María Luisa Calle acabó su carrera por la puerta de atrás

María Luisa Calle acabó su carrera por la puerta de atrás

Aceptó sanción de cuatro años por dopaje en los Panamericanos del 2015.

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09 de marzo 2016 , 08:38 a.m.

La vida deportiva de la ciclista colombiana María Luisa Calle Williams terminó manchada por un episodio de dopaje, por el cual fue sancionada con cuatro años y por el que se vio obligada a bajarse de la bicicleta antes de lo previsto.

Calle, quien se convirtió en la primera deportista nacional suspendida cuatro años por violar la norma antidopaje por primera vez, dio positivo con la sustancia GHRP-2, que libera la hormona de crecimiento, en los pasados Juegos Panamericanos de Toronto (Canadá), un certamen en el que buscaba estar cerca del podio, pero en el que no lo iba a conseguir porque ella sabía que ganar una medalla era casi imposible.

Desde el día que la Organización Deportiva Panamericana (Odepa), organizadora de los Juegos, dio a conocer la información, Calle comenzó la lucha de su defensa, como lo hizo en el 2004 una vez fue notificada de que dio positivo por heptaminol en los Juegos Olímpicos de Atenas.

La pedalista antioqueña envió una carta a la Unión Ciclista Internacional (UCI), en la cual desistía de su defensa y aceptaba la sanción de 4 años fuera de la actividad deportiva.

Así, abruptamente, terminó su carrera, a los 47 años de edad, cuando su ideal era retirarse con los brazos en alto, luego de su participación en los Juegos Olímpicos de Río 2016, en los que tampoco iba a ganar, pero que eran una buena vitrina para irse del deporte, dejando muchas enseñanzas de cómo ser una verdadera campeona, algo que se fue al suelo luego de su positivo en Canadá.

Retiro adelantado

La idea era que en la olimpiada ponía pie en tierra, por lo que se preparaba para buscar su mejor forma y competir en la contrarreloj individual de damas en las justas brasileñas porque en la pista, disciplina en la que logró sus mejores resultados, era imposible, ya que las cuentas no le daban para adueñarse de una casilla.

Después de darse cuenta de que no iba a salir como ganadora en esta lucha contra el positivo en los Panamericanos, Calle firmó una carta en la cual aceptó la infracción a las normas del reglamento antidopaje, por lo que se cerró la investigación que adelantaba la UCI, tras ser notificada de la falta de la deportista el 12 de noviembre de 2015.

No era la primera vez que María Luisa Calle se veía involucrada en un escándalo así. Cuando ganó la medalla de bronce en los Olímpicos de 2004, dio positivo en un control al dopaje con la sustancia heptaminol, pero al Comité Olímpico Internacional (COI) le devolvió la presea porque ella demostró que dicho medicamento se encontró debido a una reacción química en el tubo de ensayo en el que estaba su muestra recogida.

Calle entregó la medalla, fue sacada de la villa olímpica una vez fue notificada de su caso y a su regreso al país lloró y juró que era inocente, que nunca había tomado esa sustancia prohibida y comenzó su defensa, de la mano del médico Eduardo Contreras y del abogado Andrés Charria.

La ciclista tomó neosaldina para controlar un dolor de cabeza, corrió, ganó el bronce y días después se conoció el resultado positivo por heptaminol.

La defensa de María Luisa Calle demostró su inocencia y el Tribunal de Arbitramento del Deporte (TAS) le ordenó al COI devolverle la medalla, pues se comprobó que la neosaldina se transformó en heptaminol de manera orgánica, por una reacción química en el tubo de ensayo en el que se había recogido la muestra que luego se examinó.

Hoy, el mundo no se acuerda de lo que hizo Calle en sus 21 años de carrera deportiva encima de su bicicleta y atrás quedaron las 32 medallas en eventos del ciclo olímpico, 21 de oro; la última, la que ganó en la contrarreloj de los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Veracruz (México) en el 2014.

Tampoco está en la mente el título mundial en el scracth en 2006, lo que ratificó que el tema de los Olímpicos de 2004 fue una anécdota en su vida. Al aceptar los 4 años de sanción, Calle puso fin a su carrera y se va por la puerta de atrás.

¿Qué es la GHRP-2?

María L. Calle dio positivo con la sustancia GHRP-2, que sirve para aumentar la resistencia, fortalece el corazón, disminuye la grasa, mejora el sistema inmunológico, acelera la cicatrización de las heridas y aumenta la retención del calcio, lo que hace que los huesos del cuerpo sean más fuertes.

Hace parte del paquete de sustancias que se trafican en los gimnasios para ciclos de mejora de rendimiento y aumento de la resistencia. Activa la producción endógena (interior) de la hormona del crecimiento y se vende en el mercado negro y en internet. La unidad de 5 miligramos de GHRP-2 inyectable cuesta 79 euros, unos 278.000 pesos colombianos.

DEPORTES

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