De prestigioso restaurante a albergue de habitantes de la calle

De prestigioso restaurante a albergue de habitantes de la calle

Pesadilla comenzó cuando el reconocido restaurante Tasca Madrid dejó de funcionar en este predio.

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15 de abril 2016 , 05:01 p.m.

Desechos de basura por montones, excrementos, botellas de pegante tipo bóxer, puertas incompletas y vidrios rotos caracterizan al predio abandonado en la calle 63 con carrera octava, que desde hace tres meses se ha convertido en un albergue clandestino de habitantes de la calle.

La pesadilla comenzó cuando el reconocido restaurante Tasca Madrid dejó de funcionar en este predio. Desde ese entonces, quienes residen en el sector han tenido que convivir no solo con el fétido olor del lugar, sino con el problema de inseguridad.

Pegui Carmona, quien es la encargada del aseo del lugar, y que además vive en la única parte habitable de este, comentó: “Mi esposo y yo somos los encargados de cuidar el predio. Lo grave es que, desde su abandono, los habitantes de calle han roto vidrios, puertas, rejas y hasta paredes para hospedarse en él. A mí me da miedo que intenten meterse a mi hogar”.

Según Andrea Cárdenas, abogada de Fernando Novoa (dueño del predio), el lugar va a permanecer deshabitado durante unos tres meses más, hasta que se haga su demolición para darle paso al levantamiento de un nuevo edificio.

Aun así, en una de las ventanas del predio se ve un letrero de la Inmobiliaria Cundinamarquesa, en el que dice que se arrienda el inmueble.

“No tenemos contemplado arrendar este lugar; por el contrario, queremos demolerlo en un lapso de tres meses. Lo que le daba trabas a la obra fue la derogación del Decreto 562, que nos permitía construir a grandes alturas”, comentó Cárdenas.

Lo grave del asunto es que con el paso del tiempo ha aumentado la percepción de inseguridad de quienes viven en la zona.

“Ese lugar parece una ‘casa de locos’, los habitantes de calle lo utilizan de baño y en las noches es un lugar estratégico para los atracadores”, contó un comerciante.

Hay quienes utilizan el predio como baño público.

Como respuesta a las quejas de las personas, la alcaldía local de Chapinero realizó una jornada de sensibilización en la zona, dando a conocer el servicio de hogares de paso para habitantes de calle y explicando a las personas que el hecho de dar comida, ropa o dinero solo ayuda a que el sector se haga más atractivo para aquellas personas.

Cárdenas comentó que ella puede prestar la casa a la alcaldía local, mientras se hace la demolición, si esta entidad lo necesita para un programa social o comunitario.

“Quienes se hospedan ahí se han robado el cableado eléctrico y hasta las instalaciones del gas. La Policía viene y los saca, pero al otro día vuelven ¿No sé qué más hacer? Nadie da respuesta de nada”, dijo la abogada.

A pesar de las acciones tomadas por las entidades distritales para contrarrestar el problema, todo indica que este no se solucionará en menos de tres meses.

“Cada vez hay más gente nueva, no sé si pretenden tomarse los tres pisos del lugar, que hoy se asemeja a un baño público y a un basurero”, contó Alejandra Suárez, quien trabaja en una oficina cercana.

CARLOS ANDRÉS CUEVAS
Redacción EL TIEMPO ZONA

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