Bienvenidos a la era del terrorismo 'star'

Bienvenidos a la era del terrorismo 'star'

Preparémonos para ver a dichos personajes firmando autógrafos como renacidas 'vedettes'.

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14 de abril 2016 , 07:02 p.m.

Antes tenían que esconderse como alimañas nocturnas. La paranoia de ser delatados o descubiertos por un minúsculo GPS escondido hasta en un zapato los tenía al borde de la locura colectiva y caminando descalzos por plena manigua. Llegaron a tal extremo del delirio de persecución que las órdenes regresaron a la prehistoria revolucionaria del papel escrito o la memorización del mensaje como en el correo inca, aspecto en el cual, dadas sus evidentes limitaciones neurológicas, la memorización jamás se destacó como una gran virtud: la petición del matachín de turno terminaba tan desdibujada como chisme entre comadres y, pese a todas las marrullas ideadas para evadir el cerco del Ejército, también se lograron interceptar memorables órdenes en papel del secretariado de las Farc, pero con una ortografía tan pavorosa como el mandato en sí.

Hoy ya no se esconden, no se ocultan; el delirio y la paranoia mutaron hacia el sedentarismo absoluto. El exceso de peso, por encima del cinturón, en las más reconocidas tripas de los narcoterroristas de las Farc es una característica irrefutable. Sus bronceados ya deben ser también la envidia de los tribunos de la Unidad Nacional, consumados al arduo trabajo de repetir el tuit de los ‘cuatro felinos’ y soportar el tráfico de lo que les dejó el populista burgomaestre de balcón y su desastrosa administración de la ‘Bogotá humana’. Quien, por cierto, ya no llena la plaza, pero aún delira confundiendo estanterías de ‘La Caracas’ con las verdaderas y desocupadas góndolas de los mercados en Caracas. Y, retomando el tema de fondo, el asunto del mojito y el whisky en catamarán también será puesto en consideración –o por turnos–, como la sobregirada jalea del Gobierno a la cual ya están muy acostumbrados los emblemáticos representantes del Gobierno.

Renglón aparte merece el análisis de las declaraciones de alias ‘Timochenko’, quien posa para la prensa internacional como diva cinematográfica, como lo hizo para Univisión noticias. Sus afirmaciones eran pausadas con la moderación de un ‘pacífico’ sermón premeditado, ataviado con la ya institucionalizada camisa blanca del proceso –supongo-, para generar efecto, y ni qué decir de su sofrenada quinesia e, incluso, con una adoptada sonrisa como si fuera un incansable humanista que nos quiere hacer creer –por el momento– que estamos ante un verdadero patriota, un luchador o pensador incomprendido, una simbiosis de Gandhi y Mandela engendrada desde la mismísima jungla, con barba y Rolex; mas, con el más alto y puro sentido de ‘socialismo igualitario’, ¡eso que nos quede muy claro y que nadie se atreva a dudar de semejante dogma de ‘igualdad’! Porque, “si ellos lo dicen, ¡hay que creerles!” ¡¿Lo recuerdan, estimados lectores?!

No obstante –bajo la responsabilidad de mi opinión personal y para corregir inexactitudes mediáticas–, ‘Timochenko’ es todavía un revoltoso guerrerista cuyos discursos pululan en YouTube, afirmando desde su campamento en la selva –incluso cuando el proceso ya llevaba dos años– que “ellos entregaban las armas si les entregan el poder”. Muy antagónico a sus mansas declaraciones para la prensa internacional.

‘Timochenko’, junto a toda su caterva de comediantes, seguirá siendo un anacrónico payaso sin libreto ni circo que algunos medios y voces nos quieren hacer ver como si tuviera un inocultable pasado clamoroso de héroe, cuando la absoluta realidad es que estamos viendo a un cínico matón y su recua de serviles pasearse como estrellas de cine o de rock en partidos de béisbol o conciertos, mientras que millares de personas, completamente indignadas contra uno de los presidentes más impopulares de toda Suramérica (68 % de desaprobación), marcharon el 2 de abril para hacerse sentir; y no ‘los cuatro gatos de siempre’, como el emblemático tuit de nuestro aventajado congresista experto y campeón de tetris.

Este Gobierno, y su lujoso proceso en Cuba, terminó por darle oxígeno al terrorismo e implícitamente le otorgó a ‘Timochenko’ el título de pensador, politólogo de cabecera y, además, parece ser, el país pronto tendrá que comulgar con semejante arenga de monte, incluida su paupérrima oratoria. Preparémonos, entonces, para ver a dichos personajes firmando autógrafos como renacidas vedettes en su nuevo cuarto de hora de nuestra pueril realidad política.

P.S.: contundente –como la marcha– el rechazo que recibió el presidente Santos por parte de la hermana del subteniente de la Policía Jorge Alzate, asesinado por las Farc.

– La senadora Claudia López acusó a José Félix Lafaurie, presidente ejecutivo de Fedegán, de ser “auxiliador del paramilitarismo”. ¿Las pruebas?


Andrés Candela
@Andrescandla

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