Una apuesta para formar más técnicos y tecnólogos

Una apuesta para formar más técnicos y tecnólogos

En el 2015, más de dos millones de colombianos se encontraban cursando una carrera en estos temas.

notitle
04 de junio 2016 , 06:01 p.m.

“Pasé de ser conductor de un bus de servicio público a tener mi propia empresa”, dijo Jaime Chamorro, sin intención de presumir, cuando recordaba sus inicios como empresario.

Hace cerca de dos décadas, cuando tenía 20 años, la única opción para trabajar y sostener a sus tres hijos y su esposa fue conducir un colectivo, ese fue su empleo durante los siguientes ocho años.

Ser padre tan joven no le permitió, en ese momento, cumplir su sueño de estudiar una carrera y convertirse en un profesional exitoso; pero mantuvo vivo su deseo y tiempo después, a pesar de las responsabilidades que tenía en su hogar y de tres intentos, entró a estudiar al Sena.

“Siempre había tenido curiosidad sobre el funcionamiento electrónico de las rockolas y esa fue una de las motivaciones para entrar a estudiar”, contó Chamorro.

A sus 32 años de edad, empezó a cursar tecnología en Electrónica y fue uno de los estudiantes más destacados. Representó al Sena en diferentes encuentros y una vez terminó sus estudios, rápidamente inició su actividad laboral.

Arrancó haciendo reparaciones eléctricas en casas, después se vinculó con empresas importantes, fue instructor de la institución de la que se graduó y más tarde consiguió grandes contratos para realizar mantenimientos e instalaciones eléctricas.

Así fue creando su empresa, y cuando menos lo pensó, se había convertido en un empresario con mucha trayectoria, prestando sus servicios a multinacionales y grandes compañías locales.

Sus hijos tuvieron la posibilidad de ingresar directamente a la universidad, pero decidieron formarse primero como tecnólogos y actualmente se encuentran culminando su proceso de profesionalización.

Pero Jaime Chamorro es solo uno de los tantos colombianos que por diferentes razones han optado por las carreras tecnológicas, y han logrado posicionarse en el campo laboral.

Por eso, el Ministerio de Educación le está apostando a la creación de un sistema nacional de educación terciaria que permita, entre otras cosas, fortalecer las carreras técnicas y tecnológicas y darle la oportunidad a quienes las cursan, de acceder a especializaciones y maestrías. Además de garantizar mayor acceso a la educación para quienes no cuentan con recursos económicos suficientes.

De tecnólogo a decano

José Leonardo Ramírez es también tecnólogo electrónico egresado de la Institución Universitaria Pascual Bravo, en Medellín. Actualmente es el decano de la Escuela de Ingeniería Salazar y Herrera.

Cuando terminó el bachillerato tuvo la posibilidad de ingresar a la universidad, pero escogió el Pascual Bravo para iniciar su educación superior, porque, según él, esta institución es reconocida en la región por su educación de calidad.

Una vez se graduó como tecnólogo, terminó la profesionalización en Ingeniería Eléctrica en la Universidad de Antioquia. Hizo una especialización en Gestión Industrial, otra en Automática y una más en Gerencia de Proyectos. Una maestría en Robótica y actualmente es estudiante de doctorado.

Durante 8 años se desempeñó como decano del Instituto Tecnológico Metropolitano y con su experiencia en este sector afirma que “es fundamental fortalecer la educación técnica y tecnológica en el país, porque muchas personas no tienen la posibilidad de formarse en la universidad y esto les da la oportunidad de vincularse laboralmente más rápido para costearse después sus estudios profesionales”.

Harry Sasson, el cocinero más famoso del país, es otro ejemplo de la cantidad de oportunidades que ofrece el mundo para los tecnólogos.

Entró a estudiar Gastronomía en el Sena porque era la única institución que en aquella época ofrecía esta carrera como tecnología.

Desde que estaba terminando su bachillerato en el colegio Anglo Colombiano, uno de los más prestigiosos de Bogotá, sabía que se dedicaría a cocinar. Sus padres lo apoyaron y sus amigos y padres de familia de sus compañeros no contemplaban la posibilidad de que un muchacho de tan importante colegio se dedicara a lo que hace más de 20 años no era considerado como una profesión digna.

Contra todo pronóstico y con mucha pasión fue un estudiante destacado, hizo pasantía en el hotel Hilton de Bogotá y más tarde tuvo la posibilidad de viajar hasta Canadá y trabajar, durante cinco años, en restaurantes y seguir aprendiendo de gastronomía.

Han pasado poco más de 20 años y desde entonces no ha parado de actualizarse, reinventarse y de cosechar éxitos.

“La formación de las escuelas que tienen gastronomía en su plan de estudios ofrece cargas académicas muy cortas, mucha información para los muchachos en muy poco tiempo y poco contacto con el maestro”, dijo Sasson.

Precisamente, otro de los retos que plantea la implementación del sistema nacional de educación terciaria es incluir docentes capacitados para garantizar una educación de calidad para los colombianos.

Sasson reconoce la importancia de fortalecer la educación técnica y tecnológica, debido a que el desarrollo económico y social del país depende en gran parte de lo educados que seamos. También insiste en que “hay carreras que son técnicas, otras tecnológicas y otras profesionales, ninguna tiene que competir con la otra, más bien deben complementarse”.

Este cocinero es el dueño y socio de cinco de los mejores restaurantes que existen en Bogotá.

ANA MARÍA OCORÓ LOZADA
Especial para EL TIEMPO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.