'La agenda con el Eln es madura y no dará sorpresas': Frank Pearl

'La agenda con el Eln es madura y no dará sorpresas': Frank Pearl

Jefe de la delegación del Gobierno asegura que pretensiones y límites de cada parte quedaron claras.

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31 de marzo 2016 , 10:32 p.m.

Ahora que es un hecho el pronto inicio de un proceso de paz formal con el Eln, el jefe de la delegación del Gobierno en los diálogos exploratorios, Frank Pearl, responde no solo a las preguntas que rodearon al país durante dos años y tres meses de conversaciones, sino a las que quedaron tras el anuncio de la agenda de negociación con esa guerrilla.

Pearl está convencido de que el tiempo gastado en la etapa secreta terminó valiendo la pena, porque condujo a una agenda que dejó claros los límites y las posibilidades de la negociación. (Ademas: El Eln tendría a nueve secuestrados en su poder)

Y cree que a pesar de las diferencias y matices que hay entre los integrantes de una organización federada como el Eln, existe consenso en el grupo guerrillero frente a la decisión de dejar las armas para hacer política legal. (Lea también: Los intentos de negociación con el Eln)

Pearl se refiere también a la principal diferencia entre la agenda de negociación con el Eln y las Farc, la amplia participación de las comunidades, que ha despertado inquietudes sobre lo que podría representar para la duración del proceso de paz.

¿Cómo hacer para que el mecanismo de participación no convierta el proceso de paz con el Eln en un debate eterno?

Tenemos que cumplir lo que dice la agenda, y dice que las delegaciones la desarrollarán con celeridad y rigurosidad. Hay que empeñarse en eso. (Lea también: Las cifras que deja la guerra con el Eln)

¿Pero el Gobierno tiene al menos una idea de cuánto es el tiempo máximo que deberían tomarse los puntos que definen e incluyen la participación de la gente? El país difícilmente resistiría otro proceso de paz largo...

Si llega el momento en el que no se dan resultados y el país no tolera el proceso de paz, pues se acaba. Pero definir ahora cuáles van a ser los tiempos de cada tema no es realista. Las realidades políticas y sociales van a determinar hasta dónde se puede llegar en términos de tiempo. Hay una responsabilidad de leer el clima y la oportunidad, porque el 2016 no es el 2012.

Uno de los líos con el Eln era que dentro de esta guerrilla no había consenso en que la dejación de armas se incluyera en la agenda. ¿Cómo lograron que el tema quedara incluido?

Sobre las armas ha habido un debate retórico, que si es dejación, que si es desarme... Al final lo que importa es que toman la decisión de pasar a la legalidad, para lo cual tendrán que desmovilizarse y separarse de las armas, sin importar qué palabra se ponga. Pero está claro, y el acuerdo lo dice, que se trata de romper el vínculo entre política y armas. Si van a hacer política o van a estar de civiles, no pueden tener armas.

Más de dos años de diálogos exploratorios con el Eln, frente a los seis meses que duraron los que hubo con las Farc, dicen mucho de las dificultades de negociar con esta guerrilla...

En dos años se logró una agenda madura, y eso quiere decir que sabemos de lo que se está hablando. Creo que no habrá sorpresas para ninguna de las dos delegaciones –la del Gobierno y la del Eln–, porque lo que está escrito es fruto de muchas discusiones y quedaron claras las pretensiones y los límites de cada parte.

¿Ve al Eln convencido de que llegó la hora de hacer la paz?

Las guerrillas en la Colombia de hoy y en el mundo son anacrónicas. Creo que la decisión que el Eln tomó de negociar obedece a que está viendo esa realidad. Firmó un acuerdo en el cual se dice cinco veces que el objetivo es ponerle fin al conflicto armado. (Además: Proceso de paz con Eln, lo que faltaba para una Colombia sin guerrilla)

Aun con la estructura federada del Eln, ¿cree que hay consenso total en esa guerrilla frente al proceso de paz?

Se tiene claro el tipo de organización con la que se está hablando y que en ella se requieren consensos internos para avanzar, pero la firma del acuerdo anunciado el miércoles significa que logró un consenso. Es posible que haya matices, como en cualquier organización, pero parte de la tarea es que maduren el consenso para que se alcance el fin del conflicto.

Está claro que los procesos de paz con las Farc y el Eln deben encontrarse en algún momento. ¿Cómo será esa convergencia?

Hay tres puntos de la agenda: víctimas, fin del conflicto e implementación, con un solo marco jurídico institucional. Acordamos que habrá coordinación y sincronía entre este proceso y el de La Habana, y eso se traduce en que debe definirse en qué temas, en qué momento y de qué manera.

Eso no quiere decir que las tropas del Eln se van a concentrar al tiempo que las tropas de las Farc, ¿o puede pasar eso?

Nosotros no podemos anticiparnos a ese momento. Además no quiero referirme al proceso con las Farc. Lo que hay aquí es un compromiso de ambas partes, del Gobierno y el Eln, de mirar los temas que son obvios para todo el mundo, el momento y la manera. Pero eso lo definirá la mesa.

¿Eso implicaría un encuentro entre el jefe de las Farc y el jefe del Eln en algún momento?

Si esa situación se presenta, será una decisión del Presidente.

¿Qué tan consciente ve usted al Eln de la necesidad de que esa guerrilla contribuya a hacer exitoso el cese del fuego bilateral y definitivo con las Farc?

Una vez arranquemos la fase pública vamos a evacuar los temas de la agenda, dentro de los cuales está el fin del conflicto, que incluye un cese bilateral del fuego y de hostilidades.

¿Por qué cinco países para hacer los diálogos?

Porque durante dos años largos trabajamos en tres países con un esquema que logística y operativamente funcionó. Esos países fueron Brasil, Ecuador y Venezuela, y nos pareció conveniente agregar a Cuba porque es posible que algunos de los temas se faciliten si organizamos unas sesiones en La Habana. Además, son los países que nos han venido acompañando como garantes del proceso, con excepción de Chile, pero para que todos jugaran en igualdad de condiciones, incluimos a Chile (que ha sido acompañante). (Lea: En la negociación buscarán temas comunes con mesa de La Habana)

¿Y eso no implica más desgaste y más costos?

El tema logístico está probado. Si se coge un avión para viajar cuatro o cinco horas, realmente no hay diferencia. No incluimos a Noruega porque claramente queda muy lejos, pero nos va a seguir acompañando como garante.
Está claro en el acuerdo que el Gobierno no va a pagar un centavo de los gastos del Eln en este proceso.

¿Quién los va a pagar?

Recursos de cooperación internacional puestos en un fondo que se va a crear. A los colombianos no nos va a costar esto.

¿Habrá países distintos a los garantes que contribuyan con los gastos?

Algunos países han manifestado su interés.

¿La horizontalidad del Eln podría ser un obstáculo para avanzar pronto en la negociación?

Todo depende de cómo se encaren las conversaciones. Si se trata de implementar con el Eln la manera de conversar con las Farc, o viceversa, no funciona.

¿Cuándo podría instalarse oficialmente la mesa de negociación en Ecuador?

No sabemos. Tenemos que resolver los temas a los que se refirió el Presidente, la liberación de los secuestrados. Se está trabajando en eso, una vez quede resuelto esto de manera aceptable, arrancamos.

MARISOL GÓMEZ GIRALDO

Editora ELTIEMPO

@MarisolGómezG

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