Había margen de error

Había margen de error

Se menospreció a un rival que venía de hacer lo mismo que Colombia en Brasil, llegar a cuartos.

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12 de junio 2016 , 10:19 p. m.

En medio de la euforia colectiva que significó para Colombia ese lindo recuerdo del Mundial de Brasil 2014, pocos repararon, en su momento, en lo que hizo José Pékerman para cerrar la fase de grupos, contra Japón. Más concentrados en ver si el argentino mandaba como titular a Faryd Mondragón para que rompiera el récord del jugador más viejo en actuar en la Copa del Mundo, muchos apenas vinieron a darse cuenta de que Pékerman mandó a ocho suplentes entre los 11 titulares.

Ese fue, tal vez, el más flojo primer tiempo del equipo en Brasil, a tal punto que el DT terminó mandando a la cancha a James Rodríguez para enderezar el camino en el segundo tiempo. Y le salió bien: el ‘10’ le hizo dos asistencias a Jackson Martínez y anotó el cuarto tanto.

Ojo a este detalle: Pékerman no cambió todo el equipo ese día. Dejó en la cancha a tres titulares: el portero David Ospina, el lateral Pablo Armero y el volante Juan Guillermo Cuadrado, al que también terminó reemplazando en el intermedio, por Carlos Carbonero. Tal vez, ese fue el error que Pékerman cometió en este partido frente a Costa Rica que apagó muchas voces de optimismo en la Copa América Centenario: no haber dejado a algunos de los referentes del equipo, a alguien que aportara liderazgo.

En la práctica, del equipo que había jugado la Copa hasta ahora, solamente había un titular, Sebastián Pérez, y no le fue nada bien.

Carlos Sánchez no era titular en esta Copa, pero Pékerman le tiene tanta confianza y le respeta tanto su trayectoria que no solo lo puso a jugar, sino que le dio la cinta de capitán. Y fue el mejor del equipo en ese partido de Houston.

Para fortuna de Pékerman, la falla llega en un momento en el que todavía había margen de error y la derrota no tenía consecuencias fatales. Pero sí muestra un exceso de confianza que no es conveniente. Se menospreció a un rival que venía de hacer lo mismo que Colombia en Brasil, llegar a cuartos de final, así en la Copa no le hubiera rendido.

El error no se puede dejar pasar. Pero tampoco hay que ir al otro extremo, al de acabar con el proceso de cuatro años de trabajo, de olvidarse del recambio y de acabar con la base que jugará los Olímpicos.

Esto que sucedió en la Copa, por ejemplo, no tiene ningún punto de comparación con aquel famoso ‘Londrinazo’. El único factor en común fue el arquero: en ambos estuvo Róbinson Zapata. Para los más jóvenes: en 2000, la Selección Sub-23 de Colombia, que dirigía Javier Álvarez, el mismo técnico del equipo de mayores, venía de dos goleadas a favor (4-2 a Ecuador y 5-1 a Chile) y un empate con muchas dudas (1-1 con Venezuela). Sin embargo, parecía imposible una eliminación: tenía que perder por siete o más goles.

Un día antes del partido, Álvarez vio por TV cómo le expulsaban dos jugadores a Argentina contra Uruguay. Se asustó por la acumulación de amarillas y cambió el equipo para enfrentar a Brasil, que no andaba bien. En ese partido, los astros se alinearon para los brasileños, que golearon 9-0 y frenaron de golpe un proceso de renovación que le costó a Colombia la eliminación de tres mundiales. Eso, de verdad, fue mucho más grave que lo del sábado. Mesura...

El torneo de Ascencio…

JOSÉ ORLANDO ASCENCIO
Subeditor de Deportes
@josasc

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