Pensando con las ganas

Pensando con las ganas

Aquí, algunos de esos diálogos de 'vices' pasados y presentes con el espejo.

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15 de abril 2016 , 03:45 p.m.

Lo acaba de notificar el vicepresidente del Brasil, Michel Temer: los ‘vices’ no se contentan con llenar sillas vacías en actos públicos a los que le da jartera ir al titular. Temer dejó saber lo que piensa en caso de que sea defenestrada su jefa, Dilma. Temprano, frente al espejo, su siquiatra de pared, el brasileño sigue improvisando discursos en los que se da solitarios banquetes de estadista.

Sus colegas colombianos seguramente han hecho lo mismo, cuidándose de no filtrar sus pensamientos a través de las redes que siguen mostrando su poder. La unidad introspectiva de esta columna tuvo acceso a algunos de esos diálogos de ‘vices’ pasados y presentes con el espejo:

Germán Vargas Lleras: ‘Espejito, espejito, tú y yo sabemos que gatié en tapete cebra presidencial en casa de mi abuelo Carlos. Fuera la dialéctica del póquer. Lo que heredé de mi abuelo es carácter, pantalones, no mal genio. Santos me endosó la chequera, y no he sido tan pendejo como para desaprovechar el papayazo’.

Angelino Garzón, primer vicepresidente de Santos: ‘Milagroso de Buga, ve, me dejaste con las ganas, sin estrenar. Y eso que te prometí que conmigo volverían a Palacio los huevitos que tanto le gustaban a Uribe. Le dejaste comprado el traje a Monserrat, mi señora. Te vi mal, Milagroso’.

Pacho Santos: ‘Bueno, nunca tuve muchas ganas de que Uribe tirara la toalla. Ese hombre duerme trabajando. Aunque, pensándolo mejor, habría querido –quiero– ser presidente para desquitarme de mi primísimo Juampa, y de Uribe, quien me ‘boletió’ diciendo que yo le había lagarteado la vicepresidencia. Eso no se le hace al peor amigo ni al mejor enemigo. Antioqueño, ni grande ni pequeño’.

Humberto de la Calle: ‘Me cuidaré a la hora de escoger vicepresidente. ¿La experiencia para qué? Si Samper no se cayó no fue por falta de ganas mías. Ignoro si mi gestión en La Habana podrá contra la chequera de Germán. Merezco que el país me indemnice por mamarme tres años la halitosis ideológica de mis contradictores en la mesa’.

Gustavo Bell: ‘Menos mal, cuadro, que Pastrana terminó su mandato. Los cachacos malucos me dañan el almuerzo. No me gusta hacer historia, prefiero escribirla’.


Óscar Domínguez Giraldo
www.dominguezgiraldo.com

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