De casonas históricas de Cali a solo 'cascarones'

De casonas históricas de Cali a solo 'cascarones'

Debate por Aristi está abierto en Cali. La Felisa es muestra de que bienes culturales son fachada.

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16 de mayo 2016 , 07:53 a.m.

Solo desde el aire se puede detectar un boquete en la céntrica manzana donde están los edificios Aristi y Columbus, ambos emblemáticos y patrimoniales como evidencia de la historia del Cali Viejo.

La noticia causó alarma entre quienes defienden la memoria de la ciudad y señalan que ese hotel fue fundado por la familia Aristizábal en 1943. El Grupo 50 o G50, formado por igual número de empresarios del centro, invirtió 16.000 millones de pesos para comprarlo y destinará más de 25.000 en la construcción del Hotel y Centro Comercial Aristi, con la promesa de no afectar el patrimonio.

Como lo reconoce la misma Subdirección de Ordenamiento Urbanístico del municipio, las dudas sobre la suerte del Aristi son apenas uno de los casos sobre posibles intervenciones en bienes de interés cultural y patrimonial en Cali.

De un listado de 272 bienes, gran parte en manos de privados, cinco fueron demolidos, según registros de la Alcaldía. Uno en el barrio Centenario, en avenida primera con cuarta; otro en la carrera 3 Oeste con quinta, donde se levantó un edificio de apartamentos; el tercero, en la calle 21 con avenida Octava Norte, en Santa Mónica, además de las haciendas Curazao y Morgan. Dos predios en el barrio San Vicente, en la avenida quinta Norte con 23; otro, en el barrio Santa Isabel y la hacienda Santa Fe fueron alterados.

Además, hay más de 200 procesos a dueños que no les meten mano a los predios para evitar deterioro.

Con respecto al Aristi, el temor, que lo tiene ahora el Ministerio de Cultura, se debe a que no conoce solicitud para hacer alguna afectación en estos predios del Centro Histórico de Cali, declarado patrimonio, de tipo 1 o integral, del ámbito nacional. El G50 insistió en que sí tiene permisos, una licencia de reparaciones locativas y que ha acatado las normas. Reiteró que solo se han cambiado cañerías, reforzado cimientos, y se retiraron las cubiertas de los teatros Aristi y Colón por deterioro y riesgo.

Mientras tanto, de la casa Villa Felisa construida en los años 20 en el barrio Granada, solo quedan la fachada, tres salones y dos locales. Lo demás es un parqueadero. Es por eso que la Subdirección de Ordenamiento Urbanístico de Cali pasó a cobro coactivo la multa por el proceso contra quienes derribaron muros y paredes para construir desde 2014 el parqueadero.

De acuerdo con Ordenamiento, se abrió el proceso por los radicales cambios en La Felisa, construida por Salomón Vélez. Su bisnieto Andrés Vélez Plazas, siempre luchó para que el predio conservara su arquitectura ecléctica y de influencia clasicista después de que su familia la vendió, pero no tuvo eco.

En los 90, la tuvo la Universidad Santiago de Cali y luego pasó a ser sede de locales comerciales.

La casa, en la Sexta Norte con 12, formó parte de los terrenos que compró Fidel Lalinde, desde el Paseo Bolívar hasta el teatro Calima.

‘Otro dueño hizo cambio’ 

El hoy dueño del predio, que omitió su nombre, expresó que hace tres años, cuando el municipio formuló cargos por daños en la casa Villa Felisa, había otro dueño. “Tengo entendido que él pagó la multa. Yo adquirí la casa hace un año y a mí la Alcaldía no me ha dicho nada”.Pero Ordenamiento indicó que no ha habido ningún pago y por eso, el cobro coactivo.

Dudas en un hotel

La Alcaldía solicitó a los inversionistas y a la firma Jero SAS, que el próximo año aspiran a abrir el hotel La Sagrada Familia, en el patrimonial y arquitectónico antiguo colegio femenino en El Peñón (con 109 años de creado), sustentar las obras que se adelantan en este momento, algunas en la fachada para la que habrá mano de pintura de color ocre.

Pero veedores como Luz Betty de Borrero y Pablo Borrero, se refirieron a una presunta suspensión temporal de los trabajos.

Indicaron que “sorprende la respuesta de Planeación municipal de suspender provisionalmente las monstruosidades que cometieron los propietarios del proyecto hotelero en el antiguo Colegio La Sagrada Familia. Hace muchos meses se viene denunciando la destrucción de ese inmueble que es patrimonio histórico cultural y arquitectónico de la ciudad, sin que Planeación municipal hubiera suspendido y sancionado a los constructores y propietarios. Y es más grave aún, porque la asesora o arquitecta del proyecto, es una exdirectora de Planeación municipal de Cali a quien le correspondió estructurar con el doctor Bóhmer el primer POT de la ciudad”.

Debido a que es un inmueble de interés cultural de nivel 2, la fachada no se debe alterar ni hacer variaciones radicales en el interior que impliquen tumbar muros.

Pero fuentes de la firma inversionista dijeron que no hay suspensión y que se trató de una citación para presentar informes al respecto.

Jerónimo Jiménez, gerente de Jero SAS, afirmó que la obra cuenta con la licencia de construcción y control por parte de Planeación, cada 15 días.

Planeación señaló que la casa no se debe modificar.
Jiménez dijo que se hizo un reforzamiento antisísmico con 11.500 millones de pesos. Anotó que un complejo comercial es parte de la obra con una edificación que ya se empezó a levantar.

Silencio en casa Isaacs

Hasta el momento no se han iniciado las obras de un centro comercial en la casa donde Jorge Isaacs terminó la novela María, en la carrera 4 con calle 4 oeste, en El Peñón. La casa tampoco se ha restaurado.

Los inversionistas esperan realizar el proyecto del Centro Comercial Jorge Isaacs y han sostenido que tienen los permisos. De hecho, la Subdirección de Ordenamiento Urbanístico señaló que la casa no puede ser demolida, sino restaurada. Tampoco se pueden tumbar muros en este inmueble tipo 2. En la entrada aún se conserva el anuncio sobre la licencia de construcción de la Curaduría Urbana 2, del 11 de abril de 2012 con 24 meses de vigencia. La Alcaldía indicó que la casa debe restaurarse y que las obras se harían en la zona libre donde hay parqueaderos. Allí se levantaría una edificación de seis pisos y tres sótanos.Vecinos también siguen con la expectativa.

Asamblea, con un piso en ruinas

El antiguo edificio donde funcionó el colegio San Luis Gonzaga, fundado en 1855 por la comunidad religiosa Marista, es otro de los inmuebles donde la humedad y el deterioro se han apoderado de algunos cielorrasos, en especial, del cuarto piso. Pero ese deterioro ha venido avanzando en los últimos tres años.

El año pasado, de acuerdo con fuentes de la Asamblea, se realizó una intervención urgente con enlucimiento en la fachada, a raíz del desprendimiento de una parte del exterior de la edificación, de conservación tipo 2 por la cual se deben evitar alteraciones en el inmueble, en especial, en su parte externa, además de muros, puertas y arquitectura interna. Pero, de acuerdo con las mismas fuentes de la Asamblea, los dineros para esta corporación alcanzan para honorarios de los diputados, algunos de los cuales han solicitado estudios técnicos.

EL TIEMPO llamó al teléfono celular de Guillermo Serrano, secretario de Gestión Humana y Desarrollo Organizacional del Valle, a cargo de la conservación del inmueble, pero no fue posible localizarlo para este tema.

155 años y en aprietos

En la carrera tercera con calle 10, la historia se resguarda aún en un edificio de 155 años, pese al deterioro que se deja ver en la fachada de estilo republicano. Allí, como lo señala uno de los dueños que maneja un restaurante en el primer piso, funcionó el antiguo Hotel Majestic de Cali. Se abrió en 1861 y después de 1900 se volvió el hotel María Victoria.

El propietario recibió hace dos meses el llamado de atención ante una inminente multa entre 5 y 25 salarios mínimos mensuales vigentes por no embellecer el hotel con 44 habitaciones, el cual fue sellado hace dos años. “El problema es que el municipio no ayuda como sí ocurre en La Candelaria, de Bogotá”, dijo.

Ordenamiento Urbanístico respondió que se ofrece exención del pago del predial.

El Pueblo, entre goteras y ‘chorro’ millonario

Hay goteras en el techo, además de problemas con cañerías, sobre todo, cuando hay precipitaciones que provocan inundaciones. Para ello, hay tres motobombas, pero a veces son insuficientes.

Son aspectos para corregir en el coliseo El Pueblo que para los Juegos Nacionales tuvo inversión de 4.000 millones de pesos, en 2008, y de 3.500, en Juegos Mundiales 2013. Hoy se prepara para el Mundial Fútbol Sala, del 10 de septiembre al primero de octubre. Según Enrique Villafañe, director de obra, en el último año se invirtieron otros 10.000 millones y hoy se buscan más dineros con Coldeportes para un sistema de aire. El coliseo es un inmueble de interés cultural de conservación, tipo 1 para 14.000 asistentes.

CALI

 

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