Uribe (Meta) se la juega a fondo por la paz

Uribe (Meta) se la juega a fondo por la paz

Primera entrega de especial periodístico sobre pueblos que han padecido la guerra y quieren la paz

notitle
12 de abril 2016 , 07:57 p.m.

Sentado en una banca del pequeño parque de Uribe (Meta), Darío Ramírez recuerda que hace siete años dejó de sembrar coca para apostarle a la legalidad.

Con calculadora en mano sacó cuentas y definió que la coca ya no era rentable. Las Farc lo extorsionaban y los insumos químicos para producir la pasta base de coca le costaban en Uribe hasta siete veces más que en Villavicencio.

Junto a 38 pequeños productores de ganado, en el 2009 crearon la Asociación de Ganaderos de Uribe Meta (Asogaurme), con la que le dieron vida a un proyecto lechero que agrupa a 156 excocaleros capaces de producir 4.300 litros diarios de leche y tener centro de acopio en el pueblo.

Ramírez es secretario de la asociación y hace parte de las personas que en Uribe ya no quieren saber nada más de coca, ni de guerra y que ven en un acuerdo en La Habana la oportunidad para que el desarrollo desplace el hambre y la pobreza en este municipio afectado por más de 50 años de conflicto armado.

El alcalde de Uribe, el médico Jaime Pacheco, quien en los últimos 20 años ha vivido en carne propia las consecuencias de la guerra, tiene enfocadas las baterías en un ejercicio de paz y desarrollo, independiente de si se firma el acuerdo con las Farc.

El ejemplo de trabajar en la legalidad mediante la creación de asociaciones campesinas lo han retomado caficultores, cacaoteros y plataneros.

El camino recorrido por Asogaurme no ha sido fácil. Por la guerra y un paro en el 2013 perdieron la producción de 7.000 litros de leche en dos días. A esto se suma que algunos de los miembros cayeron en operativos de capturas masivas como supuestos auxiliadores de las Farc, pero después quedaron libres.

Según cifras del Observatorio de Minas, Uribe es el tercer municipio que más víctimas registra en el Meta después de Vista Hermosa y Mesetas. En 14 años las minas antipersona han afectado a 16 campesinos y a 140 militares.

Lewis Mesa, el último sepulturero del pueblo asegura que entre 2007 y 2015 cavó las fosas de 136 víctimas no identificadas, entre guerrilleros muertos en combate y campesinos caídos en falsos positivos.

“Los soldados los bajaban del helicóptero en la pista, los traían en bolsas hasta el cementerio, los echaban al hueco y yo los tapaba sin preguntar ni decir nada”, cuenta.

Desde diciembre de 1990 cuando el Ejército atacó el cuartel general del Secretariado de las Farc en Casa Verde, a Uribe se le conoce como el ‘corazón del conflicto’. “Antes de la operación contra Casa Verde, la guerrilla estaba perdida en la región. Bajaban de vez en cuando del Sumapaz. Después de ese bombardeo, la cosa se complicó porque la guerrilla se regó, comenzó a reclutar a hombres, niños, mujeres y se armó la guerra”, afirma Ramírez.

Pero no solo el impacto de Casa Verde los afectó. Entre 1999 y 2002 Uribe hizo parte de los cinco municipios de la zona de distensión durante los diálogos del gobierno de Andrés Pastrana con las Farc.

Desde la zona de distensión nada volvió a ser igual para nosotros. A donde vamos nos tachan de guerrilleros”, señala el pequeño productor de leche.

En sus inicios los pequeños ganaderos, sin más de 15 vacas cada uno, no alcanzaban a producir más de 280 litros diarios de leche. Pero encontraron en el sector privado a un aliado estratégico, que marcó el inicio de las alianzas productivas en la región.

Por gestión de la Unidad de Consolidación con la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo (Usaid) y Colombia Responde, la empresa La Alquería instaló en Uribe tanques de enfriamiento y cada tres días los carrotanques recogían 900 litros de leche.

Los campesinos de Uribe argumentan que si se logra concretar la paz, van a ganar todas las asociaciones. “¿Quiénes se benefician con la paz? Pues todo el pueblo. Las familias porque tienen un ingreso económico. Los transportadores tienen un empleo. Los comerciantes porque han mejorado las ventas y porque todo se ha reactivado sin necesidad de nada ilegal”, precisa Ramírez.

MIGUEL HERRERA ARCINIEGAS
LLANO SIE7E DÍAS

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.