Universitarios crean sistema inteligente para contar motos

Universitarios crean sistema inteligente para contar motos

Quieren implementar una aplicación tecnológica para reservar cupos de parqueo.

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12 de junio 2016 , 10:19 a.m.

Cada vez que una moto ingresa o sale de la Institución Universitaria Pascual Bravo, sede Robledo, puede verse cómo un tablero electrónico cambia automáticamente el número que brilla en él. Los estudiantes ya saben que este corresponde a la cantidad de cupos disponibles para parquear sus motos.

Se trata de un sistema inteligente diseñado y desarrollado por investigadores y estudiantes de la institución, que participan en el Semillero de Investigación e Innovación en Energías S-GiiEN.

“El sistema hace un control automático de los espacios disponibles para el parqueadero de motos, usa tecnología de sensores por radiofrecuencia”, explica Eduardo Alexander Duque, asistente administrativo de Investigación.

La idea nació ante la gran cantidad de motos que ingresan cada día a la institución, especialmente en las jornadas de la tarde y la noche, y ante la incertidumbre sobre el número de cupos disponibles que había, por lo cual los estudiantes estaban parqueando en zonas comunes y verdes.

Hoy, el sistema es una de las soluciones más innovadoras que hay en la institución, con el fin de controlar la congestión y mantener una movilidad fluida.

En el proyecto, que lleva cuatro meses en funcionamiento, participaron seis de los 30 estudiantes que componen el semillero de investigación y se usó tecnología inalámbrica y de iluminación led. Asimismo, para lograr el buen funcionamiento de los sensores, se habilitó un carril exclusivo para motos.

Aunque aún está en periodo de prueba, para los investigadores este sistema está arrojando buenos resultados.

Se ha reducido el tiempo que las personas tardan buscando un lugar para parquear, “se nota control de motos en las jornadas de mayor tráfico, se ha disminuido el uso de espacios verdes y la gente ha adquirido un poco de conciencia sobre utilizar los espacios disponibles de manera adecuada”, sostiene Duque.

En total, la institución cuenta con 438 celdas para parquear motos. Cuando el tablero marca cero, los motociclistas esperan hasta que algún cupo quede disponible o buscan lugares alternativos en los alrededores de la institución.

Para materializar este proyecto, los estudiantes e investigadores trabajaron alrededor de seis meses. “Tuvimos el apoyo directo de la oficina de investigación, en la parte económica y metodológica, y gracias a ello hemos logrado visualizar nuestra idea. También hemos dialogado con todos los estudiantes para que explicarles cómo funciona el sistema”, anota Anderson Felipe Luján, estudiante de Ingeniería Mecatrónica, quien participó en el desarrollo del sistema.

Replicar la idea

Para Andrés Felipe Isaza, coordinador del semillero S-GiiEN, este proyecto y otros que desarrollan, como los semáforos solares, crean oportunidades para los estudiantes y para la institución en general.

“Lo más importante es que se pueden generar convenios con empresas interesadas en nuestras iniciativas y en la universidad tenemos todo el conocimiento previo para desarrollarlo”, anota.

Y es que el espíritu de innovación de este grupo continúa. Quieren usar el sistema de control de carros dentro de la institución. Este se encuentra en etapa de construcción y esperan consolidarlo durante la época de vacaciones, de modo que entre en funcionamiento en el próximo semestre.

Buscan también expandir su iniciativa a otras instituciones educativas, por lo cual están trabajando en temas relacionados con la propiedad intelectual y ya iniciaron conversaciones con algunas universidades que quieran adoptar la medida.

Su sueño es que no solo otras universidades implementen el proyecto sino que centros comerciales y lugares similares se interesen por esta iniciativa que consideran ejemplo de innovación desde la educación superior.

Pico y placa cada vez más común en universidades

En aras de lograr una movilidad más fluida, debido al incremento de vehículos que circulan por los campus, varias universidades de la ciudad implementan la medida de pico y placa.

Instituciones educativas como la Universidad de Antioquia, la Universidad Nacional Sede Medellín y la Institución Universitaria Pascual Bravo consolidaron esta estrategia.

Aunque el objetivo principal es mejorar la movilidad y conservar las zonas comunes libres de automóviles y motos, otra de las metas es incentivar el uso de medios de transporte público o alternativas sostenibles, como la bicicleta, lo que permite además contribuir al cuidado del medio ambiente.

Asimismo, se desarrollan otras estrategias, como la construcción de más parqueaderos, la señalización y el acondicionamiento de zonas exclusivas para motos y bicicletas.

Respecto al tema, John William Branch Bedoya, vicerrector de la Universidad Nacional Sede Medellín, le expresó a EL TIEMPO que estas medidas pueden generar inconformismo entre la comunidad educativa, pero al final son útiles para todos.

Por ello, la pedagogía es clave, tal como se ha hecho en el Pascual Bravo, donde se busca que los estudiantes comprendan la importancia y los beneficios de las estrategias de movilidad.

HEIDI TAMAYO ORTIZ
Redactora de EL TIEMPO
heitam@eltiempo.com
@HeidiTamayo

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