La alegría y carencias de tener a trillizos

La alegría y carencias de tener a trillizos

Van a cumplir 4 meses y en medio de dificultades, Esperanza Grimete se esmera en su cuidado.

notitle
13 de abril 2016 , 07:37 p.m.

Sus hijos son toda su alegría y como toda mamá, por igual se esmera en el cuidado y trato a cada uno. Pero en su caso, debe turnarse para atenderlos. Así es para amamantarlos, el baño y a la hora de cambiarles pañales o ropa.

Ruley Esperanza Gimetre tiene una hija de 8 años, otro de 15 y la sorpresa la tuvo el 5 de julio cuando el ginecólogo le dijo que estaba en embarazo.

“La verdad no esperaba el embarazo, fue una sorpresa, pero fue mayor cuando me dijo que esperaba trillizos. No podía creerlo. Lloré de los nervios y de la responsabilidad que se me venía y aquí estamos, feliz con Javier, Jerónimo y Jeremy Collazos, pero las necesidades si son muchas”, cuenta.

Los niños nacieron el 29 de diciembre a los siete meses de gestación y durante dos meses y medio permanecieron en la sala de pediatría del Hospital Universitario del Valle.

Ahora los tiene a su lado en un cuarto de 3x4 metros que hace las veces de sala y alcoba por la que paga 240.000 pesos mensuales más servicios, unos 60 en promedio.

Oriunda del Amazonas, muy joven llegó al Huila desde donde en agosto, ya en embarazo, llegó a Cali al lado de Cristian Collazos, un amansador de caballos que en esta ciudad tuvo que trabajar como mesero, en un parquadero y otros oficios, pero los ingresos no cuadraban.

Esperanza, de la etnia witoto del Amazonas, cuenta que llegó con su hija de 8 años, pero estos días, ante la difícil situación, tuvo que enviarla al Huila, al lado del padre de sus dos hijos mayorcitos.

También ante las dificultades tuvo que regresar a Huila el papá de los trillizos que ya consiguió un empleo en el oficio que tanto conoce y disfruta.

Mientras se define el viaje de Esperanza a Huila o el regreso de Cristian en unas mejores condiciones, ella permanece en la habitación que alquiló en la carrera 66C oeste # 2-14 del barrio Altos del Refugio. También tiene el teléfono 318 273 8442 para alguna ayuda.

Dice que los chiquillos son su alegría y una ‘lotería’. Bachiller y con cursos en atención al cliente, estos días no puede laborar por el cuidado a los chiquillos. Para llevarlos a los chequeos médicos o alguna diligencia tiene que hacerlo en un solo cochecito que ya resulta pequeño.

Los distingue por su estatura. Javier es el mayor tamaño, Jerónimo el del medio y Jeremy el pequeñín. Ya distingue también la tonalidad del llanto de cada uno y sabe así quien está ‘reclamando’ atención.

Cali

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.