó con EL TIEMPO durante su visita a Bogotá para el AmeriGeoss, un evento que reunió a organizaciones científicas y técnicas reconocidas en el ámbito internacional y que fue organizado por el Ideam y la Universidad Nacional.

Ryan está a la cabeza de la organización que garantiza que todos los datos que se recolectan de la Tierra sean de uso público para los gobiernos del mundo. Para ella “la foto” de este planeta está casi completa, pero aún faltan algunas regiones para finalizar el rompecabezas.

¿Cómo surgió el Grupo de Observación de la Tierra?

El Grupo de Observación de la Tierra tiene sus orígenes en la Cumbre Mundial de Desarrollo Sostenible, que se realizó en el 2002 en Johannesburgo, en Sudáfrica. En esa época, un número de países se reunieron y dijeron: tenemos un uso espectacular de las observaciones del planeta, tanto en recolección de los datos como en los sistemas, pero esta información solo está en un par de áreas como el clima y todos los datos meteorológicos, que por ejemplo para Colombia maneja el Ideam, pero por qué no tenemos ese sistema de principio a fin para la agricultura, para la biodiversidad, para las observaciones oceánicas, para la energía… Entonces nos tomó un par de años fortalecer la organización. En el 2005 teníamos 55 países que firmaron originalmente la declaración del Grupo, ahora lo conforman 102 países, lo cual es muy interesante, pero eso es solo la mitad de los países en el mundo.

No somos una organización gubernamental ni con una estructura formal como la de las Naciones Unidas, sino que somos un grupo voluntario. Es decir, los países se adhieren voluntariamente para trabajar y entregar la información de sus sistemas de observación de la Tierra, la cual se puede hacer desde el espacio, en el mar y dentro de la misma tierra con mediciones subterráneas.

El Ideam tiene un muy buen desarrollo en esta área. Por ejemplo, el Estudio Nacional de Agua 2014 es una publicación espectacular, todos los países en el mundo se beneficiarían si tuvieran una guía como esa.

¿Por qué es importante que un ciudadano del común tenga acceso a los datos de observación de la Tierra?

Yo pienso que hay dos razones. Por un lado, están los impuestos; alguien que los paga está costeando los equipos con los que se hacen las observaciones, los salarios de quienes las estudian y el funcionamiento de las agencias para que sean posibles los sistemas de vigilancia. Nosotros en el grupo sabemos que el ciudadano tiene el derecho de ver esa información.

El siguiente punto es que cada uno de nosotros, como personas que habitamos en la Tierra, tomamos decisiones a diario, cosas tan simples como si llevo o no la sombrilla antes de salir de casa o si voy a la playa o si me voy a pescar, si voy a continuar consumiendo energía tradicional o si mejor voy a cambiar de tecnología para implementar paneles solares en mi casa. Queremos entonces asegurarnos de que los ciudadanos de todo el mundo tengan acceso a esta información para que puedan tomar decisiones basadas en conocimientos amplios.

Con el número de países que actualmente hacen parte del grupo, ¿qué tanto porcentaje de la Tierra ya se conoce?

Yo diría que conocemos una gran parte de la Tierra. Hay una organización que se llama el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, sus siglas en inglés), la cual reúne a cientos y cientos de científicos, quienes incluso, hace un par de años, ganaron el Premio Nobel de la Paz. Y gracias a la labor que ellos han realizado, hoy sabemos que los humanos han impactado el clima del planeta por medidas como el aumento del nivel del mar o la intensidad de las tormentas.

Sin embargo, tenemos brechas. Hay puntos de la Tierra, tanto en regiones polares como en el sur, o en algunos países subdesarrollados, que no tienen unas organizaciones robustas que recolecten datos de esos lugares. Eso es lo que denominamos brechas globales del sistema, y por eso es que nosotros estamos abogando por integrar la información de los océanos, la atmósfera y la tierra, de manera que sin importar quién recolectó los datos, se empiece a completar este rompecabezas.

¿En qué lugares es más marcado ese desconocimiento de la Tierra?

Yo diría que, adicional a los países menos desarrollados –que tienen brechas en los sistemas de información–, también faltan datos de los océanos. Estamos viendo cada vez más que se están calentando y necesitamos medir qué tanto y qué tan rápido está pasando eso. Necesitamos redes más robustas en ese campo. De todas maneras hay terrenos más difíciles, ya sean las montañas o en las regiones polares, donde es importante saber qué tan rápido está cambiando la vegetación y cómo está sucediendo.

Cuando se habla de observación de la Tierra, normalmente uno se hace la imagen de satélites. Desde esa perspectiva, a varios cientos de kilómetros, qué tanto se aprecian las transformaciones causadas por el cambio climático...

Las observaciones de satélite del planeta hacen un muy buen trabajo en mirar a la Tierra completa. Tal vez en los polos hay algunas brechas donde estos artefactos no la alcanzan a visualizar. Sin embargo, lo que realmente ellos están haciendo es algo que nosotros denominamos las reflectancias, que no son realmente una medida de la temperatura ni una variable física, sino la medición de qué tanto calor está reflejando la luz. Por eso, en el lugar se necesita una observación terrestre y marina, para poder calcular la temperatura relacionada con la reflectancia que se observó desde el satélite y asignar un valor a la imagen espacial. De esta manera, las medidas en sitio con base al océano son muy importantes. Necesitamos la correlación.

Ahora, como me preguntabas sobre qué es lo que podemos ver desde el espacio, debo decir que con las observaciones con base en satélite y tierra se puede empezar a ver los patrones de calor y se puede visualizar la salud de la vegetación y el cambio que hay en ella. También se puede ver el crecimiento urbano y hacia dónde se están moviendo las personas; por ejemplo, qué carreteras se están construyendo. Es una muy buena foto de los cambios que se están llevando a cabo en el planeta.

¿Por qué es clave que un país como Colombia tenga acceso a esa información satelital?

Voy a responder la pregunta de manera genérica, porque creo que las autoridades en Colombia pueden hablar mejor de las necesidades específicas que tiene el país. Desde mi opinión, Colombia no difiere de las necesidades que tienen otros países, ninguna nación tiene suficientes recursos, incluso ni la más rica tiene cómo recolectar todos los datos que se necesitan de su territorio. Nosotros tenemos diferentes satélites que han sido operados por otros gobiernos y si los datos están abiertos y disponibles, todos los países se van a beneficiar de ellos. Por ejemplo, yo vivo en Ginebra (Suiza), pero soy estadounidense y he trabajado toda la vida en Estados Unidos, e incluso en mi país nos estamos beneficiando de las observaciones que toman otros gobiernos.

Las agencias espaciales del mundo se reúnen y negocian sobre cuál país quiere operar este o aquel satélite, con diferentes capacidades. Si se comparte internacionalmente, se puede completar toda la foto de cómo está nuestro planeta.

¿Hacia dónde van tanto la política como las nuevas tecnologías?

Tenemos un dicho dentro del grupo de observaciones: los países tienen fronteras, pero observar la tierra no. Entonces lo que estamos pidiendo son políticas más abiertas para compartir la información. Lo que estamos viendo es que tecnológicamente hay más organizaciones, incluso del sector privado, que están en el juego del espacio.

Se están empezando a ver pequeños satélites y clústeres de satélites, y ese es ya un cambio tecnológico. Cuando bajamos del espacio hacia la atmósfera de la Tierra, se van a encontrar drones que recogen información de alta resolución, pero incluso a medida que nos acercamos más, vemos a ciudadanos que recolectan datos en sus celulares, que toman datos de la vegetación y su entorno.

¿Cuál es el futuro de las observaciones de la Tierra?

Los cambios tecnológicos están en todas las capas, incluso en tierra. La información ahora se está comunicando en formas que ni siquiera imaginábamos antes. Estamos presenciando la democratización de las observaciones del planeta, por fin estamos viendo a ciudadanos globales que se unen para aprender de su hogar.

LAURA BETANCUR ALARCÓN
Redactora de EL TIEMPO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.