Captura por portar más de dosis mínima, a criterio de cada policía

Captura por portar más de dosis mínima, a criterio de cada policía

Los agentes deberán 'realizar juicios de valor, de manera razonada' para decidir si hay detención.

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18 de abril 2016 , 08:53 p.m.

El pasado 8 de abril, la Dirección de Seguridad Ciudadana de la Policía emitió una circular sobre cómo proceder ante el fallo de la Corte Suprema de Justicia que, en marzo pasado, señaló que la dosis mínima debe ser la que necesita el adicto.

El fallo obligó a que una comisión de la Policía realizara un protocolo de acción para los uniformados en la calle, que va desde mantener las capturas hasta remitir a los adictos a centros médicos, según la evaluación que haga el policía.

En el documento, conocido por EL TIEMPO y que ya fue divulgado en todas las unidades de Policía, esa institución explica en seis puntos los pasos a seguir en caso de ‘toparse’ con una persona que “posea una cantidad superior a las establecidas como mínima” y alegue que la droga es para su consumo personal.

Comienza diciendo que la sentencia (la 41760 del 9 de marzo del 2016) “no declara inexequible la dosis personal (que por ejemplo en marihuana es de 20 gramos, y en cocaína, 5 gramos), sino que “establece parámetros sobre los cuales se debe judicializar”. Por eso, la Policía parte de que todo el que exceda la dosis mínima puede ser capturado y judicializado. “El fallo no realiza ningún cambio a la tipicidad de la conducta ni tampoco modifica el artículo 2 de la Ley 30 de 1986 con relación a la dosis personal”.

Sin embargo plantea varios matices, como el de “realizar juicios de valor, de manera razonada” frente al capturado. Eso, explica, se traduce en “evaluar cada caso en particular” para determinar si se está ante una persona con consumo problemático o un distribuidor. Así, los uniformados en la calle deberán entrar a evaluar si la persona sorprendida con más de la dosis mínima debe ser conducida y judicializada.

En ese caso, deberá “recolectar los elementos o información que pudiera ser requerida al interior de la investigación”.

En esos casos deberán analizar el “contexto del procedimiento”, es decir, explicar fuentes, valorar el lugar del hallazgo, información previa de inteligencia y cantidad portada. “Si lleva un kilo de marihuana y los cigarrillos armados, la situación denota que no es para un consumo personal. Ese tipo de análisis son los que debe hacer el uniformado”, dice una alta fuente de la Policía.

Pero si el policía –insiste la directiva– tras un análisis o inferencia lógica determina que se trata de un adicto, el paso a seguir no es la judicialización sino la remisión a un centro médico. Esto, cuando sean sorprendidos consumiendo en espacios públicos.

“Se debe llevar ante un centro médico para que verifiquen su estado de adicción o dependencia y se le dé el tratamiento con mediadas de carácter pedagógico, profiláctico o terapéutico”, se lee en la directiva.

Pero eso podría terminar colapsando el sistema de salud, que, según cifras del Gobierno, en promedio cada año atiende 124.000 personas con algún tipo de abuso de sustancias, incluyendo el licor.

Además, esa persona recibirá un llamado de atención por cometer una contravención. Esta puede ser una multa, fijada en la ley 745 de 2002 que castiga el consumo frente a menores, o simplemente una anotación por violar el Código de Policía. En esos casos, la persona será llevada a una unidad policial, donde le harán el llamado de atención y firmará un acta.

“Si la persona entra en un grado de exaltación será llevada a la UPJ (Unidad Permanente de Justicia) hasta que le vuelva la calma”, dice un alto oficial. Aclara que en estos lugares una persona, en esos casos, no debe permanecer más de 24 horas.

En el quinto punto la Policía conmina a sus comandantes a ampliar las campañas de prevención del consumo de drogas.

Finalmente, la circular interna reitera que, “en todo caso, aún en los de consumo personal, este no se puede convertir en un almacenamiento indiscriminado de cantidades o de momentos para uso repetitivo, connotaciones sin las cuales la conducta ha de ser judicializada”.

Este año han sido capturadas 20.608 personas por porte o tráfico de drogas, de las cuales 4.358 fueron sorprendidas con cantidades inferiores a 5 kilos.

Proponen bases de datos de adictos

La Dirección de Seguridad Ciudadana de la Policía estudia la posibilidad de convocar a una reunión con la Fiscalía, el Ministerio de Salud y la Procuraduría para unificar la línea de acción frente al fallo de la Corte. Una propuesta que sería planteada al MinSalud es polémica: crear una “base de datos a nivel nacional que permita identificar a los consumidores y el tratamiento que están recibiendo”. Allí estarían los nombres de personas atendidas en el sistema de salud, e incluso, las que sean detectadas por la Policía. Ese punto genera debate, pues podría violar el derecho de hábeas data.

PAULINA ANGARITA MENESES
Jefe de Redacción ELTIEMPO.COM

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