Haylibros, una librería que migró a internet

Haylibros, una librería que migró a internet

Luis Galar y Fernando Ríos cerraron su local para dedicarse a la venta de libros en la web.

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13 de junio 2016 , 05:40 p.m.

“Un librero del siglo XXI no solamente debe formarse en el hacer diario de su profesión, sino que también debe estar muy atento a lo que pasa tecnológicamente hablando”, dijo Luis Galar, de la librería Haylibros.

Y precisamente eso fue lo que hizo esta librería cuando dejó su local en Córdoba con Perú para migrar a la web.

La historia de Haylibros es como la de muchas en la ciudad. Comenzó como un sueño romántico de un par de amigos, compañeros de la universidad que aman los libros.

En el 2004, cuando Luis Galar volvió a Medellín leyó en la prensa que habían inaugurado una librería de viejo en Córdoba con Perú, llamada Palinuro. Luis quiso ir a conocerla y buscar una antología del poeta Jorge Gaitán Durán.

Allá encontró la obra, y cuando salió del lugar se dio cuenta de que el local continuo a Palinuro estaba desocupado, y se le ocurrió que podría montar su propio lugar. “Dije que podría montar un negocio como ese, porque tenía una gran biblioteca, pues desde niño he leído. Cuando uno ama la lectura la biblioteca va creciendo y creciendo hasta que se va volviendo una vaina gigante en la casa”, recordó Galar.

Volvió a entrar y le dijo a Luis Alberto, el librero de Palinuro, que quería tener una librería. Luis Alberto le respondió que era algo magnífico. Pero había un problema, Galar no sabía nada del negocio, pero encontró la ayuda de Luis Alberto.

Es por esta razón que Galar no duda en decir que “yo siempre lo digo con gran satisfacción, y especialmente con gran aprecio, podríamos decir que somos hijos de una librería que se llama Palinuro”.

Haylibros por sí sola tenía la magia que tienen libros leídos y más los que son escasos y difíciles de conseguir. Además, con esta podrían ocuparse de su afición por leer.

Ahí comenzó esa historia. Así comenzó Haylibros, el sitio de viejo de Luis Galar y Fernando Ríos, una historia llena de tertulias en el lugar, que más adelante se convirtieron en trabajos sociales y culturales para promover la lectura en la ciudad.

Tal vez por azar entraron al Concejo Municipal de Cultura y se convirtieron en representantes de los libreros de la ciudad. Desde allí comenzaron a trabajar por espacios para el libro, y estuvieron presentes en la creación de los tres grandes eventos en torno a la lectura que hoy tiene la ciudad: la Feria Popular, la Parada Juvenil y la Fiesta del Libro y la Cultura.

“Es muy bueno que el libro aparezca en diferentes lugares de la ciudad, no que necesariamente se quede en la librería, es su lugar natural, eso está muy bien, pero es necesario que rompa en algunos espacios de la ciudad. Teniendo en cuenta que la ciudad viene en un proceso de mejoramiento y de inquietud hacia el libro a través de varios procesos en los últimos años”, explicó Luis.

Fueron varios años en que trabajaron por la promoción de la lectura. De igual forma la librería fue creciendo y se mudaron de local. Pero por una razón ajena a ellos tuvieron que devolverse al local de Córdoba con Perú.

En 2006 comenzaron a generar diferentes acciones: dieron sus primeros pasos en internet y crearon un canal en Youtube donde las personas leían en voz alta poesía colombiana, lo cual les permitió ganar dos premios nacionales con el Ministerio de Cultura.

La librería iba bien, los nuevos proyectos estaban funcionando, pero en 2012 debían tomar una decisión: dedicarse a las ventas por internet o irse para un local más grande.

Se fueron por el internet, pues esto les permitía reducir los costos y poder invertir en nuevos proyectos culturales, enfocados a la promoción de lectura, pues están convencidos de que un librero “tiene que formular estrategias culturales para que la librería no se enmarque solo en el hecho de la oferta del libro, sino que tenga una propuesta que vaya mucho más allá”.

Aunque fue un proceso muy largo, donde han ido aprendiendo de los errores y se han ido formando para tener una librería virtual.

Por eso se espera que en septiembre estén todos los títulos que tienen disponibles en su bodega. Según el último inventario tienen unos 20.000 ejemplares de diferente tipo: literatura, poesía, historia, antropología, sociología, entre otras ramas.

A pesar de que ahora también venden ejemplares nuevos, con un promedio de 20.000 pesos, la esencia no ha cambiado, y continúan con los leídos.

“Este tipo de lugares se encargan de rescatar tesoros. El encuentro con los libros, el encuentro con las ediciones curiosas es algo que gusta mucho, que a los libreros como tal nos parece demasiado interesante”, aseguró Galar.

Llegar a internet les permitió hacer una apertura del mercado, llegando a lugares del país en donde hay escasas librerías. También a otros países. Así han generado intercambios de libros.

Ahora lo único que les queda es seguir trabando en su página www.haylibros.com y seguir promoviendo la lectura.

MATEO GARCÍA
Para EL TIEMPO
Medellín

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