'Sandra' vivió 5 años de horror en la guerra

'Sandra' vivió 5 años de horror en la guerra

A los 12 años fue reclutada por el Eln. Quedó embarazada para poderse ir y ahora tienen a su hijo.

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03 de abril 2016 , 08:41 a.m.

Cuando apenas acababa de cumplir 12 años, en el 2008, ‘Sandra’ comenzó a padecer los rigores del conflicto armado interno de Colombia. Vivía en una casa enclavada en el sector de Urubatá, en las verdes montañas del departamento del Chocó, en límites con Risaralda. Era una niña alegre, juguetona y avispada. No obstante, sabía que en las tierras donde vivía con su familia estaba el frente Cacique Calarcá del Ejército de Liberación Nacional (Eln), uno de esos vecinos indeseables que se deben soportar.

Incluso, algunos integrantes de la guerrilla que acaba de iniciar la fase pública de conversaciones de paz con el Gobierno Nacional, ya le habían insinuado que se “uniera a las filas”, pero ella siempre se rehusó. Un día fueron por ella a la casa y, de otra, se llevaron a otra niña de su misma edad. En el salón de clases de su escuela quedó su pupitre vacío.

Ese día –relató– caminó durante varias horas para llegar a un campamento donde había cerca de 50 guerrilleros, varios de ellos menores de edad. Le dieron un uniforme y un fusil, y también le pusieron un alias, ‘Sandra’. Contó que nunca había tenido un arma de fuego en sus manos y que tras una breve inducción sobre su manejo, debió echársela al hombro.

El mismo día en que se la llevaron, sus padres comenzaron a buscarla y hallaron el campamento. De nada valieron el llanto incesante de la madre y el clamor del padre para que les devolvieran a la niña de la casa (tienen un hijo varón mayor que ella). Cuando se dieron cuenta de que los ruegos no sirvieron para conmover a los guerrilleros y vieron en peligro sus vidas, los padres de la menor se marcharon con la promesa de que “se la vamos a cuidar”.

‘Sandra’, quien hoy tiene 19 años, es una mujer con rasgos indígenas marcados (es embera katío), de baja estatura y a pesar del reclutamiento y lo que vino después, sigue teniendo una mirada pícara.

Cinco años de abuso

La primera tarea de la menor en el grupo guerrillero fue cocinar, el ‘rancho’ en términos militares. No sabía hacer ni un arroz y le tocó aprender a punta de regaños, mientras entre lágrimas recordaba su vida con sus padres y su hermano. En una ocasión la comida no le quedó buena y la castigaron. La mandaron a cortar y cargar 100 viajes de leña. Si no le hubieran ayudado de manera clandestina dos compañeros, mayores de edad, no habría cumplido.

La idea de escapar siempre estuvo en su mente, pero le daba miedo que la capturaran y la mataran, o que la buscaran nuevamente o atentaran contra sus padres, a quienes los subversivos ya conocían.

Con el paso de los días, alias ‘Bernardo’, el jefe del grupo insurgente, de unos 35 años de edad en esa época y que llevaba más de 25 años en el Eln, comenzó a mirarla de manera particular. No pasó mucho tiempo para que el hombre mestizo, según ella, oriundo de Antioquia, abusara sexualmente de ella.

La convirtió en su amante y, como a otras guerrilleras, la obligaron a dejarse poner la ‘T’, un dispositivo intrauterino, para que no quedaran embarazadas. ‘Sandra’ dijo que había rumores de que ‘Bernardo’ tenía más compañeras, pero creía que ella era su única amante.

Entre las relaciones sexuales obligadas con el jefe guerrillero, las largas caminatas evadiendo el acoso del Ejército y el cuidado de secuestrados (dijo haber conocido a cuatro, una mujer que se negó a pagar una ‘vacuna’, fue retenida y después asesinada, y tres ingenieros, uno de los cuales fue liberado y los otros dos entregados a otro grupo del Eln), pasaron tres años hasta que quedó embarazada.

Para esa época, los padres de ‘Sandra’ se cansaron de buscarla, encontrarla y rogarle nuevamente a los guerrilleros para que la dejaran ir. Solo una vez al año, dijo ‘Sandra’, pudo hablar con su mamá.

‘Quería embarazarme’

“Yo estaba desesperada por irme. ‘Bernardo’ también me maltrataba y ya estaba muy aburrida. Se me ocurrió quedar embarazada; de pronto así me dejaban ir”, relató.

 

'Bernardo' negó ser el padre del hijo de 'Sandra', pero la madre de esta se lo llevó para que lo conociera.

'Bernardo' negó ser el padre del hijo de 'Sandra', pero la madre de esta se lo llevó para que lo conociera. Foto: Rochy López Vélez

Convenció a ‘Bernardo’ de que la ‘T’ le estaba causando problemas de salud para que se la quitaran. Quedó embarazada cuando tenía 16 años. “No me enamoré de él, yo era muy niña, no sabía lo que hacía”, recalcó.

Cuando tenía seis meses de embarazo, pidió que la dejarán ir para la casa porque tuvo una ‘barriga’ muy grande y no podía estar así en el monte. A los ocho meses de gestación le dieron salida con el compromiso que debía volver. Se pudo reencontrar con sus padres.

Un tío de ‘Sandra’ consiguió que se fuera para Pereira para alejarla de la guerrilla. El 22 de junio de 2013 dio a luz a un varón.

Al poco tiempo, un miliciano del Eln la ubicó y le recordó el compromiso. Regresó donde sus padres y hasta su casa llegó ‘Bernardo’. Conoció a su hijo y le dijo a ‘Sandra’ que debía seguir trabajando con ellos mientras el niño crecía. Se convirtió en miliciana, pero en junio del 2015 el jefe guerrillero envió a un hombre por el bebé.

Desde hace 10 meses ‘Sandra’ no sabe nada de su hijo. Ahora desmovilizada solo quiere que ‘Bernardo’ se lo devuelva. Incluso, fue a buscarlo a un sitio donde le dijeron que estaba en manos del grupo guerrillero, pero era mentira. “No creo en eso (en los diálogos de paz). Solo pido que me den mi niño”, manifestó.

PEREIRA

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