La dura historia de un héroe de 11 años en Bogotá

La dura historia de un héroe de 11 años en Bogotá

Cuidó a sus hermanos pequeños 15 días en Ciudad Bolívar. Ahora están a cargo de Bienestar Familiar.

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30 de abril 2016 , 06:48 p.m.

Con 11 años y sin superar los 1,40 metros de estatura, un menor se convirtió en un héroe para sus pequeños hermanos de 8 y 6 años, a quienes cuidó y alimentó durante 15 días, luego de que su mamá se fue a trabajar a Chaparral (Tolima).

Todos los días, este niño madrugaba para prepararles el desayuno a los más pequeños, se ponía su uniforme escolar, alistaba su maleta y se marchaba a las 6:30 a. m. para estudiar en un colegio distrital del sector, dejando solos a sus hermanos en la habitación en el segundo piso de una casa del barrio Paraíso, en la localidad de Ciudad Bolívar.

El niño llegaba hacia el mediodía, les preparaba el almuerzo y comían; después, los pequeños se ponían a jugar, mientras que el mayor hacía sus tareas del colegio, siempre a la espera de que su progenitora enviara pronto por ellos, como les prometió antes de marcharse.

Esta rutina se mantuvo dentro de la habitación, donde había ropa regada por todas partes y que evidenciaba la ausencia de un adulto responsable en el hogar; no obstante, en la cocina los niños tenían mercado, que les había dejado la mamá y con el que sobrevivieron y evitaron sufrir desnutrición esas dos semanas, hasta que la Policía los rescató tras recibir unas llamadas anónimas al 123. (Lea: La cruda radiografía del maltrato infantil en Bogotá)

Cuando los uniformados llegaron a la residencia, encontraron que los dos más pequeños estaban solos, observando desde la ventana de su habitación, pero la sorpresa fue mayor luego de que el menor de 11 años llegó del colegio y les abrió la puerta.

Los niños se pusieron felices al ver a su hermano y a los policías. “Sintieron esperanza al ver a alguien, después de tanto tiempo de estar solos. Era evidente que hay mucho amor entre esos niños, sobre todo por la responsabilidad que asumió el más grande”, indicó el capitán Javier Gómez, jefe de Infancia y Adolescencia de la Policía Metropolitana de Bogotá.

Al oficial, este caso no dejó de conmoverlo. “Asumió las responsabilidades de un adulto. A mí, por ejemplo, se me dificulta hacer un tetero, y ese niño hacía desayunos, almuerzos, alistaba a los hermanos; por eso dije que era un héroe, y les envíe un mensaje a los demás menores para que aprovechen lo que les dan sus padres”, dijo Gómez.

Casos como este se presentan a diario en la capital, ya que, de acuerdo con las cifras del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), 201 menores han sido abandonados en lo corrido de este año, es decir que un niño ha sido dejado a su suerte a diario. (Además: Murió la niña de 5 meses que fue golpeada por su padre en Soacha)

Pero, además de que los abandonen, también se presenta la problemática del maltrato por negligencia, cuando no se les garantizan los cuidados y protección que requieren; de este tipo de casos van 3.392 en el 2016, casi 28 por día.

Las localidades en las que hay más abandono y negligencia con los menores son Ciudad Bolívar, Suba, Usme, Engativá, Kennedy, Bosa, San Cristóbal, Rafael Uribe, Los Mártires y Usaquén.

“Muchos de estos niños han nacido a partir de embarazos no planeados, con padres que consumen sustancias psicoactivas, o con progenitores que definitivamente no tenían entre sus proyectos de vida tener un hijo”, indicó Ana María Fergusson, directora de Protección del ICBF.

La funcionaria explicó que la negligencia y el abandono con los menores han incidido en el aumento de la delincuencia juvenil. “Cuando en los hogares no hay suficiente comunicación, se presenta maltrato intrafamiliar y no hay consolidación de lazos afectivos, los niños y adolescentes encuentran en la calles alguna forma de vinculación que puede conllevar actividades delictivas y que queden inmersos dentro del sistema de penal para menores”, dijo Fergusson.

Aunque en el caso del niño de 11 años que cuidó a sus hermanos fue, por el contrario, ejemplar, Fergusson señala que a estos pequeños también se les estaban vulnerando sus derechos: “De acuerdo con la Constitución, a los menores se les debe garantizar bienestar y un desarrollo integral. Si bien el niño tomó las riendas del hogar, ese no es el rol que él tiene asignado. Tienen es que garantizarle más bien educación, salud, recreación y deporte, y eso es lo que se está buscando desde el Bienestar Familiar”.

Para combatir esta problemática de abandono, el ICBF tiene programas de prevención como Familias con Bienestar, que llega a los hogares donde se presenta maltrato por negligencia y que busca mejorar la comunicación para que se resuelvan sus conflictos de manera pacífica. También está el de Generaciones con Bienestar, que atiende a los adolescentes.

Respecto a los niños de Ciudad Bolívar y su ejemplar hermano, la madre de los menores ya se presentó ante el ICBF, y se inició el proceso de restablecimiento de sus derechos; es decir que el Instituto estará a cargo de ellos hasta que una familiar de la progenitora o ella misma pueda hacerse cargo de los menores.

EL TIEMPO

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