Terrorismo, homofobia y armas, la mezcla que enluta a Orlando, EE. UU.

Terrorismo, homofobia y armas, la mezcla que enluta a Orlando, EE. UU.

La masacre perpetrada podría ser uno de los peores ataques con la comunidad LGBTI en ese país.

13 de junio 2016 , 03:49 p.m.

Aunque el mundo ha dado algunos pasos para dar igualdad a los derechos de la comunidad LGBTI, como por ejemplo, el derecho al matrimonio, a los derechos conyugales, en algunos países a adoptar niños, entre otros, también ha dado duras muestras sobre el lado más oscuro de la homofobia.

El ataque de Orlando, en Estados Unidos, en el que Omar Mir Seddique Mateen, un estadounidense de origen afgano, abrió fuego en una discoteca gay llamada Pulse y que dejó al menos 50 muertos, es una de ellas.

La masacre no solo se considera la peor matanza en Estados Unidos después del 11 de septiembre cuando murieron casi 3.000 personas, sino también una de las más cruentas agresiones en contra de la comunidad LGBTI en ese país.

Este tipo de hechos, infortunadamente cada vez más comunes en Estados Unidos –apenas unas horas antes una persona había asesinado con un arma a Christina Grimmie, exconcursante del programa ‘The Voice'- se vuelven aún más relevantes y lanzan una enorme alerta si se mezclan con conceptos como el terrorismo radical y el problema de la tenencia y uso de armas en EE. UU.

En el caso del bar en Orlando es claro, sin dejar de lado que la mayoría de víctimas son hispanos, que el ataque se convierte en una amenaza social para una comunidad que por obvias razones aún no sale de las sombras, y que también es un ingrediente más para las ya reñidas elecciones en Estados Unidos.

Basta con ver las encontradas posiciones entre Donald Trump, candidata por el partido Republicano, y Hillary Clinton, de los demócratas. El magnate dijo que añoraba el momento en que “fuéramos fuertes, inteligentes y vigilantes” y que “apreciaba las felicitaciones por haber estado en lo correcto respecto al terrorismo radical islámico”; mientras que Clinton afirmó: “No podemos demonizar, ser demagogos o declararle la guerra a una religión entera. El odio no es la respuesta a odiar”, indicó en su cuenta de Twitter.

Para Elisabeth Castillo, abogada y activista de la comunidad LGBT en Colombia, estos hechos responden a todos los elementos que hacen a una sociedad violenta, machista y homofóbica.

“Esta masacre es el final de un continuo de violencia, de discursos de odio, de 'bullying' desde todos los niveles educativos. Es producto de políticos que hacen política atacando a nuestra comunidad. Y el problema es que cuando alguien hace un discurso de odio así de armado, siempre hay alguien escuchando y buscando un pretexto para sacar toda la violencia. Eso fue lo que ocurrió en este caso”, explicó Castillo a ELTIEMPO.COM. (Además: Atacante del bar llamó y habló con el 911: Policía de Orlando)

A pesar de que las autoridades de Estados Unidos han dicho que Seddique Mateen declaró lealtad al grupo Estado Islámico (EI) durante una conversación con el número de emergencias, aún falta tiempo para que la investigación sea concluyente.

Sin embargo, no es descabellado pensar en este grupo radical, que también se atribuyó el ataque, tenga algo que ver. Los homosexuales son uno de los objetivos habituales del grupo EI, que ha matado a varias decenas de ellos en los territorios bajo su control en Siria e Irak.

Desde el inicio de su implantación en esos países, este grupo extremista ha difundido escritos y videos propagandísticos para denunciar la homosexualidad, al mismo nivel que el adulterio, la brujería y otros comportamientos a su juicio "desviados". Los videos, especialmente horribles, muestran a personas "condenadas por sodomía" siendo lanzadas desde la azotea de un edificio o lapidadas en público.

#LoveisLove

Los disturbios de StoneWall Inn marcaron el inicio de la lucha y las marchas del orgullo gay en el mundo. El 28 de junio de 1969, este 'pub' ubicado en el barrio neoyorquino de Greenwich Village fue el escenario de protestas y enfrentamientos entre la comunidad LGBT, poco acogida en establecimientos de esa ciudad.

Uno de esos enfrentamientos en StoneWall derivó en varios días de protestas, que a la postre formaron las organizaciones de activismo homosexual. Al año siguiente, para conmemorar el aniversario de los disturbios, se realizaron las primeras marchas del orgullo gay, que hoy se extiende por todo el mundo en el mes de junio.

La fiesta en el bar Pulse era una de esas jornadas finales de la celebración LGBTI en Orlando, y por ello tiene aún más significado dentro de ese colectivo.

Cada vez que dicen que los homosexuales son aberrantes, que no somos seres humanos, que nos pueden asesinar, nos deshumanizamos los unos a los otros. Aún hay un panorama muy sombrío para toda la comunidad”, dice a ELTIEMPO.COM., el activista Rodrigo Sandoval.

Aunque Sandoval asegura que este hecho no está muy lejos de ocurrir en otros países, incluido Colombia, espera que logre movilizar a favor de los derechos gais.

“Yo esperaría que esto logre movilizar no solamente a la comunidad, sino a todos a favor de la vida, y que no haga que nos escondiéramos más”, indica.

Precisamente, el Movimiento Social LGBTI en Colombia va a convocar a una marcha el próximo miércoles 15 de junio en la iglesia de Lourdes en Chapinero. La marcha del orgullo gay será el próximo domingo 3 de julio. (Lea también: La de Orlando es la peor masacre en la historia de EE. UU.).

El mundo, sin embargo, ha mostrado solidaridad con los homosexuales no solo con colores del arcoíris en monumentos emblemáticos de Londres, Sidney, París o Berlín. También con declaraciones de jefes de Estado, diplomáticos y hasta del papa Francisco, quien aseguró que esta es "esta nueva manifestación (...) de un odio sin sentido".

En redes sociales, la etiqueta #LoveisLove (El amor es amor) ha sido uno de las más movidas, luego del sentido discurso que dio Lin-Manuel Miranda, director de la obra Hamilton, en la entrega de los premios Tony. (Lea también: Primeras víctimas identificadas de la masacre en EE. UU. son hispanas)

Miranda llamó la atención por sus discursos, a modo de sonetos, y especial resonancia tuvo su frase "El amor es amor, es amor, es amor, es amor y no puede barrerse".

CINDY A. MORALES
Subeditora ELTIEMPO.COM
cinmor@eltiempo.com
Twitter: @CinMorAleja

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