Los acuerdos especiales en la historia de Colombia

Los acuerdos especiales en la historia de Colombia

Hace 114 años, la Ley 35 de 1881 permitió poner fin a una de las peores guerras de nuestra historia.

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11 de mayo 2016 , 05:07 p.m.

La historia de Colombia ha estado atiborrada de conflictos, pero también de soluciones. Algunos casos fueron interesantes, otros no tanto. Uno de los sucesos relevantes se presentó con el llamado 'derecho de gentes', el cual dio origen del derecho internacional humanitario. Este derecho fue acogido por el artículo 91 de la Constitución de 1863, cuando se discutían formas de terminación de nuestras guerras, utilizando experiencias en el derecho comparado como el Código Lieber (Instrucciones del Gobierno para los Ejércitos de los Estados Unidos en el campo de batalla).

En ese momento, la Constitución de 1863 indicó, de forma audaz, que el 'derecho de gentes' hacia parte de la legislación nacional. Esta disposición y sus desarrollos legislativos tuvieron varias consecuencias en la manera de hacerle frente a las guerras civiles de finales del siglo XIX y principios del XX. (‘Del derecho de gentes al derecho humanitario en Colombia, 1821-1995’. Universidad Externado, Francisco Barbosa, 2013).

Una de ellas fue la expedición del Código Militar (Ley 35 de 1881), con el cual se acogió esta figura jurídica al incluir en el ordenamiento jurídico la Convención de Ginebra de 1864 y la Declaración de San Petersburgo de 1868, las cuales desarrollaban normas para protección de civiles y combatientes en los conflictos armados.

Con esa disposición vigente, Colombia asumió el reto de construir tratados de paz, una suerte de acuerdos especiales para ponerle punto final a la guerra de los Mil Días (1899-1902) entre conservadores y liberales.

Al final del conflicto, se aplicó el Código Militar de 1881, y aunque estaba derogada la Constitución de 1863 por el surgimiento de la de 1886, la Ley 35 de 1881 se aplicaba sin problema alguno. Era tan claro el asunto que en aquel tiempo no existía el principio de supremacía de la constitución sobre la ley. De hecho, la Ley 153 de 1887 indicaba que la ley se presumía constitucional aun cuando no lo pareciera. Es decir, no había constitución como parámetro normativo.

En ese contexto, el gobierno conservador del presidente José Manuel Marroquín pactó la paz a través de la realización de tres tratados –Winconsin, Neerlandia y Chinácota (octubre y noviembre de 1902)– fundamentados en normas humanitarias derivadas de la Ley 35 de 1881, sin necesidad de pasar por el Congreso de la República para incorporar los tratados de paz y al amparo de las facultades que tenía el presidente Marroquín. El Mandatario preparó el camino a través de un decreto de indulto a los rebeldes, del 12 de junio de 1902.

Este episodio, que permitió ponerle fin a uno de los conflictos más horrendos en la historia de Colombia, fue un importante antecedente de aplicación de normas humanitarias en el país. Es importante referenciar este elemento histórico para la realización del acuerdo especial –tratado de paz– entre el Estado, los países garantes y las Farc.

En aquel tiempo, los acuerdos no se convirtieron en ley de la República, sino que se fundamentaron en normas del derecho de gentes. Hoy, los acuerdos especiales se harían con fundamento en normas del derecho internacional humanitario, sin evitar el Congreso de la República. Las normas del bloque de constitucionalidad, consagradas en el artículo 93 de la Constitución y heredero del artículo 91 de la Constitución de 1863, podrían ser reconocidas por la Corte Constitucional ante el ‘acuerdo especial final’, no frente al acuerdo inicial del 26 de agosto de 2012, como pretende la demanda del exfiscal Eduardo Montealegre .

Sin embargo, los momentos políticos no son los mismos, por lo que se debe firmar el acuerdo especial y proceder a integrarlo al ordenamiento jurídico. Ese es el orden.

La guerra nos pone de nuevo a discutir sobre la paz 114 años después. Esperemos que en esta ocasión la concretemos.


Francisco Barbosa

@frbarbosa74
* Ph. D. en Derecho Público de la Universidad de Nantes (Francia) y profesor de la Universidad Externado de Colombia.

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