Familia Tobón recupera la tierra que le arrebataron en Antioquia

Familia Tobón recupera la tierra que le arrebataron en Antioquia

De acuerdo con la Alcaldía, 1.848 personas padecieron el desplazamiento forzado en Montebello.

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12 de abril 2016 , 09:50 a.m.

Montebello (Antioquia). Ocho años han pasado desde que Fidelia Tobón salió de Sabaletas, en el municipio de Montebello, con su familia cuando uno de sus hermanos fue asesinado y presentado como guerrillero. Hoy su caso hace parte de las investigaciones por los llamados falsos positivos.

En el 2008, 16 personas de tres generaciones distintas de los Tobón llegaron desplazados a La Ceja.

Fidelia salió con su esposo y sus tres hijos, los dos mayores de 15 y 13 años, mientras que la menor estaba recién nacida. Además, sus padres y sus cuatro hermanos, algunos de estos con familia, también fueron forzados a dejar sus fincas. Todos vivían en el mismo sector.

No era la primera vez que Fidelia y su familia se veían obligados a abandonar la tierra, vivienda y posesiones. En los 90, cuando vivían en la vereda El Churimo, del mismo municipio, el Eln llegó hasta sus predios y los obligó a salir. Algunos días después, como cuenta el padre de Fidelia, Gustavo Tobón, la vivienda ya no estaba.

“A la finca mía me le quemaron la casa, no quedaron ni las tejas”, cuenta Gustavo. Según Fidelia, cuando prendieron el fuego ya su familia, días antes, había desocupado la vivienda debido a que la guerrilla hizo huir a los moradores y no permitía que nadie entrara a la zona, donde resultaron afectadas también otras familias.

Como afirma, Mercedes Marulanda, madre de Fidelia, tanto las Farc como el Eln y las Auc ejercieron un enorme poder en esta área y causaron grandes pérdidas humanas y materiales en la población campesina.

La familia siempre ansió volver a su hogar. Ese que un día se vieron forzados a abandonar para conservar sus propias vidas, aquel que se hizo cenizas a manos de un conflicto armado que desplazó a 1.848 personas en Montebello, cifra dada por la alcaldía del municipio.

Gran parte de esas personas se hizo presente el pasado sábado en la marcha por la paz en esa localidad del suroeste antioqueño.

Más de 400 personas, entre las que estaba Fidelia y su familia, acudieron al coliseo Mauricio López Ramírez en el marco del Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado.

Con banderas blancas y música popular, más de 400 personas marcharon por las calles de Montebello clamando la paz.

Todo esto se hizo para evidenciar los resultados del proceso de restitución de tierras que se adelanta en Montebello, uno de los municipios pioneros en materia de restitución, tanto en Antioquia como en Colombia.

En el 2013 la Unidad de Restitución de Tierras intervino el municipio y durante estos tres años ha atendido 406 solicitudes, que cobijan a más de 200 familias.

“Hasta el momento, 397 solicitudes ya fueron evacuadas y en menos de un mes se terminará con las nueve restantes. Por ahora, ya hay 17 fallos que benefician a 106 personas, mientras se espera que los jueces dictaminen sobre 293 casos de restitución que ya les fueron entregados”, afirmó Paola Cadavid, directora territorial para Antioquia de la Unidad de Restitución de Tierras, que pertenece al Ministerio de Agricultura.

Respecto al mejoramiento de la calidad de vida de estas personas, el alcalde Ferdinando Muñoz afirmó que se ha culminado el proceso de restitución, mas ahora se deben resolver otras problemáticas como lo son vivienda, educación, servicios públicos y vías, las cuales también aquejan a las víctimas del conflicto en Montebello.

El mandatario local se refirió, además, al proceso que se lleva a cabo en La Habana y al que se iniciará en Quito con el Eln y dijo que así como en Montebello hoy ya no hay presencia de grupos armados, “queremos que esto mismo suceda en todo el país para poder vivir en paz, y asimismo, los recursos que actualmente se emplean en la guerra sean invertidos en el mejoramiento de la calidad de vida de las personas”.

Los Tobón, que sufrieron el flagelo de la guerra a manos de los distintos grupos armados, ya recibieron respuesta de la Unidad de Restitución de Tierras a la solicitud que presentaron.

Este proceso de restitución consta de tres etapas: en la primera se atienden las solicitudes de las víctimas por vía administrativa. Durante la segunda etapa, los jueces deben determinar si el caso expuesto aplica o no para recibir de vuelta las tierras que antes fueron del reclamante.

Por último, en la tercera etapa, posterior al fallo judicial, se realiza un acompañamiento de la Unidad de Proyectos Productivos, se formaliza la debida indemnización y las víctimas pueden retornar a sus tierras de manera segura.

El Catastro Departamental pone el predio a nombre de la persona desplazada. En el caso particular de los Tobón, ya se cumplieron dos etapas.

La familia recibirá un subsidio de 40 salarios mínimos (más de 27 millones de pesos) otorgados por el Gobierno Nacional a través de la Unidad de Restitución de Tierras. Dicho dinero se entrega en tres partes y puede ser empleado en un proyecto ganadero, agrícola o de otro tipo, según las capacidades laborales del reclamante, además de la extensión y las características del predio.

Fidelia cuenta que con el dinero producirán café. Tanto ella como su familia aguardan el nuevo tiempo, ese que augura la oportunidad de vivir en paz en su territorio. “Esa es la esperanza de nosotros los campesinos, que el proceso se dé y así podamos estar tranquilos en las veredas”, dice Fidelia. 

El caso de María Nelly

María Nelly Villada Gil fue la primera persona restituida de Montebello.

Se trata de ocho hectáreas de tierra recuperadas en la vereda La Quiebra, lugar del municipio donde el 9 de junio del 2002, su esposo fue desaparecido por el Eln. Cuando ella fue desplazada, tenía dos fincas contiguas. Por ende, pudo recuperar este terreno de forma legal por la vía administrativa.

Hace un año que recibió la sentencia por parte de la Unidad de Restitución de Tierras y, según cuenta, iniciará proyectos para el cultivo de plátanos, aguacates y la crianza de vacas.

Frente al proceso de paz, María Nelly Villada afirmó que es necesario perdonar, pero no concibe que se hable de paz y continúen ocurriendo atentados. “Si se habla de paz, ¿por qué no terminan con esto?”, dijo.

Luis Carlos Padilla Berrío
EL TIEMPO
MEDELLÍN

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