El regreso de Antanas Mockus a la cultura ciudadana de Bogotá

El regreso de Antanas Mockus a la cultura ciudadana de Bogotá

Se aplicará encuesta para identificar hábitos más problemáticos del comportamiento cívico.

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07 de junio 2016 , 07:43 p. m.

“Primer anillo de seguridad, tu conciencia. Segundo anillo –si tu conciencia falla– tus vecinos, amigos y colegas. Si la autorregulación y la mutua regulación no bastan, policía y justicia. Pero en ese orden”. Frases como estas siempre han sido comunes en los discursos de Antanas Mockus, también cuando fue alcalde de Bogotá y logró que los capitalinos respetaran unos mínimos para la convivencia. (Lea también: 'No me gusta que me traten como a un enfermo': Antanas Mockus)

Esta semana un anuncio del alcalde de Bogotá, Enrique Peñalosa, confirmó que comenzaría a trabajar en el tema de cultura ciudadana, una vez más, con Antanas Mockus y la corporación que este preside, un tema que no se había asomado en ningún discurso en lo que ha corrido de la actual Administración y que ya estaba reclamando la ciudadanía.

“Estamos trabajando en varios proyectos. El primero tiene que ver con un comportamiento crítico y es que los vehículos no respetan los semáforos y bloquean todas las intersecciones”, anunció Peñalosa. La Secretaría de Cultura también confirmó la participación del exalcalde. Lo primero que se acordó fue la aplicación de una encuesta de cultura ciudadana, que tendrá como objetivo identificar las actitudes, percepciones y hábitos más problemáticos del comportamiento cívico. La idea, según explicaron, es poder priorizar cinco problemáticas para abordar las soluciones de la mejor forma.

Aunque la estrategia debe permear todas las entidades, será la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte la encargada de articular las iniciativas de los diferentes sectores. “La Administración respaldará las propuestas que surjan de organizaciones interesadas en participar en la transformación cultural de la ciudad”, dijeron funcionarios de la entidad.

¿Qué ha fallado?

Para la Secretaría de Cultura lo que ha fallado es que no ha habido un enfoque de corresponsabilidad entre la Administración y la ciudadanía, así como nuevas formas de articulación intersectorial y alianzas con el sector privado para alcanzar los propósitos de cambio cultural y construcción de tejido social.

Para la entidad, esta es la única forma de garantizar la sostenibilidad de los cambios culturales y el aprecio por la ciudad. Otro aspecto que hay que combatir es la corrupción, porque es precisamente esta la que ha permitido usar lo público para fines privados. Henry Murrain, experto en seguridad, ha explicado en varias ocasiones el daño que hizo la administración de Samuel Moreno porque, prácticamente, los ciudadanos perdieron la confianza en sus gobernantes. “Eso descompone por completo nuestra responsabilidad de preservar lo que es de todos. Muchos políticos no supieron o no quisieron seguir apostando por los planes de cultura ciudadana y dejaron que el legado de su mentor se desdibujara con el tiempo”, dijo el experto en su momento.

Para la administración Peñalosa, la cultura ciudadana será un ejercicio colectivo y corresponsable entre el Gobierno y la ciudadanía, que buscará garantizar el cuidado del entorno, la convivencia, el respeto por la diversidad y la modificación de comportamientos básicos que ponen en riesgo el espacio público o el funcionamiento de la ciudad en términos de movilidad y seguridad, entre otros.

La estrategia

Según la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte ya ha venido trabajando con las secretarías de Gobierno y Seguridad, Educación, Mujer y entidades como el Dadep en temas tan prioritarios como las riñas, el machismo, las lesiones personales, los entornos escolares, el embarazo adolescente, la movilidad, los colados en TransMilenio, las ventas ambulantes, entre otros.

Sin embargo, hay problemáticas que requieren de una atención urgente y esto se hará en alianza con Corpovisionarios.

“En cuanto a movilidad, es preocupante la forma como los ciudadanos obstaculizan la calidad de la movilidad en la ciudad. El alto irrespeto por las normas de tránsito pone en riesgo la vida y la integridad física de conductores, pasajeros y peatones, y contribuye a la congestión. En los primeros cuatro meses del año se han impuesto más de 11.000 comparendos por irrespetar la intersección”, explicaron funcionarios de la entidad.

En este sentido se priorizarán intervenciones para aumentar el cumplimiento de diversas normas y también se está diseñando una intervención pedagógica para disminuir el número de conductores que bloquean las intersecciones y afectan el ritmo de la movilidad. Para expertos en seguridad como Hugo Acero, además del comportamiento de los conductores es prioritario, dentro de esta estrategia, que se intervenga el sistema TransMilenio. “Son dos millones de usuarios los que sufren por los malos comportamientos de los ciudadanos. Por ejemplo, la agresión contra las mujeres es algo que se debe intervenir ya”.

Preocupa también el grado de violencia e intolerancia de los ciudadanos. Si bien, Bogotá ha experimentado un descenso continuo de la tasa de homicidio, las lesiones interpersonales han aumentado en la última década. Según la entidad, la tasa por 100 mil habitantes de Bogotá (407) supera significativamente la de Colombia (282).

Para el sociólogo Camilo Castiblanco, “la cultura ciudadana implica un proceso de interiorización y utilización de la ley; la cual, por su alto grado de legitimidad es validada por los individuos. La aplicación de justicia por mano propia, por ejemplo, evidencia un descontento y deslegitimación de los aparatos de aplicación de justicia y una ruptura con los preceptos normativos institucionalizados y con las autoridades”.

Según la Encuesta Bienal de Culturas, elaborada por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, el 36 por ciento de los habitantes de Bogotá manifiesta que en sus barrios se presentan problemas de convivencia como peleas, familias conflictivas, borrachos que causan líos y a esta cifra preocupante se le suma lo revelado por el Instituto de Medicina Legal, cuando afirma que en Bogotá se presentó el 17 % de casos de lesiones por violencia ejercida contra la pareja y el 19% de casos contra niños, niñas y adolescentes, con respecto al total de casos del país en 2014.

Es por eso que una de las metas del Distrito será la de trabajar en el sistema de creencias que sustentan y justifican estos fenómenos. Por ejemplo, 2 de cada 10 bogotanos justifican el castigo físico de los niños, y 4 de cada 10 bogotanos consideran que lo más grave de que un hombre maltrate a su pareja es que lo haga en público. Ocho de cada 10 víctimas de violencia de pareja son mujeres.

Según la Secretaría de Cultura también persisten imaginarios de discriminación y exclusión frente a las mujeres, que en parte son la causa de estos fenómenos. Por ejemplo, un 42 por ciento de los habitantes está de acuerdo con que la educación adecuada para las niñas sea la que dé preferencia a sus roles de madre y esposa, y 2 de cada 10 bogotanos que presenciaron una situación de maltrato a la pareja fueron indiferentes.

Finalmente se trabajará en otro dato crítico y es que, los niveles de reconocimiento, valoración y respeto por la diferencia son bajos. De acuerdo con los resultados de la Encuesta Bienal de Culturas aplicada en 2015, un 33 % de los habitantes manifiesta relacionarse de manera cuidadosa o no relacionarse jamás con personas de costumbres diferentes a las suyas.

¿Cuáles serán las metas?

Mejorar la movilidad. La meta será disminuir en un 15 % las fatalidades en accidentes en las vías generadas por el incumplimiento de las normas de tránsito.

Seguridad y convivencia. Se buscará reducir las tasas de homicidio y lesiones personales por cada 100.000 habitantes a 12 y 143,86, respectivamente. Esta meta debe ser acompañada por una estrategia de cultura ciudadana que prepare a los capitalinos para la paz y aumente el sentido de pertenencia por Bogotá. Incrementar en 2 % el número de personas que respeta la diferencia.

Se implementarán estrategias de cultura ambiental. Se hará énfasis en la apropiación del patrimonio ecológico de los cerros orientales. Así mismo, se pretende incrementar en un 2 % el número de personas que perciben el espacio público como lugar de expresión cultural, artística y para la práctica deportiva.

Embarazo adolescente. Se plantea una meta de reducción del 2 % en mujeres menores de 19 años, a través de la promoción del ejercicio responsable de la sexualidad.

Violencia contra las mujeres. Se propone una reducción del 5 %, lo que implica cero tolerancia institucional y social a las violencias contra las mujeres, además de una estrategia de cambio cultural que deslegitime los prejuicios sociales. Se busca reducir un 10 % la percepción de las mujeres de que el sistema TransMilenio es inseguro.

CAROL MALAVER
Redacción Bogotá
*Escríbanos a carmal@eltiempo.com

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