A las mineras se les acaba el margen de maniobra

A las mineras se les acaba el margen de maniobra

El 35 % de firmas reducirán operaciones, según la encuesta 'Brújula minera'.

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20 de abril 2016 , 08:34 p.m.

Con precios del carbón térmico puestos en 44 dólares por tonelada y por debajo de 9.000 dólares para la tonelada de níquel, la minería formal, grande y mediana, siente que se le está acabando el oxígeno para operar de forma rentable, tras un duro proceso de ajuste de costos llevado a cabo durante los últimos dos años. (Gráfico: Además de los precios, cae la percepción de la minería).

Hoy, cuando algunas cifras preliminares no oficiales calculan que en el primer trimestre la producción de carbón se habría reducido un 8 por ciento y luego del desplome del 60 por ciento en la inversión extranjera directa en el 2015, el sector minero inicia su reunión anual con la mira puesta en tres frentes: la carga fiscal, los costos logísticos y la seguridad jurídica, no solo para que las regalías no bajen, sino para preservar el empleo.

El presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM), Santiago Ángel Urdinola, dice que no solo el sector está muy asfixiado, pues los ingresos cada vez alcanzan menos para compensar los costos y las cargas impositivas, sino que subsiste la preocupación porque, según los analistas y los banqueros de inversión, en estas dos mineras, que son las que aportan la mayoría de las regalías del sector, no se ha tocado fondo en el descenso de precios. “Si no hemos tocado fondo, esto presenta un reto mayor: hasta dónde es capaz el sector de mantenerse al día”, agrega.

Y anticipa que cuando la Superintendencia de Sociedades revele los resultados de toda la industria minera del 2015, informe que abarca a unas 180 empresas de todos los tamaños, se evidenciará que muchos se han salido del mercado, pero también que un número importante de compañías están operando a pérdida.

Tras indicar que en materia de reducción de costos se ha hecho casi todo y que lo único que faltaba eran las negociaciones laborales que se están dando (acuerdo en Cerrejón e inicio de proceso en Drummond), el gremio asegura que si no se toca a un gran productor, los niveles de extracción de minerales se van a mantener relativamente estables.

No queremos jugar con el oxígeno, no queremos jugar con el tiempo de hasta cuándo somos capaces de mantener el empleo y la producción”, señala Ángel.

Los riesgos

Para la ACM, las medidas que la industria minera formal necesita para mantenerse a flote en medio de la crisis de precios pasan, en primer lugar, por la revisión a la carga fiscal, en especial a las arandelas que le colgaron en años de bonanza, como el aumento del impuesto a los explosivos, del 5 al 20 por ciento, y la retención en la fuente adicional del 1 por ciento.

Otra amenaza radica en que, mientras los mineros del interior siguen en jaque por los altos costos logísticos, las grandes firmas también han venido elevando sus costos del transporte en tren y de puertos, por la tasa de vigilancia que está cobrando la Superintendencia de Puertos y Transporte, que se calcula sobre el 1 por ciento de los ingresos.

Y con la posibilidad de que suban los impuestos a los combustibles, como lo pide la Comisión de Expertos Tributarios (la minería es gran consumidor), el otro gran foco para el sector es la incertidumbre por los cambios abruptos en las normas, pues en los últimos cuatro años la Corte Constitucional ha declarado 20 normas estructurales, inexequibles o exequibles condicionadas, mientras el Consejo de Estado ha tumbado 6 decretos y hay demandados otros 9.

Rechazo y bajos precios son las causas para reducir operación, según autoridades.

Zonas productoras, ahora más reacias

Por primera vez, desde que se realiza el estudio Brújula minera, con un 34 por ciento de aceptación en el 2016, la imagen positiva de las empresas del sector fue inferior en los municipios mineros frente a los que no tienen esta vocación, en los que el porcentaje fue del 36 por ciento.

La encuesta, para la cual se entrevistaron a 2.400 personas,a 246 directivos de empresas y a 246 funcionarios de autoridades del Gobierno, reveló que después de la preocupación por el medioambiente, la segunda causa de los conflictos entre las compañías y las comunidades, según la gente de los municipios mineros, es la existencia de organizaciones que buscan sacar provecho político y económico, variable que subió del 30 por ciento en el 2015 al 39 por ciento en el 2016.

Además, tanto en zonas mineras y las que no lo son la gran mayoría piensa que la minería es un riesgo para la paz.
Otro de los datos llamativos tiene que ver con la proyección sobre las operaciones, porque mientras entre los directivos del sector bajó a 36 el porcentaje de los que creen que se expandirá la actividad, y subió al 35 por ciento los que prevén bajar sus operaciones, entre las autoridades el porcentaje de los que creen que el sector contraerá las actividades saltó del 39 por ciento al 51 por ciento entre el 2015 y el 2016.

ÓMAR G. AHUMADA ROJAS
Subeditor Economía y Negocios
En Twitter: @omarahu

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