Secciones
Síguenos en:
Código de Policía: urge actualización

Código de Policía: urge actualización

Escasean herramientas legales para sancionar conductas que una sociedad no puede permitir.

Uno de los mayores desafíos que deberá afrontar el país, de firmarse el acuerdo de paz con las Farc, será el de lograr que el clima de tranquilidad que este traerá a esas regiones que hasta hace muy poco fueron campo de batalla llegue también a los centros urbanos.

En una nación que pasó de ser rural a urbana en muy pocos años, cada vez son más los ciudadanos cuya cotidianidad se ve perturbada por conductas irregulares –algunas, delictivas; otras, simples contravenciones–, pero, en todo caso, obstáculos para la convivencia.

Lo anterior para afirmar que Colombia necesita un nuevo Código de Policía. Bien haría entonces el Congreso si, finalmente, aprueba el proyecto de ley en tal sentido. Es esta una norma que tendrá impacto directo en la vida cotidiana de los colombianos que hoy, a diario, constatan cómo los vivos actúan más de una vez impunemente –pensemos, por ejemplo, en los colados de TransMilenio–, dado que las autoridades carecen de herramientas legales para sancionar conductas que una sociedad no puede permitir.

Desde luego, la tarea de mantener condiciones que posibiliten la convivencia no puede recaer toda en las herramientas jurídicas que posibilitan la sanción. Por supuesto que gran parte del trabajo debe hacerse en la esfera de la prevención.

Logrando que la gente interiorice el hecho de que sus actos afectan la vida de los otros. Un reto que bien puede, y debe, complementarse con un marco normativo idóneo y actualizado que le permita a la Policía actuar y sancionar cuando alguien se pase de la raya. Es claro también que, de aprobarse, esta institución tiene que asumir la enorme responsabilidad con la sociedad de darles un uso correcto a nuevas facultades.

Se trata de que en todas las esferas los colombianos sientan que pueden confiar en el Estado. Para ello se necesita que sus instituciones respondan adecuadamente cuando se las requiere. Esto último, por más que aluda sobre todo a las ciudades, donde, supuestamente, menos se ha sentido el rigor del conflicto, es fundamental también para que la paz que se construya sea estable y duradera.

editorial@eltiempo.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.