Plata de refrigerios para niños se desvió en pagos de celular

Plata de refrigerios para niños se desvió en pagos de celular

Según la Fiscalía, además, pagaron servicios públicos, compraron cemento y remodelaron una casa.

27 de abril 2016 , 09:01 p.m.

En una empresa comercializadora de cemento, en el pago de celulares y servicios públicos de particulares y en la remodelación de una casa fueron a parar los recursos destinados para la alimentación de niños pobres y mujeres embarazadas del Chocó.

Así aparece documentado en la investigación de la Fiscalía, que además le imputó cargos a cinco personas de la Fundación Jardines Luminosos, cuyos representantes se habían ganado desde 2007 varios contratos para dar refrigerios a la población vulnerable del Chocó. (Lea también: Se conocen detalles sobre alimentos de niños del Chocó)

Esa fundación no tenía personería jurídica y antes se denominaba Funomiser, pero cambió de nombre después de que este diario publicara en el 2014 que las autoridades tenían información de que un poderoso narcotraficante de Buenaventura se estaría moviendo en una camioneta blindada que aparecía a nombre de esa entidad sin ánimo de lucro.

La Fiscalía señala que aunque el contrato se lo ganó Inés Betsaida Asprilla, en realidad quien tenía el dominio de los gastos era Reynaldo Palacios Córdoba, que desde abril de 2015 “comenzó a hacer giros a diestra y siniestra por más de 1.000 millones de pesos que no correspondían al objeto del contrato”.

Los investigadores documentaron que el dinero con el que se tenían que comprar los alimentos para los refrigerios se gastó en cuentas personales de Palacios Córdoba y en pagos a proveedores para remodelar la sede de la fundación.

Esa era plata del Estado, no de la fundación ni de la familia a la que le entregaron el contrato (…); desembolsaron plata a una empresa de venta de cemento y a una inmobiliaria”, cuestionó el fiscal tras advertir que de los 4.170 millones de pesos que costaba un solo contrato, se desviaron más de 2.300 millones de pesos.

Parte del dinero se destinó al funcionamiento de otra empresa de Palacios, la cual se dedicaba al servicio de aseo y limpieza en entidades públicas del Chocó. (Además: Más de 70.000 niños en Chocó se quedaron sin alimentación escolar)

Aunque esa no fue la única irregularidad, la Fiscalía señaló que 501 personas que aparecen como beneficiarias “son fantasmas” y que solo en el papel recibieron alimentos.

La poca plata del contrato que se gastó en la compra de comida, cuestionó la Fiscalía, fue a parar en otro negocio de Palacios Córdoba, quien había constituido una bodega para proveer alimentos de una calidad menor a la que se había ofrecido en la licitación.

“Estos eran dineros sagrados, no era plata de ellos, sino de los niños del Chocó”, señaló el fiscal del caso.

En el Huila, cinco capturas

La Fiscalía capturó a contratistas vinculados con la Comunidad Los Girasoles quienes tenían que suministrar alimentos a 974 menores y mujeres embarazadas del Huila.

Según la investigación, habrían alterado facturas para apropiarse de 834 millones de pesos. La Fiscalía adelanta investigaciones por irregularidades en 13 departamentos.

JUSTICIA
justicia@eltiempo.com

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