Conozca al fabricante original de los maletines ABC

Conozca al fabricante original de los maletines ABC

Manuel Moreno Lara elabora las clásicas maletas desde 1966. Su familia creó la idea original.

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08 de mayo 2016 , 07:07 p.m.

Manuel Antonio Moreno se define como el verdadero, el original, el auténtico fabricante del clásico maletín ABC, ese portalibros de cuero que por generaciones fue llevado a las escuelas y que hoy es un objeto de culto y colección entre los nostálgicos.

En el sur de Bogotá, la fábrica todavía corta, moldea, repuja, graba y pinta la icónica maleta. El origen de este artículo es familiar. Manuel Antonio (que ronda los 70 años) empezó el negocio en la década de los 60. En asocio con Gustavo Cruz (ya fallecido) comenzaron la producción.

Antes, Cruz había aprendido la técnica de un judío, Segismundo Bossley, que había desarrollado varios negocios en torno al cuero. “Las placas de cobre o clichés con los que se graban los sellos ABC y demás impresiones fueron y son propiedad de la familia Moreno desde hace 60 años”, destaca Manuel.

Lo anterior contrasta con la nota publicada bajo el título El fabricante que no deja morir el clásico maletín ABC (28 de febrero del 2015).

En este texto periodístico, el señor Javier Espitia se autoproclamaba fabricante y aseguraba que con su esposa mantenía un taller de producción en Teusaquillo, al que no permitía el ingreso de periodistas porque “Soy muy celoso con los modelos de cuero”. Muy campante, aunque ya confrontado por el periodista, sigue con su tradicional venta en el centro de la ciudad.

En otras palabras, ‘míster’ Espitia se hizo pasar por creativo y quiso atribuirse la autoría del memorable portalibros. Luego, cuando Moreno me contactó, casi me voy de para atrás. Y más aún cuando Espitia confesó su mentira: “Sí, don Manuel es el fabricante; para qué le voy a decir que no, si sí. Él me los ha vendido desde hace más de 20 años y yo le he comprado por millones”.

Para reforzar lo anterior, Moreno expone en su comunicación con el cronista: “El señor Espitia no es el fabricante del maletín. Él es un reconocido distribuidor y vendedor minorista del mismo por más de dos décadas, pero no es quien los fabrica”.

Fabricación

La impresión en cuero demanda precisión. El proceso combina presión y baja temperatura para no quemar el material. Luz Mary Vega, Manuel Antonio Estrada y Enrique Acosta son los operarios técnicos de la empresa. Ella, por ejemplo, se acerca a los 60 años y ha dedicado su vida entera a la maleta. A los 16 conoció a su jefe. Con las gafas bien puestas y el pulso delicado de un ilustrador, llena de color las familiares figuras de Mickey Mouse, Pato Donald y sus sobrinos.

La estancia que aloja a la microempresa es un salón apenas suficiente para ubicar varios mesones, sillas, cuchillas, prensa, máquinas cosedoras, estantes y demás equipos. Su piso es de tablilla, y la mayor parte del mobiliario es en madera. Como dato curioso, Moreno cuenta que “las prensas empleadas fueron adquiridas en los años 70 en un remate que hizo el periódico EL TIEMPO cuando renovó sus equipos y se pasó a las nuevas tecnologías”.

Decenas de maletines reposan, empacados en bolsas plásticas transparentes, a la espera de ser repartidos entre los comerciantes que los venden en Bogotá y otras ciudades. A propósito de comercio, Moreno revela que su empresa no ha sobrevivido exenta de inconvenientes. Durante algunos años tuvo que parar la producción de maletines porque los distribuidores le dejaron de comprar. Nuevos tipos de morrales, más ágiles y livianos, han puesto en jaque la existencia de su producto.

Pero la inventiva de Manuel Antonio Moreno (hijo) trajo nuevos aires y posibilidades a las tres primeras letras del abecedario.

La variación de tamaños, desde una maletica para un párvulo hasta una con capacidad para cargar un computador portátil, incrementó las ventas, y el negocio se mantiene sin problemas. La paradoja es que el maletín de antaño también se comercia por internet, y ahora las ventas no paran entre jóvenes y viejos.

FELIPE MOTOA FRANCO
Redactor de EL TIEMPO
En Twitter @felipemotoa

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