Carlos, Liliana, Ómar y Maiquel: vidas rescatadas del 'Bronx'

Carlos, Liliana, Ómar y Maiquel: vidas rescatadas del 'Bronx'

Más de 1.800 habitantes de esa zona buscan una nueva vida tras intervención de la Alcaldía.

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02 de junio 2016 , 08:11 p. m.

Tras la intervención del sector del ‘Bronx’ del pasado fin de semana, no solo se han revelado los horrores que se estaban viviendo en este centro del crimen, sino que también han surgido las historias de esperanza en las que personas que luego de años de ser esclavos de las adicciones a los psicoactivos ilegales se han reencontrado, después de décadas, con sus familias, o de otros que ven una oportunidad para comenzar una nueva vida. (En fotos: antes y despúes de los habitantes del sector)

Algunos habitantes de calle comenzarán proceso de resocialización. Foto: Mauricio León / EL TIEMPO.

El regreso de Carlos

Juan José Duque viajó el pasado lunes festivo desde Chicago (Estados Unidos) para buscar a su hermano Carlos Mario, que se internó en el ‘Bronx’ desde hace 16 años.

“Nunca nos cansamos de buscarlo. Los últimos años aumentaron las esperanzas porque en los centros de acogida transitorios de la Secretaría de Integración Social quedó registrada su historia y se supo las zonas donde hacía reciclaje para sobrevivir en el ‘Bronx’, un lugar donde no teníamos manera alguna de rescatarlo”, contó Juan José.

El fin de semana, tras conocerse la noticia de los operativos, Juan José recibió la llamada de su prima, Pilar Córdoba, quien le dijo que viajara a Colombia porque ese centro del crimen había sido intervenido y surgían nuevas esperanzas de reecontrarse con su hermano. “Comenzamos a recorrer las calles con la ilusión de cumplir el anhelo de mi madre de poder abrazar a mi hermano una vez más en su vida”, contó Juan José.

Y el anhelo se cumplió, porque lo encontraron sobre unos plásticos (vea acá el video), en una esquina de la carrera 13 con calle 72. Sin embargo, Carlos Mario pensó que lo estaban acosando y no reconocía a sus familiares, pero cuando su prima lo llamó por ‘Mayayo’, su apodo familiar, reaccionó.

Sin embargo, para asegurarse, Carlos Mario les preguntó por el nombre de su papá. “Mario Duque”, respondió su hermano, y rompió en llanto.

Lo primero que hizo fue preguntar si su mamá seguía viva, y entonces su hermano Juan José la llamó y hablaron, por primera vez después de 16 años.

Hasta la calle 72 llegaron más y más familiares. Él aceptó irse con ellos y hubo una gran reunión familiar. Cada uno quería una foto con el primo “perdido”. Posteriormente, lo llevaron a la peluquería y le acondicionaron una habitación.

Carlos Mario dice que sintió una sobredosis de amor. Aceptó que no es fácil sobrellevar la abstinencia, pero asegura que ya se fumó todo lo que se podía fumar. “Ahora lo que quiero es caldo, arepa y el calor de mis cobijas”, dijo.

El dulce le ayuda a sobrellevar su ansiedad, para eso carga una lonchera con chocolatinas. Ahora solo piensa en reencontrarse con su mamá en Guatemala. Para eso necesita sacar su pasaporte, pero ese trámite está difícil. Repite una y otra vez que quienes más sufren con las historia de sus compañeros de vida en el ‘Bronx’ son las madres.

El consumo lo inició muy joven en un campamento de verano. Por eso agradece el operativo porque sacaron a niños y niñas de esa zona.

Queremos dejar la droga

En medio del patio del centro La Rioja (avenida Caracas n.° 14-14), Liliana Montaño se sienta sobre las piernas de su novio Edwin Daza y lo besa. Ambos consumidores de basuco se reencontraron en la plaza España luego del operativo en el ‘Bronx’.

“Nos parece muy bien que acabaran con ese sitio, porque le quitan a uno la tentación. Acá adentro uno puede manejar la ansiedad, pero uno pisa la calle y le empiezan las ganas”, contó Liliana, que tiene cuatro hijos, pero que a causa de su adicción tuvo que dejarlos a cargo de su mamá en Zipaquirá (Cundinamarca).

El día del operativo, Liliana se encontraba en el ‘Bronx’, mientras que Edwin deambulaba por fuera: “No sabía nada de ella, hasta que nos encontramos en la plaza España. Allá la Policía no nos dejaba salir. Luego nos trajeron hasta acá”, contó.

Sobre los horrores del ‘Bronx’, señalan que todo es cierto. “Los ‘sayas’ no tienen corazón, (a) ellos solo les importa la plata. Sí, es verdad que echaban a los pitbulls a los que les fallaran. Uno podía ver en bolsas de basura restos de cuerpos de gente que mataban”, contó Liliana.

Ambos tienen ahora la esperanza de comenzar una nueva vida. “Queremos dejar la droga, pero es muy difícil; el basuco a uno lo domina”, dijeron.

Eso no es vida

“Robaba y con eso me iba a comprar basuco. Estoy metiendo desde hace tres años”, contó Ómar Armando López, de 17 años.

Lo que más le duele es el menosprecio de las personas: “Eso no es vida, que a uno lo vean como a un perro cuando pide una moneda”, dijo Omar, quien comenzó a consumir en el barrio 20 de Julio.

“Por la adicción empecé a robarme las cosas de la casa; mi mamá se cansó y no me volvió a dejar entrar a la casa”, contó.

Pero con la intervención del ‘Bronx’ intenta buscar una nueva oportunidad: “Ya la ‘L’ se acabó, ya no hay nada, ¿para que volver? Voy a mirar si vuelvo a estudiar, porque hice hasta sexto. Sí me parece bueno que acabaran ese sitio”.

Ahora está limpio y duerme en uno de los colchones del centro La Rioja. “He ido donde mi mamá; ella me da comida, pero no me deja entrar. Yo también quiero dejar la droga”, cuenta.

Era un gran futbolista

Se llama Maiquel Mosquera, proviene de Istmina (Chocó), pero le dicen Maturana, todo por su pasión por el fútbol; asegura que era tan talentoso que jugó en su momento en las divisiones inferiores de Santa Fe y Millonarios. “Llegamos a Bogotá hace 15 años con mi mamá. Ella se consiguió un esposo que metía droga y un día me la dio a probar, desde ahí me volví adicto”, afirmó.

Las drogas frustraron la carrera futbolística de Maiquel, de Chocó. Foto: Mauricio León / EL TIEMPO.


La adicción llevó a Mosquera hasta el ‘Bronx’: “El día de la fiesta (el operativo), los 'tombos' nos encerraron y nos cogieron a golpes. Después nos dejaron salir como a las 4 de la tarde y nos trajeron aquí a La Rioja”.

Mosquera lavaba los pisos en uno de los establecimientos ilegales del ‘Bronx’ y así obtenía dinero para la droga. “Ahora que lo cerraron volví a ver mi familia. Quiero dejar la droga”, afirmó Mosquera.

111 mascotas rescatadas

Entre los Carabineros de la Policía, el Centro de Zoonosis y la Gerencia de Protección y Bienestar Animal del Distrito rescataron 41 perros, 45 gatos y 25 peces que también sufrieron los horrores del sector ‘Bronx’.

Tras la intervención de las autoridades, estuvieron deambulando por la zona esta semana en búsqueda de sus amos y de comida. Sin embargo, desde el sábado, las autoridades han estado recogiéndolos. (En fotos: el rescate de los animales)

“Algunos presentaban desnutrición, ausencia de vitaminas y desparasitación. Además, estos animalitos no habían recibido sus vacunas. Se realizaron actividades sanitarias y se les están prestando los primeros auxilios”, indicó el coronel Nelson Pinzón, comandante de los Carabineros de la Policía Metropolitana de Bogotá.

Durante los recorridos por el ‘Bronx’ recogieron a todos los animales que estaban solos. “Se llevaron los animales que no tuvieran dueño. Estamos en una labor de identificación por si aparece algún habitante de calle que busque a su mascota”, dijo Clara Lucía Sandoval, gerente de Protección y Bienestar Animal del Distrito. El 19 de junio habrá una jornada de adopción de estas mascotas.

EL TIEMPO

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