Despiden a rescatista colombiano que ayudaba en Ecuador por terremoto

Despiden a rescatista colombiano que ayudaba en Ecuador por terremoto

Empresa en la que laboraba Roger Casas argumentó que abandonó el trabajo dejando tareas pendientes.

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03 de mayo 2016 , 06:38 p.m.

El terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter que golpeó la costa de Ecuador el pasado 16 de abril y que dejó 660 muertos, alentó la ayuda de varios países, entre ellos Colombia, uno de los primeros en acudir con ayuda humanitaria y de rescate.

Ese sábado 16 de abril, Roger Casas, un rescatista voluntario que trabaja desde hace más de 17 años con la Cruz Roja en Cali, estaba en una capacitación sobre actividades de alto riesgo que Hazclean Colombia S.A.S. hace para otras compañías.

Hazclean era la firma en la que Casas trabajó por cuatro meses y de la que recientemente fue despedido por ausentarse de sus labores para, según dice el rescatista, ayudar en Ecuador.

Casas dice que una vez recibió el llamado de la Cruz Roja habló de inmediato con la coordinadora de Hazclean para pedir una licencia no remunerada por ocho días o menos y así poder participar en las labores de rescate de Ecuador, a donde viajó con Lenox, el perro rescatista que fue homenajeado. (En fotos: Lenox, el perro héroe que ayudó en el rescate de víctimas del terremoto de Ecuador)

“El llamado de la Coordinación Nacional (de la Cruz Roja) era puntual. Necesitan personas con formación en búsqueda y localización de personas sepultadas en estructuras colapsadas o recientemente muertas, que además tuvieran perros entrenados para ello”, dijo a EL TIEMPO Casas.

A su regreso, y después del homenaje que la Cruz Roja le dio a él y a Lenox por su labor tras el terremoto de Ecuador, la empresa Hazclean le notificó a Casas que había sido despedido por abandono de cargo y por incumplimiento en sus labores.

“Tenía actividades de capacitación programadas, además de informes pendientes por entregar que tenían que ser enviados hasta el 25 de abril a la empresa asignada”, se lee en una comunicación de la empresa Hazclean a Casas.

Además, agrega: “Por lo anterior no era posible autorizar dicha licencia, teniendo en cuenta que esta es una empresa de carácter privado con obligaciones que entregar y actividades previamente agendadas”.

Sin embargo, Casas insiste en que habló del permiso con Andrés Rendón, dueño de la empresa.

“Llamé a don Andrés, quien también es bombero voluntario desde hace varios años y sabe cómo son estos llamados, y le dije que había una emergencia en Ecuador y que necesitaban personal con mis características y perros, como Lenox, entrenados en búsqueda de personas, y le pedí el permiso para poder ir. Don Andrés me dice que es mejor hablar eso con la coordinadora porque ella sabe cómo está la agenda”, asegura Casas.

En efecto, el rescatista habló con Diana Narváez, coordinadora de Hazclean, quien le pidió enviar un correo con la solicitud, el cual debía tener copia a Andrés Rendón y a su esposa, Lorena Monsalve, gerente de la compañía.

“Yo envié el correo el domingo por la noche porque nosotros salíamos de Cali a las 3 de la mañana. Les pedí que me dieran la licencia no remunerada por ocho o menos días. El correo nunca me lo respondieron, pero igual partí. Una llamada de Diana al otro día me hizo pensar que todo estaba bien”, afirma el rescatistas de 44 años.

EL TIEMPO buscó a Juan José Díaz, coordinador Nacional de Socorrismo de la Cruz Roja, responsable del equipo búsqueda y rescate para la emergencia de Ecuador, para confirmar la versión de Casas sobre la fecha de partida y sobre su rol en Ecuador.

Díaz dice que Casas y 77 personas más partieron de Cali por tierra a las 3 de la mañana del lunes 18 de abril y llegaron sobre las 9 de la mañana a Pasto a la espera de poder cruzar la frontera y llegar a Pedernales, una de las zonas más afectadas por el sismo de Ecuador.

En Pasto, según el rescatista, Diana Narváez lo llamó y le preguntó dónde y cómo estaba.

“Diana me llama cuando llegamos a Pasto y yo le cuento que estamos allí a la espera de cruzar la frontera. Ella me responde con una frase que recuerdo perfectamente. Me dice: 'Listo Roger, muchos éxitos y mucha suerte'. Yo asumí que el permiso me había sido dado”, explica Casas.

A la llegada a Ecuador la comunicación fue casi imposible, no solo por el evidente deterioro de las estructuras y las caídas de los servicios de internet y telefonía, sino por la extensa labor que realizó este equipo de rescate en lugares como Pedernales, Canoa y Jama.

“Las labores de Roger, como las de los 72 que íbamos en esa misión, 31 de ellos que eran rescatistas, fueron claves para esas primeras horas después de un terremoto de esa magnitud. Su entrenamiento permitió entrar a las estructuras, identificar posibles víctimas y darle lugar al equipo de búsqueda para el recorte y remoción de escombros”, precisa Díaz.

Casas logró comunicarse el jueves 21 de abril con su esposa, a quien le pide que envíe un correo urgente a la empresa con algunos planes de emergencia que tenía que entregar a Hazclean.

Tras una semana en Ecuador, el grupo de rescatistas colombianos volvió al país el 25 de abril y fue recibido en la seccional del Valle de Cruz Roja por su director, Alfonso Vargas, quien destacó la labor del equipo humano y canino.

Al día siguiente, Casas se presentó en Hazclean para recobrar sus labores y se entera vía correo electrónico que había sido despedido.

“Llego en la mañana a la empresa, me dirijo a la coordinadora y le hablo de los planes de emergencia y que le pedí a mi esposa que enviara desde Colombia, en el único momento que tuve internet en Ecuador. Diana me dice que hay que hacerle algunas correcciones, pero no me indica nada más. Me siento, abro el correo corporativo y ahí veo el correo donde me informan que fui despedido”, dice el rescatista.

Con Roger solo habló la contadora y la encargada de salud ocupacional de la empresa, quienes le dijeron que el correo había llegado el día anterior y que suponían que él ya sabía.

Casas no pide su reintegro. Se contactó con un abogado que le dijo que tenía “ciertas cosas” a su favor, como la llamada de la coordinadora y que el silencio de la empresa con su petición puede significar la aceptación del viaje.

"No estoy pidiendo ni un reintegro, ni dinero ni nada. Yo contacté al abogado para saber si mi despido fue injustificado. Si lo fue, entonces yo pediré disculpas y diré que fui un irresponsable al irme, pero si no, entonces quiero que mi hoja de vida quede intacta, que si llaman a esa empresa no digan que no cumplí con mi trabajo", dijo Casas.

EL TIEMPO habló con Diana Narvaéz, la coordinadora de Hazclean, quien dijo “no estar autorizada para dar información sobre este caso”. Aunque se intentó en repetidas ocasiones, no se pudo establecer contacto con otras autoridades de esa compañía.

Según su página web, Hazclean Colombia S.A.S es una empresa que brinda servicios de asesoría a otras empresas frente a temas “en riesgo químico y tareas de alto riesgo TAR, capacitando a brigadistas y respondedores de Emergencias”.

CINDY A. MORALES
Subeditora de ELTIEMPO.COM
cinmor@eltiempo.com
@CinMorAleja

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