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Georgia es un hombre con las manos de partera

Georgia es un hombre con las manos de partera

Georgia Castro ha asistido a 35 partos. Un hombre en encuentro de parteras en Buenaventura

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Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
10 de mayo 2016 , 07:57 p. m.

Paciente, seguro y con ojos de contar verdades, Georgia Castro Perlaza es uno de los pocos hombres que sabe del paso que hay del dolor de un parto a la alegría de una madre al ver en sus manos su hijo recién nacido.
Es un ceremonial en el que se encomienda a Dios y la Virgen y con más de un saber tradicional.

Georgia es el nombre que aparecía en el almanaque Bristol del 15 de febrero de 1939 y que sus padres le dieron, como se acostumbraba en la época.

De 77 años, es el único hombre entre 32 mujeres en el I Festival de la Memoria Ancestral y 11 Encuentro de Parteras, que organizó la Asociación Asoparupa en Buenaventura.

Castro Perlaza nacido en la población nariñense de Olaya Herrera, tiene el saber ancestral de las hierbas con las que se hacen las tomas para “apurar el parto, evitar los cólicos y para que las madres no sufran dolores”.

Con cobijas, tomas y manos afinadas por la experiencia, ha atendido más de 35 partos en un acto que considera único, en el que se mezcla el dolor, las lágrimas de una mujer, el llanto de un bebé y la alegría de la mamá por el hijo en brazos.
Paradójicamente ha perdido a sus tres hijos por enfermedades que “no se pudieron controlar”.

“No señor. Yo no revelo mis secretos para preparar la tomas. Pero las plantas son muy conocidas y hay que hacer el sembrío y saber para qué se usa cada una de ellas. En mi casa tengo una terraza de 5 metros cuadrados donde tengo destrancadoras”, cuenta Georgia.

Ahí estuvieron Rosmilda Quiñones Fajardo y su hija Liceth, que siguen la tradición oral, los sobijos y preparación para el parto natural asistido con parteras, las yerbas y tomas.

En el encuentro hubo también espacio para el sonido a selva y mar de la marimba.

“No dudamos en seguir preparándonos, en buscar las mejores oportunidades y perfeccionar nuestras técnicas, que ya tienen eco en las agremiaciones y en las secretarías de salud municipales, departamentales y nacionales”, expone Liceth y señala que ya se piensa en el número 12 y el segundo encuentro con la memoria ancestral.

En el marco de las muestras se abrió, en la Escuela Taller de Buenaventura, la exposición del reportero gráfico, publicista y activista bonaverense, Jorge Idárraga, quien plasmó en fotografías a las 32 parteras locales en su ambiente natural. En cada imagen, además del nombre de cada partera, se describen algunas de sus características tradicionales, como homenaje y para que perduren en la memoria”.

El encuentro finalizó el viernes pero la exposición gráfica de Idárraga va hasta el 20 de mayo.

Rosmilda, nacida en Magüi Payán y que fundó en 1988 la Asociación de Parteras Unidas del Pacífico (Asoparupa), instituyó el 3 de mayo, día de la Santa Cruz y la libertad de expresión, como el ‘Día de las parteras’.

“No se olvide mijo, que estamos trabajando con amor para la conservación del patrimonio cultural de los ancestros africanos, la medicina tradicional y el parto humanizado”, dice ella.

Agrega que la muestra y el encuentro de parteras “no es tan simple como para estar entre la lista de esas otras cosas que hacen los negros en Buenaventura”. Viviendo cada ponencia, cada conversatorio y hasta el olor de las yerbas se entiende más porque él y ellas refuerzan el término ‘parto humanizado’.

Una corriente que se fundamenta en la valoración del afecto y la conciencia emocional, un lugar vital y natural, una libre decisión y la consideración de la parturienta y el parido, como expresan ellas y él.

“El parto humanizado respeta la medicina y los procedimientos médicos especializados, pero se opone a las prácticas rutinarias que no consideran a la embarazada y hacen del parto una experiencia poco agradable y natural, y que se hace bajo el criterio del médico de turno”, agrega.

“A veces sufre uno las maduras. Hay partos demorados, ligeros, atormentados y cuando se trancan. Entonces hay que encomendarse, hacer tomas y sobijos que faciliten el parto. Tradicionalmente, los paridos son acogidos como ahijados”, completa Georgia, que comparte con ellas toda la experiencia y saber de sus ancestros.

RODRIGO VICTORIA
Para EL TIEMPO.

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