Secciones
Síguenos en:
'No dejen de soñar, aprovechen que es gratis'

'No dejen de soñar, aprovechen que es gratis'

El diseñador español Roberto López Etxeberría fue el invitado especial al Bogotá Fashion Week.

notitle

Roberto López Etxeberría todavía no se la cree: “No sé si sabes pero soy el diseñador de vestuario de la última película de los Juegos del hambre. Mi nombre sale en los créditos”. Y no tiene tono de pedantería, ni pose de divo, por el contrario, lo dice con mucha humildad, todavía sorprendido con ese éxito.

“Imagínate, un día estaba en mi casa y a las seis de la mañana recibo un correo que me querían para eso. Yo no sabía de las películas ni de lo libros. Ellos vieron mi trabajo en una tienda en Nueva York, en las pasarelas y me buscaron. Ha sido una cosa maravillosa, todavía necesito asimilarlo”.

Y lo dice así de sorprendido, porque este hombre no olvida su origen humilde, el pequeño pueblo donde nació en España, ni las imágenes de unos abuelos y padres dedicados a la ganadería y la agricultura.

“No se me olvida la imagen de mi abuelo por parte de mi padre, que cuando iba a misa los domingos se vestía como un gentleman con trajes de estética británica del siglo XIX. No entendía ese cambio si toda la semana lo veía en ropa de trabajo”, comenta.

Por eso se siente agradecido cuando lo invitan a eventos de moda como el Bogotá Fashion Week (BFW), que acaba de terminar, o hace tres años al festival de la lana de Cucunubá, pues reconoce que empezó tarde en la moda.

“Fui fontanero, repartía bebidas en un carretilla por los bares, hacía oficios varios. Un día mi marido me dijo ‘qué quieres hacer’ y yo le dije moda ‘pues intentémoslo’ y aquí estamos”.

Por eso todo lo que le pasa es como un sueño para él. “Y es un mensaje que trato de transmitir: nunca puedes dejar de intentarlo, yo lo logré y mira que vengo de la nada. Tienes que soñar porque no cuesta dinero y sí se logra”.

El trabajo que hace con las pieles exóticas, la experimentación con ellas, su estilo irreverente, sus siluetas atrevidas hicieron que se posicionara muy rápido en las primeras líneas de la moda. Ahora desfila en la Semana de la Moda de Nueva York y en otras pasarelas del mundo.

“Me gustan las pieles porque es lo que he visto en mi familia, en mi casa. El hombre desde que es hombre mataba animales para comer y utilizaba la piel para vestirse, no había textiles”.

Sin embargo, al BFW trajo su colección primavera verano en la que utiliza linos y lanas. “Es que cuando vine a Cucunubá fue un lío entrar algunas de las prendas por las pieles que utilizo”, comenta este hombre que con su pinta punk, su red tatuada en el brazo derecho, sus cadenas anchas de plata, sus anillos de gran tamaño, derrocha amabilidad y hasta inspira más ternura que rudeza.

En esta colección de tonos gris y arena, y algo de telas de rayas estilo colchón, las siluetas amplias predominan en pantalones y blusones con aire asiático, tanto en las camisas como en los pantalones para hombres y mujeres.
Las telas son tan livianas y las prendas tan sueltas y cómodas, que uno piensa que podría estar en el infierno y no sentiría calor.

NATALIA DÍAZ BROCHET
Editora de EL TIEMPO

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.