Santa Marta, la ciudad que se abastece de pozos

Santa Marta, la ciudad que se abastece de pozos

Ahora se reparte, casi con calculadora en mano, el servicio de agua potable, sin el caos del 2014.

notitle
28 de febrero 2016 , 05:47 p.m.

Los ríos Piedras, Manzanares y Gaira, que abastecen el acueducto de Santa Marta, se encuentran en los niveles más bajos de los últimos tres años como consecuencia del fenómeno del Niño.

A la planta de tratamiento de Mamatoco, cuya capacidad es de 800 litros por segundo, hoy llegan 140 y únicamente del río Piedras porque la poca que corre por el Manzanares es desviada por las conexiones ilegales.

Algo similar ocurre en la planta de El Roble, que se abastece del río Gaira y lleva el líquido a El Rodadero, Gaira y el corredor turístico del sur de la ciudad. Está diseñada para tratar 450 litros por segundo, pero apenas recibe 180.

Pese al déficit de aguas superficiales, la capital del Magdalena no está sumida en el caos como ocurrió en 2014, cuando se vivió la peor crisis de desabastecimiento de agua y hubo bloqueos y protestas casi a diario. Con el plan de contingencia que puso en operación 46 pozos profundos, incluyendo los 18 existentes, conectados al sistema de acueducto, la ciudad le está haciendo frente a la sequía.

El presidente Juan Manuel Santos entregó la semana pasada cuatro pozos en los barrios Los Almendros, Bastidas y los sectores del estadio Eduardo Santos y la Federación, construidos por el Ministerio de Vivienda. En total, los 46 pozos le aportan 546 litros por segundo al sistema.

“El 90 por ciento de la ciudad se está abasteciendo con agua de pozos porque los ríos se han bajado más que en los registros históricos. Para esta época, en los dos años anteriores que veníamos de sequía extensa, podíamos tener a la entrada de la planta de Mamatoco unos 500 litros por segundo, este año con el fenómeno del Niño tenemos alrededor de 140 litros por segundo”, dijo Margarita Jaramillo, gerente técnica de Metroagua, operadora del acueducto.

La empresa empezó a hacer racionamientos de agua, por días y horas, desde principios de este mes, pero los sectores donde han construido pozos sufren menos por la escasez del líquido.

Celina Chávez, residente del barrio Ciudadela 29 de Julio, donde perforaron un pozo, aseguró que antes de que entrara en operación a su casa no llegaba agua. “Uno abría la llave y salía puro aire. Tocaba comprar agua o buscarla donde hubiera alberca. Ahora el servicio ha mejorado un poquito, llega casi siempre pero es poquita y a veces sale negra, con barro”, expresó. Cuando llega turbia la utiliza para bajar los baños y hacer aseo, además compra bolsas de agua potable para cocinar.

Su vecino Eduardo Escobar coincide en que con la perforación de los pozos el suministro de agua ha mejorado, pero también se queja de la suciedad. “Al principio sale turbia, pero después va aclarando y se normaliza. Ahora llega todos los días, antes no me llegaba al tanque elevado, pero ahora sin necesidad de la motobomba me llega. En la Ciudadela no se ha sentido tanto la sequía en comparación con otros barrios como Juan XXIII, donde vive mi mamá, que tiene mes y pico que no le llega agua y por allá no hay pozos”, afirmó.

Con relación a la turbiedad, Jaramillo explicó que el agua de pozos tiene características distintas a la superficial porque debe recorrer los distintos niveles del suelo y va adquiriendo minerales, además al ser bombeada por la red de distribución arrastra algunos sedimentos. Cuando se le adiciona cloro los minerales del agua se oxidan y adquiere un color amarillento.

“Hay algunas zonas de la ciudad donde nos toca hacer unos mantenimientos exhaustivos, que consiste en hacer purgas, abrir hidrantes y unas válvulas para que el agua salga y pueda arrastrar un sedimento que es normal que se haga dentro de las tuberías y no llegue a las viviendas”, dijo la funcionaria y añadió que estos mantenimientos se hacen entre las 10 de la noche y las 4 de la mañana, que es cuando hay menos consumo de agua.

Jaramillo sostuvo que el acuífero de la ciudad tiene una de las mejores condiciones de agua subterránea del país. “Lo que tenemos que garantizar es que sea potable y si hay momentos en que se tiende a poner turbia sigamos haciendo los mantenimientos”, dijo y les recomendó a los usuarios lavar periódicamente los depósitos de agua.

Aunque los pozos han servido para evitar que la mayoría de los barrios de la ciudad padezcan de sed, en algunos sectores no llega agua por las redes. Para abastecerlos, el plan de contingencia contempló el suministro con carrotanques y la instalación de 120 tanques estacionarios, de 5.000 y 10.000 litros, que son llenados con 25 carrotanques de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo.

No obstante, residentes de barrios como Santa José, la parte alta del Tayrona, Altos de Bahía Concha y Juan XXIII, se quejaron esta semana en medios locales porque llevan hasta dos meses sin suministro de agua.

“En el Tayrona tenemos más de un mes que no nos está llegando el agua, nos llega por pimpinas que compramos a 200 y 1.000 pesos. El barrio Tayrona tiene parte alta y baja, a la parte baja le estaba llegando el agua y cuando abren las llaves no alcanza a llegar en la parte alta”, dijo Clara Hernández.

Mientras el Gobierno Nacional y el Distrito avanzan en los estudios y diseños de las obras para traer agua de los ríos Toribio, Córdoba y Magdalena, como soluciones en el mediano y largo plazo para el desabastecimiento en Santa Marta, Metroagua diseñó un proyecto para la perforación de 13 pozos más, la interconexión de redes en los sistemas sur y norte y la terminación y habilitación de la línea de conducción Sena – La Lucha, con un costo de 13.000 millones de pesos que serían financiados por el Ministerio de Vivienda, para llevarle agua en el corto plazo al ciento por ciento de la ciudad.

Sin embargo, Jaramillo advirtió que el sistema de pozos tiene que considerarse como un sistema de contingencia porque pretender abastecer a la ciudad a punta de pozos no es sostenible ni ambiental ni económicamente.

“Todos esos costos de operación se tienen que trasladar al usuario. Hoy no están siendo trasladados porque es una contingencia, pero si es una decisión de la ciudad sobrevivir de los pozos tendremos que mirar cómo eso va a la tarifa porque es muy costoso”, precisó la funcionaria.

PAOLA BENJUMEA BRITO

Corresponsal de EL TIEMPO

SANTA MARTA

Despierta con las noticias más importantes.Inscríbete a nuestro Boletín del día.

INSCRIBIRSE

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.