Coca-Cola pide que le bajen el precio al azúcar

Coca-Cola pide que le bajen el precio al azúcar

El grupo mexicano Femsa critica posible impuesto a las gaseosas y régimen arancelario de insumos.

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20 de junio 2016 , 09:05 p.m.

Al tiempo que anuncia un incremento de sus inversiones en el país, Coca- Cola Femsa –compañía controlada por la mexicana Femsa y en la que es socia The Coca-Cola Company– advierte por los efectos en los precios de las bebidas debido al aumento de impuestos y de los precios del azúcar.

En diálogo con EL TIEMPO, los presidentes de Coca-Cola Femsa (KOF), John Santa María, e Industria Nacional de Gaseosas (ING), Gabriel Coindreau, dicen que al 2021 invertirán mínimo 600.000 millones de pesos anuales, especialmente en la recientemente inaugurada planta de Tocancipá (Cundinamarca).

La primera fase de este proyecto costó otro tanto y arrancó una segunda etapa que consiste, entre otros, en la construcción de una cogeneradora de energía, la cual vale unos 150.000 millones de pesos.

Coindreau dice que, por otro lado, en este trimestre tuvieron que hacer reajustes de precios de las bebidas, pues el aumento de costos de insumos es mayor a la inflación, especialmente en el azúcar.

“El azúcar es un insumo que se produce suficientemente en el país, pero su precio ha subido 60 por ciento en el último año”, explica.

El directivo lo atribuye a los aranceles que favorecen a la industria, pues tiene una protección en el precio relativo en dólares, que lleva a que sea exagerado.

Por ejemplo, dice que en el mercado internacional el precio de la libra de azúcar bajó y solo cuesta 19 centavos de dólar, y en Colombia el equivalente está a 42 centavos.

“Los esquemas de proteccionismo no son la tendencia mundial, y en todos los países donde operamos vienen desmontando las bandas arancelarias, como en Brasil, donde se hizo hace 10 años”, asevera el directivo.

Posible error

John Santa María, timonel de Coca-Cola Femsa, se refirió también a un eventual impuesto a las gaseosas para prevenir la obesidad y dice que sería incorrecto porque la enfermedad es consecuencia de varios factores y no de uno solo.

“Tenemos una experiencia como la mexicana, donde impusieron un peso por litro, y la industria de bebidas tuvo que subir los precios en un 15 por ciento a los consumidores. Sin embargo, no condujo a la disminución de consumo de refrescos sino de otros elementos en la canasta familiar como los pañales”, acota.

Según el directivo, por la imposición de un tributo a las gaseosas en México, el fisco recaudó 2.000 millones de dólares, monto que pagaron en un 70 por ciento las familias pobres y causó el cierre de 30.000 tiendas tradicionales. Por tanto, según agrega, el tributo es regresivo.

“Y la medida no afectó en nada el consumo diario de azúcar, y desde 2014 hasta la fecha solo bajó en 2,5 calorías en el caso de los refrescos”, enfatiza.

En su opinión, Colombia no tiene un problema de obesidad tan alto como México y la industria de gaseosas consume la tercera parte del azúcar de ese país, y es pequeña si se la compara con este mercado. “Poner un impuesto que la discrimina ni va a la causa raíz del problema, sería un error garrafal”, sostiene.

Gabriel Coindreau, presidente de la Industria Nacional de Gaseosas, cabeza de las diversas filiales de bebidas que tiene KOF en Colombia, dice que la industria nacional de gaseosas solo consume el 10 por ciento de la demanda interna de azúcar y quedaría un 90 por ciento sin gravar, que presuntamente causaría obesidad. “El aguadepanela tiene más calorías que una Coca-Cola o incluso un jugo de lulo o de mora preparado en la casa cuando se le agrega azúcar al gusto”, enfatiza.

El empresario sostiene que la industria de bebidas no alcohólicas ya ofrece líneas bajas en azúcar, así se modifique el sabor del producto y les cueste en ventas.

“Si el problema es recaudatorio, hay diferentes formas de recoger más tributos para la nación que no sean discriminatorios, porque mueve los precios entre una categoría y otra y la pone en desventaja”, explica.

Según Santa María, incluso están de acuerdo en que si el Gobierno quiere elevar los impuestos generales a todas las empresas, contribuirían equitativamente, pero pide que no se cometa un error que a mediano y largo plazo afectaría a la industria de bebidas no alcohólicas en Colombia.

No obstante, sostiene que con más o menos impuestos y con o sin acuerdo de paz, no disminuirán las inversiones en el país, pues el mercado colombiano tiene potencial de crecimiento y las políticas son serias.

ROLANDO LOZANO GARZÓN
Redacción Economía y Negocios

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