Semana Internacional de la Sociedad Civil, un hito para el país

Semana Internacional de la Sociedad Civil, un hito para el país

En tres sitios se acogió a representantes de la sociedad civil del mundo y más de 900 delegados.

29 de abril 2016 , 12:15 a.m.

Tener reunidos delegados de más de 900 organizaciones de la sociedad civil internacional, en un país de América Latina, como lo es Colombia, es marcar un hito. Y ese hecho que se extendió durante toda una semana (del 24 al 29 de abril) en el centro histórico de la capital colombiana, permitió que los ciudadanos fuésemos más conscientes de lo robusta que es la sociedad civil organizada. Es un agente social y político. Un actor de desarrollo por derecho propio, como fue catalogado por la comunidad internacional en Accra, años atrás.

Sí. Esa organización social que en Colombia, y en otros lugares del mundo, ha sido criminalizada, que tiende a ser invisibilizada y que, en muchas ocasiones, ha sido desaparecida. La sociedad civil que, aun en su heterogeneidad, ha construido redes internacionales para trabajar con “ciudadanos activos y acciones responsables”, como rezó el lema de esta asamblea mundial de la sociedad civil que tuvo lugar en Bogotá. Esa organización social con muchas conceptualizaciones y tan amplia en nominaciones y definiciones, que hace surgir preguntas como ¿Qué es sociedad civil? ¿De quién se habla con sociedad civil? ¿Qué hace la sociedad civil? Claro!, no falta quien cuestione si es legal organizarse. También existen quienes consideran que debe limitarse esa expresión social.

La realidad es que hay mucho desconocimiento del sector. Es verdad que es heterogéneo. Sus organizaciones trabajan en un amplio abanico de temas y sus acciones cada día son más creativas. Usan herramientas innovadoras, pero también acuden a los mecanismos que dispone la normativa para interactuar en el proceso de toma de decisiones de política pública. Algunas tienen mayor cercanía a las entidades del Estado y otras trabajan más alejadas de este. Unas se convierten en franquicias del Estado, otras son más críticas y llegan a la confrontación.

Los hechos, en el caso colombiano, muestran que aún en un Estado Social de Derecho no se les otorga seguridad jurídica. Unos dirán que porque son entre 18 y 25 tipos de personas jurídicas. Otros, que ello sucede porque no existen estadísticas: Confecámaras registra 252.928 Entidades Sin Ánimo de Lucro (ESAL) y la DIAN reporta 291.137. Al decir de la abogada Adriana Ruiz-Restrepo, una de las investigadoras que trabaja académicamente para robustecer a la sociedad civil, lo que se requiere es conceptualizarla de manera positiva. No se puede trabajar de manera residual con las organizaciones de la sociedad civil. Ruiz-Restrepo prefiere referirse a entidades alterintencionadas, como personas jurídicas definidas.

Sea esa nominación o no, el mundo entero trabaja en una conceptualización que corresponda a la realidad del siglo XXI. Que se haga con precisión, equidad y justicia. Y en eso está la Unión Europea, organismos como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Fondo Multilateral de Inversiones (FMI).

En el mundo se viene discutiendo cómo distinguir a este actor que está teniendo impacto en la agenda internacional y en el proceso de toma de decisiones tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

De manera concreta puede decirse que la discusión para la conceptualización académica de este agente, los diálogos sobre temas actuales, las historias sobre éxitos de activistas en términos de cambio social, las conversaciones con líderes de la sociedad civil para conocer de perseverancia, trabajo y valor son más que suficientes para reflexionar de hito en hito la Semana Internacional de la Sociedad Civil.

El evento inaugural tuvo lugar en una universidad de estirpe liberal como lo es la Universidad Externado de Colombia, donde las discusiones académicas se prolongaron durante dos días. Luego, estuvieron en la Universidad del Rosario, y concluyeron actividades en la Plaza de los Artesanos. Tres sitios en los que se acogió a representantes de la sociedad civil del mundo.

Tres sitios en los que se discutió del rol que hoy por hoy juega este nuevo actor para visibilizar temas, problemáticas y plantear alternativas de solución. De hecho, puede decirse que es un acontecimiento que marca un hito porque ellos (la sociedad civil mundial) decidieron reunirse en América Latina, en Colombia, en Bogotá y en esos tres escenarios que son significativos.

Sin duda alguna, las organizaciones de la sociedad civil, desde sus redes, han logrado incidir para que el mundo hable de inequidad, de cambio climático, de neoextractivismo, del agua como derecho, de la consulta previa, de soberanía alimentaria, de la democracia, de la inclusión, de la necesidad de contar con entornos habilitantes y claro, de crear vías positivas para alcanzar la paz, por solo nombrar algunos de los temas. Ya lo anotó Humberto de La Calle Lombana en el mensaje virtual que envió desde La Habana: “la sociedad civil ha sido clave para llegar a la mesa de La Habana, y la sociedad civil es la clave para el postconflicto”.

Los delegados de las más de 900 organizaciones vinieron de los cinco continentes. Trabajaron sobre cuatro ejes temáticos ene más de 25 eventos simultáneos. No se olvide que la sociedad civil misma es un espacio de encuentro y discusión. Es un agente que se abre a los demás para compartir, para que sus conocimientos sean aprovechados por los re-editores que logren encontrar para dar mayor eco. Es el caso de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que es una aliada incondicional de las organizaciones defensoras de derechos humanos, y por extensión la Organización de Estados Americanos (OEA). Ya lo decía el secretario Ejecutivo, Emilio Álvarez Icaza, quien estuvo en las discusiones que tuvieron lugar en esta asamblea mundial.

Organizadores como Nyaradzayi Gumbonzvanda, de Civicus, reconocen que, empoderados en red, se convierten en movimiento de agentes de cambio. Basta mirar al vicepresidente de la Liga Tunecina de Derechos Humanos (Ali Zeddini), una de las cuatro organizaciones que formaron el Cuarteto de Diálogo Nacional de Túnez, que el año pasado recibió el Premio Nobel de la Paz. A Raquel Rosenberg, co-fundadora de Engajamundo, una organización centrada en capacitación de la juventud brasileña para comprender, participar e influir los procesos políticos internacionales. Al activista sirio de los derechos humanos, Mazen Darwish. A José Carlos Ugaz, de Transparencia Internacional. Al Secretario General de la Federación de las Organizaciones de Personas Discapacitadas de Tanzania – SHIVYAWATA, Feliciano Pius Mkude. Todos ellos ejemplifican que el cambio es posible. No obstante hay muchos retos y todos los visitantes lo saben. El reto de crear ambientes habilitantes para que cada ciudadano sea libre para asociarse y trabajar por el bien común; el regresar a los diferentes países para contar logros y aprendizajes; el innovar en lenguaje y modos de comunicación que sean incluyentes y puedan llegar a donde otros no llegan.

ERLI MARGARITA MARÍN ARANGUREN
Profesora Titular e Investigadora
Universidad Externado de Colombia

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.