Los talcos que pusieron en la mira a Johnson & Johnson

Los talcos que pusieron en la mira a Johnson & Johnson

Jurados de EE. UU. encontraron una relación entre su producto y la génesis de cánceres ováricos.

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28 de mayo 2016 , 06:40 p.m.

Un cáncer en los ovarios de Gloria Ristesund, y que un jurado de San Luis (EE.UU) relacionó, hace unos días, con el uso prolongado de polvos en su higiene íntima, se convirtió en la segunda derrota judicial de Johnson & Johnson (J&J), la empresa más grande en productos de cuidado personal, que enfrenta otras 1.200 demandas por supuestos riesgos derivados del consumo de sus talcos.

Ristesund, diagnosticada con en el 2011, recibirá de J&J 55 millones de dólares, condena que se suma a la impuesta a la multinacional por la muerte de Jackie Fox en Alabama por el mismo cáncer ovárico, “contraído tras utilizar talcos para bebés para higiene femenina durante décadas”, según el fallo.

Estas sentencias, que han sido rebatidas por J&J amparándose, según sus directivas, en “30 años de estudios médicos que han demostrado la seguridad del talco cosmético”, reviven el debate en torno a la capacidad cancerígena de estos productos, latente desde los años 70.

Al parecer, los abogados de ambas pacientes usaron como prueba un documento interno de J&J de 1997 en el que un consultor médico aseguraba que negar los riesgos entre el uso del talco y el cáncer de ovario sería como negar el vínculo entre el tabaco y el cáncer de pulmón.

Sin embargo, la empresa ha adjuntado en su defensa las investigaciones de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), que garantizan la seguridad de dichos productos y del Instituto Nacional de Cáncer de ese país, que no ha sido concluyente en definir la relación entre el uso de los mismos y el cáncer. Las sentencias han generado inquietudes dado el uso masivo de talcos y polvos cosméticos en el mundo.

Para empezar, hay que decir que estos polvos se obtienen a partir del talco, un mineral de escasa dureza que tiene como ingrediente principal el silicato de magnesio, y que para uso cosmético puede ser combinado con caolín y óxido de zinc. También se sabe que desde 1970 se reglamentó la eliminación del asbesto y otros componentes.

Durante los años 60 y 70 se generalizó el uso de polvos para controlar el sudor y como complemento de la higiene íntima femenina. En 1971, cirujanos británicos publicaron un artículo con el hallazgo de partículas de talco en varios cánceres de ovarios.

En 1981, Daniel W. Cramer, del Instituto de Cáncer de la Universidad de Harvard, publicó un artículo en la revista ‘Cáncer’ que relacionó de manera significativa el riesgo de cáncer de ovario con el uso de los polvos. Siete años después, otra investigación encabezada por Patricia Hartge no encontró ninguna asociación entre estos.

A pesar de las contradicciones, la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (Iarc) clasificó el talco como una sustancia “posiblemente” cancerígena, condición que impulsó la investigación sobre el tema.

Por su parte, la página de la Sociedad Americana de Cáncer dice que los resultados de los estudios “han sido mixtos, con unos que informan de un riesgo ligeramente mayor y otros que no muestran aumento. Dos estudios prospectivos no han encontrado un mayor riesgo. La investigación continúa”.

Los estudios a los que se refiere la Sociedad Americana de Cáncer, fueron publicados en el ‘Journal of The National Cáncer Institute’ (JNCI) en el 2000 y el 2014, respectivamente. Pero en el 2015, Cramer y su equipo devolvieron el péndulo con un artículo en ‘Epidemiology’, en el que recogen 16 años de estudios y cuantifica por primera vez el riesgo.

“El talco que se usa regularmente en el área genital se asoció con un aumento del 33 por ciento en el riesgo de cáncer de ovario en general, mientras que no hay riesgo asociado con el uso de talco en áreas no genitales”, dice el estudio.

Los detractores de Cramer reiteran que la mayoría de esos estudios analizados por él se basan en evidencias de casos susceptibles de sesgos. Sesgos que el investigador de Harvard trata de desvirtuar en su último informe.

Carlos Castro, director científico de la Liga Colombiana Contra el Cáncer, enfatiza que aquí hacen falta estudios que proporcionen evidencia robusta y sea posible dar recomendaciones más allá de la limitación del producto. De igual manera se orienta el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima). Gina Núñez, directora de Cosméticos, dice que los casos de Estados Unidos son individuales e impiden hacer inferencias a toda la población.

Mientras la ciencia debate el tema en espacios académicos, la pelea fuerte está en los tribunales entre J&J y los abogados de cientos de mujeres que se definen como afectadas por el uso prolongado de talcos de esa marca.

Fuentes: Agencias, BBC, Medscape, Iarc (OMS), ‘Epidemiology’, Sociedad Americana de Cáncer, Liga Colombiana Contra el Cáncer. JNCI, CCC, Cancer Research Institute, Uk. ‘American Journal Obstetrics and Gynecology’. Invima.

Así los vigila el Invima

Gina Núñez, jefa de Cosméticos del Invima, señala que “los productos cosméticos que se comercializan en Colombia se rigen bajo las disposiciones supranacionales que establece la Comunidad Andina; dentro de estas, tanto el titular de la notificación sanitaria obligatoria de un producto como su fabricante son solidariamente responsables por el producto que ponen en el mercado”.

Núñez aclara que una de las premisas fundamentales es que los productos cosméticos que se comercialicen no perjudiquen la salud humana. Sin embargo, advierte que los consumidores también pueden, a veces, generar una situación de riesgo para su salud, si no utilizan los productos según las recomendaciones hechas por el responsable del producto, “que al diseñar su producto lo evalúa técnica y científicamente y define cuál es el uso óptimo del mismo”. Finalmente, la funcionaria afirma que el Invima hace muestreos aleatorios de productos cosméticos para verificar la conformidad de ciertos parámetros de calidad.

CARLOS F. FERNÁNDEZ
Asesor médico de EL TIEMPO

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