Así operaba el negocio de los 'sayayines'

Así operaba el negocio de los 'sayayines'

Garantizaban la seguridad en el sector y a cambio recibían cuatro millones de pesos mensuales.

notitle
05 de junio 2016 , 09:51 p.m.

El brazo armado del Bronx se conoce en la jerga popular como los ‘Sayayines’, a quienes describen como hombres entre los 20 y 35 años con una característica: deben ser reservistas de las Fuerzas Militares o expolicías para que conozcan del manejo de armas.

Son reclutados en Bogotá, Medellín y Cali con el pago de cuatro millones de pesos al mes, trabajando en turnos de 24 horas, y con la advertencia de que pueden ser removidos de la zona cada 25 o 30 días para que no sean individualizados por la Policía.

Sus funciones estaban centradas en la seguridad de la T (calle del Bronx) donde se asentaban los ganchos Homero, Morado, Mosco y Manguera. Garantizar el cobro de la venta de las drogas y vigilar a las taquilleras (expendedoras). Sumado o descubrir posibles infiltrados. Sí ubicaban a una persona que pusiera en peligro la estabilidad del Bronx, la sometían a tortura, bajo la premisa de que debían confesar por qué estaban allí, su misión y la institución a la que pertenecían.

En la red de ‘Sayayines’, hay un experto en el uso de ácido para desaparecer los cuerpos y así no dejar rastro alguno, la Policía tiene documentados en tres años 15 asesinatos bajo esta modalidad.

De igual forma, eran los encargados de desmembrar los cuerpos, cuando se registraban ajustes de cuentas entre los jefes de los ganchos o sus jibaros, básicamente por robarse la droga o el dinero de la venta de la misma. Este año han sido encontradas las extremidades de ocho cuerpos que no han podido ser identificados. (Además: El imperio del crimen en la olla más grande del país)

La modalidad, se impuso hace siete años, precisamente cuando se acabó con la calle del ‘Cartucho’ y sus moradores se trasladaron al ‘Bronx’.

Con el operativo de la Policía de Bogotá desarrollado el pasado sábado 28 de mayo, los ‘Sayayines’ quedaron acéfalos de liderazgo con la captura de su jefe Teodilio Arango, alias Teo, lo que desencadenó una guerra interna por el poder. Hasta el miércoles primero de junio la disputa la iba ganando alias Waldo, pero lo capturaron infraganti en la Plaza España en compañía de un jibaro. Estaban regalando las dosis de droga para que los clientes (habitantes de calle) no se alejaran del sector. (Lea también: ¿Quiénes son los temibles 'sayayines' del 'Bronx' y otras 'ollas'?)

Las reglas para operar se mantienen: portar en el día armas cortas para cobrar las extorsiones, especialmente a los dueños de los locales que se encuentran alrededor. 6.500 pesos diarios por negocio por la “seguridad” prestada. Y en la noche cargar subametralladoras para tener una presencia más intimidante.

Algunos se han prestado para cometer homicidios por encargo en diferentes zonas del país, brindaban toda la logística para el asesinato, desde las armas, carros para el desplazamiento y viáticos si era necesario pasar varios días fuera de Bogotá. Dependiendo del perfil de la víctima, el cometer el asesinato costaba entre los 3 millones y los 25 millones de pesos, lograron establecer los investigadores de la Sijín Bogotá.

De igual forma, tenían la obligación de garantizar el almacenaje de las dos toneladas de marihuana que llegaban del Cauca cada semana, la inversión de los ganchos era de 600 millones de pesos, y cada dosis la comercializaban entre 4 y 5 mil pesos. De bazuco a la semana se recibían dos toneladas y media para vender la papeleta de 0.28 gramos en 2.000 pesos, la cápsula en tres mil y la súper cápsula en 5 mil pesos.

Los ‘Sayayines’ además, debían garantizar la seguridad del laboratorio alterno ubicado en el barrio San Bernardo donde se estaban procesando drogas sintéticas y de pagarle al químico los 50 millones de pesos que se ganaba al mes por las mezclas de la mentafetamina. El tema de la prostitución no estaba a su cargo, pero si debían verificar el cumplimiento al pago de cada trabajadora sexual sometida por los ganchos.

Los otros negocios bajo su cuidado era el ingreso de licor, desde el más fino importado hasta el más rendido y adulterado; y el cuidado del producido de las máquinas tragamonedas, que le dejaba a los ganchos una renta semanal de 120 millones de pesos.

La Policía Metropolitana de Bogotá está detrás de este grupo de delincuentes, unos 40 ‘Sayayines’, y para tal efecto están ofreciendo hasta tres millones de pesos por información que permita su captura.

JUSTICIA
justicia@eltiempo.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.