El escandaloso expediente de los carros del Senado

El escandaloso expediente de los carros del Senado

Firma Nave Ltda. no da razón de 11 blindados de los 166 que el Senado dice haberle entregado.

notitle
16 de abril 2016 , 08:18 p.m.

Las autoridades ya no tienen duda de que detrás de los remates que el Senado viene aplicando para dar de baja los carros de esa corporación hay oscuras maniobras de funcionarios y de particulares.

Lo que hasta ahora se ha encontrado en las investigaciones indica que el carro caleta inmovilizado hace 13 días, cuando transportaba 614 millones de pesos en efectivo mientras lo conducía Luis Javier Rojas –hijo de la jefa financiera del Senado–, es solo uno de los que alguien sacó de los lotes que se iban a rematar.

Reporteros de EL TIEMPO establecieron que hay 11 carros más en similares condiciones, que ruedan por el país sin que aún se sepa en manos de quién están.

Todos, sin excepción, tienen blindaje, y aunque en el acta 1025 de noviembre del 2014 el Senado asegura habérselos entregado a la firma Nave Ltda., para su remate, no aparecen en las listas oficiales de carros subastados. Esos 11 vehículos fueron identificados con las placas BWS 164, OBD 446, BWS 186, BWN 471, ZOG 133, BWN 483, ZOG 513, BMU 083, BWN 481, BLT 680 y CYU 235.

El descuadre de carros fue detectado por la Superintendencia de Vigilancia tras cotejar el listado de 166 vehículos que el Senado asegura haber dado de baja con los que la empresa Nave Ltda., representada por el político guajiro Nazareno Conrado Moreno, dice haber vendido.

“Se desconoce el movimiento que realizó la comercializadora Nave con dicho lote”, advierte un dictamen de la ‘Súper’ a pesar de que esta firma le aseguró que tan solo recibió 155 vehículos para rematar.

(También: Los 'padrinos' de directiva del Senado salpicada por dinero incautado)

Y aunque en las oficinas administrativas del Senado afirman que el descuadre podría obedecer a un monumental desorden administrativo, ajeno a cualquier acto de corrupción, senadores aseguraron a fuentes del Gobierno que pidieron que se indague si los vehículos que no aparecen eran una especie de comisión que cobraban funcionarios de la entidad y hasta senadores, como se rumora por los pasillos del Congreso.

Y aunque, desde 2015, la Superintendencia de Vigilancia ordenó que 96 carros del Senado –incluidos los 11 del descuadre– fueran inmovilizados, por no tener permiso para rodar con el blindaje, hasta ahora ninguno ha sido localizado por la Policía de Tránsito. Sin embargo, EL TIEMPO buscó en bases de datos oficiales y localizó varios de ellos rodando por Medellín, Bogotá, Codazzi y Valledupar (Cesar), Zulia (Norte de Santander), Maicao (Guajira) y hasta por Facatativá.

Uno de esos carros, el identificado con matrícula BWN 481, ha sido visto en Chía y en Bogotá. De hecho, ha sido multado cinco veces después de que el Senado dijo habérselo entregado a Nave Ltda.

Las multas del automotor, modelo 2006, ascienden a 1’898.885 pesos, y una de ellas fue pagada por el Senado. Dos más están en cobro coactivo. Estas últimas le fueron impuestas a una persona identificada como Víctor Eduardo Marín Rodríguez, quien lo conducía.

(Además: Las pistas de EE. UU. sobre narcos detrás del carro caleta del Senado)

EL TIEMPO también localizó en Maicao (La Guajira) otro de los carros buscados por la Policía. Se trata de la camioneta identificada con la placa ZIU 086, la cual ha sido multada once veces, y en cinco ocasiones el Senado ha pagado. Tres de esas multas fueron impuestas mientras conducía el carro Yoel Blanchar Plata. Este diario intentó comunicarse con él, a quien identifican como funcionario, pero no fue posible.

Otro de los carros que está siendo buscados es el BWN 483. Este fue multado, a finales del 2014, por estacionar en sitio prohibido en la calle 114A con carrera 47A, localidad de Suba.

EL TIEMPO llamó a Nazareno Conrado para que explicara el desfase de carros, pero no quiso hablar del tema, por consejo de sus abogados, según dijo. En cualquier caso, tendrá que aclararle a la Fiscalía las irregularidades detectadas.

Por ejemplo, por qué tres de sus intermediarios –Servicios Integrados Automotriz Ltda., Partes y Suministros y Luis Alfredo Roncancio Torres– traspasaron 30 carros del Senado sin que hasta ahora se encuentren los soportes de dichos negocios. Y por qué aparecen tres carros blindados rematados dos veces.

De jabón a blindados

Además, llama la atención que Nave Ltda. era inicialmente una comercializadora de jabón, papel higiénico y desinfectante. Y si bien en el 2006 amplió su objeto a la comercialización de carros, solo en marzo del 2014 –cuando ya había recibido los del Senado para su remate– aparece como enajenadora de bienes muebles, automotores y maquinaria por subasta. Y Partes y Suministros, uno de los intermediarios de Nazareno Conrado, funciona en una casa de familia del barrio Versalles de Cali, según la Supervigilancia.

Por ahora, el Senado ha estado hermético en el manejo de la información y la única medida que ha tomado ha sido la suspensión de Magdalena Morera, su directora financiera y madre de Luis Javier Rojas, quien conducía el carro caleta. Al respecto, madre e hijo insisten en que los 614 millones encontrados son legales y no tienen nexos con bandas, como se investiga.

Géchem: ‘No tienen por qué vincularme a los actos de los Rojas Morera’

Aunque la suspendida jefe financiera del Senado, Magdalena Morera, le aseguró al ‘Diario del Huila’ que fue gracias al exsenador Jorge Eduardo Géchem Turbay que se le impuso la Orden del Congreso de Colombia en el grado de caballero, el político huilense lo niega.

En carta a este diario, Géchem dijo que no fue él quien determinó las condecoraciones y que estas se produjeron en julio del 2014 y no hace ocho meses, como se dijo. “A la fecha, la señora Morera no tenía ningún señalamiento”, anotó Géchem, y agregó que el entonces senador Carlos Barriga, vicepresidente del Senado, destacó en ese acto el profesionalismo y ética de la funcionaria.

El exparlamentario huilense también enfatizó en que no fue él quien recomendó a Luis Javier Rojas para el puesto que este ocupaba en la unidad de trabajo legislativo del representante a la Cámara por el Guaviare Alexánder García. “Yo no consigo puestos”, señaló, y añadió que el propio García reveló que quien le había recomendado al joven –hoy con detención domiciliaria– fue el padre de este, el también político del Huila Luis Javier Rojas Alarcón.

Sobre su relación política con el representante García –también mencionado en el escándalo–, Géchem aseguró que ‘la U’, en la que los dos militan, respaldó a varios senadores en el Guaviare y que él siempre ha obtenido votación en esa región, aunque en el 2014 fue una de las más bajas.

Al respecto, el representante García ha dicho que para esas elecciones, él apoyó como fórmula a Géchem, quien no salió electo.

Finalmente, Géchem Turbay aseguró que si bien Luis Javier Rojas Morera sí asistió a la celebración de su más reciente cumpleaños, no pronunció discurso, lo que es contrario a la declaración de amigos de Géchem a EL TIEMPO. “No hay lugar a que, por ser coterráneo, amigo y copartidario de la familia Rojas Morera, me deban vincular a sus actos y posibles infracciones”, puntualizó en su carta.

Por su parte, Constanza Turbay Cote –pariente de Géchem– dijo que su familia ya no tiene influencia política en el país y rechazó el “‘sórdido” calificativo de clan para un grupo que fue inmolado “por fuerzas oscuras del Caquetá y de las Farc”, tal como lo han demostrado investigaciones judiciales.

UNIDAD INVESTIGATIVA
u.investigativa@eltiempo.com

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.