Directores, guionistas y autores de cine y TV pelean por sus derechos

Directores, guionistas y autores de cine y TV pelean por sus derechos

El martes 5 de abril presentan proyecto para cambiar la ley, que llevará el nombre Pepe Sánchez.

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04 de abril 2016 , 01:41 p.m.

 Le sucedió hace poco tiempo a Pepe Sánchez, actor, guionista y director de cine y televisión, con una larga y reconocida carrera.

“Para una negociación con Señal Colombia, necesitaba una carta en la que se ratificara mi trabajo. Y la pedí en una conocida programadora con la que trabajé muchos años. Al entregármela quedé sorprendido: decía que yo había dirigido ‘algunos capítulos de Don Chinche’”.

El hecho concreto es que Sánchez no solo dirigió una gran parte de los 275 capítulos de Don Chinche (emitidos los domingos desde enero de 1982 hasta mayo de 1989), sino que los escribió.

Su hoja de vida, además, está llena de éxitos: fue el director de Café, una de las telenovelas más importantes en la historia de la televisión colombiana y de El cuento del domingo, una serie de historias, ha actuado en telenovelas, ha dirigido películas. Y la lista sigue.

Pero aunque algunas de estas producciones se emitan en otros países, Sánchez no percibe ningún tipo de dinero por ese concepto. Su propiedad sobre creaciones como Don Chinche, entre otras, es moral. Igual les sucede a sus compañeros de dirección y guion.

Y eso es lo que una adición a la ley 23 de 1982 (a la que se le pondrá el nombre de Pepe Sánchez) quiere cambiar desde hoy martes, día en el que se presentó el proyecto de ley, para que a partir de su aprobación diga que se debe “establecer una remuneración por comunicación pública a los autores directores o realizadores, guionistas y libretistas, músicos y dibujantes de obras audiovisuales”.

La ley actual reconoce los derechos morales de los realizadores, pero el proyecto “busca que no obstante esa presunción de cesión de los derechos del autor, director o realizador audiovisual a favor del productor, el director conservará un derecho irrenunciable a recibir una remuneración equitativa por los actos de comunicación pública, incluida la puesta a disposición y el alquiler comercial al público que se hagan de la obra audiovisual”, afirma Mario Mitrotti, director y productor de cine y televisión.

Este proyecto es impulsado por, entre otros, los congresistas Clara Rojas y Juan Manuel Galán.

Hasta ahora, un libretista, guionista, músico o dibujante solo percibe un pago por parte del productor y es el que se le hace al momento de entregar su obra para una producción audiovisual (telenovela, serie, película, serie animada, entre otras).

Pero hay unos dineros que se pagan por la publicación de estas obras en el exterior (porcionales para cada uno) y que no son recibidos porque, además, no ha sido aprobadas por parte de la Dirección Nacional de Derechos de Autor (DNDA) la creación de las sociedades de gestión para tal fin, según afirma Mitrotti.

Este último está al frente de Directores Audiovisuales Sociedad Colombiana de Gestión (DASC) “y no se han podido percibir los recursos internacionales porque según la DNDA, se necesitan más de 100 personas para conformar una sociedad de gestión con sus obras”.

Por supuesto, agrega Mitrotti, “los creadores estamos y seguimos siendo dueños morales de nuestras obras, pero eso no vale para la DNDA”.

Y por este motivo se generan varios inconvenientes, como que los dineros siguen en manos de sociedades de gestión extranjeras.

“En el mundo, las distintas sociedades de gestión entregan sus dineros a sus similares. Algunos de los directores, guionistas y productores colombianos somos miembros de la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores de España) y podemos percibir los recursos, pero aquí viene otro inconveniente: si yo recibo mil dólares, 100 dólares se quedan para la SGAE y su apartado solidario. Si se recibiera aquí, esos 100 dólares irían para ayuda a los realizadores que están en mala situación, para su salud o incluso, para pagar su entierro", agrega Mitrotti.

Por su parte, Alexandra Restrepo, libretista de películas como Confesión a Laura, entre otras, y presidenta de Red de Escritores de Colombia, agrega que el objetivo de que estas reuniones de profesionales se conviertan en sociedades de gestión los llevará a poder cobrar en el extranjero y “también a llegar a acuerdos con los canales y productoras nacionales y de otros países”.

Con la modificación de la ley, el objetivo es que los creadores tengan derechos durante toda su vida a recibir el porcentaje que les corresponda cada vez que una de las obras en las que han participado se emitan o reproduzcan.

Hasta el momento, entidades como ACA (Sociedad Colombiana de Actores) y Actores Sociedad Colombiana de Gestión han empezado a lograr reconocimientos de sus derechos (el primero) y la recolección en el exterior de los dineros que perciben los actores con la emisión de las producciones en las que participan (el segundo), gracias a la ley Fanny Mikey, que les reconoce su trabajo.

El camino para el reconocimiento de las sociedades y de los demás recursos que se generan por el trabajo es largo. Y Colombia, dice el venezolano Mitrotti, está muy atrasado en la legislación de estos derechos.

Incluso cuenta que en países como Estados Unidos el tema es tan delicado, “que dirigiendo yo una telenovela para un canal latino de ese país, estábamos grabando en un club aquí en Bogotá y la gente de producción no dejó seguir hasta que se quitara un cuadro que se vería en la escena, porque si salía al aire, su autor podía reclamar derechos. En las producciones locales nadie se fija en eso”, cuenta.

Agrega que en países como Alemania, las leyes incluyen incluso a los fotógrafos.

Por lo pronto, los créditos completos de las series y dramatizados han regresado. “Es un derecho legítimo de todos los que participamos en las producciones, desde los directores hasta las personas de la cafetería”, dice Cardona.

¿Qué dice la DNDA?
Para la Dirección Nacional de Derechos de Autor lo más importante en este momento es que la Ley 23 de 1982 cambie varios de sus artículos (entre ellos el 98 y el 103), "en los que tratándose de los derechos patrimoniales, la ley ha determinado que salvo pacto en contrario, el titular de tales prestaciones es el productor de la obra, que es la persona natural o jurídica legal y económicamente responsable de los contratos con todas las personas y entidades que intervienen en la realización de la obra audiovisual", según se desprende de una carta enviada por la DNDA a Mitrotti en junio del año pasado.

Giancarlo Marcenaro, director de la DNDA, afirma que lo importante es que la ley revierta la "presunción de que los derechos totales son del productor y que el creador (director, guionista, músico, dibujante) se reserve sus derechos".

Agrega que la ley dice que "son autores de una obra el director, el guionista y el dibujante y el músico, si lo hay. Pero como son un conjunto de obras se presume que esos autores individuales les ceden los derechos a una productora.

Eso es lo que se debe cambiar, pero también que los autores se reserven los derechos patrimoniales y de comunicación pública", comenta.

Sobre que no se le ha dado vía libre a las sociedades de gestión, Marcenaro dice que los afiliados no cumplen con el primer requisito: que es tener los derechos de las obras sobre las que quieren hacer el recaudo.

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