Las dudas que apuntan al DAS en el crimen de Lara Bonilla

Las dudas que apuntan al DAS en el crimen de Lara Bonilla

Fiscalía ordenó exhumar los restos del entonces ministro de Justicia.

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23 de febrero 2016 , 12:27 a.m.

Reportes de autoridades de la época (abril de 1984), al igual que experticios realizados por el doctor Máximo Duque, difieren diametralmente de la versión de la Policía y el DAS sobre cómo ocurrió el crimen de Rodrigo Lara Bonilla, como lo señala en su libro el periodista Alberto Donadío.
Rodrigo Lara fue asesinado cuando el Ministerio de Justicia había empezado una guerra frontal contra el poder del narcotráfico, representado entonces por Pablo Escobar. Estos son los hechos que no cuadran en la versión hasta ahora difundida y que apuntan a la responsabilidad de los escoltas del inmolado ministro.

Los disparos fueron hechos a corta distancia

La versión oficial dice que a Lara le dispararon desde una moto que iba al menos a 80 kilómetros por hora a la altura de la avenida Boyacá con calle 127, noroccidente de Bogotá. Como lo revela Donadío, los médicos que hicieron la necropsia encontraron disparos con 'tatuaje', un término técnico que se refiere a los rastros de pólvora que quedan en la piel y la ropa de la víctima cuando se producen a corta distancia, usualmente a menos de un metro. Si entre los dos sicarios y su víctima estaban la puerta y los vidrios del carro, que además estaba en movimiento, ¿cómo quedaron rastros de pólvora en el cuerpo?

¿Disparo fantasma?

Pudo ser el primero y el que mató a Lara, y vino desde el costado opuesto al de la posición de los sicarios del narcotráfico. La investigación de Donadío, que debe ser revalidada ahora por la Fiscalía, muestra que el cuerpo de Rodrigo Lara recibió al menos 14 disparos, casi todos desde la parte derecha del vehículo. Pero la necropsia encontró un disparo que venía desde el otro extremo, el izquierdo, desde donde no hubo ataque de los sicarios según la versión que entregaron DAS y Policía. Ese disparo pudo venir incluso desde el mismo carro de Lara, donde solo viajaban él y sus dos escoltas del DAS.

Lluvia de disparos y un solo muerto

Por el daño reportado en el Mercedes Benz en el que viajaba el exministro, era poco probable que tanto su escolta como el conductor resultaran ilesos. El escolta, que iba en el asiento derecho delantero, tuvo una leve herida. Pero los experticios de la época encontraron que varios de los disparos atravesaron el carro a lo largo, y se alojaron en los asientos delanteros. El doctor Duque, basado en los reportes de entonces, concluye que esto no era físicamente posible, salvo que ellos no estuvieran en los puestos delanteros en el momento del ataque. Lo que podría haber pasado, entonces, es que la escolta detuvo el carro para que los sicarios dispararan contra Lara, símbolo de la lucha contra el narcotráfico y quien había denunciado, junto con Luis Carlos Galán, el contubernio de la mafia con la clase política.

Desvío de la investigación

Además de las claras diferencias entre la versión oficial de cómo fue el atentado y lo que revelaron las pruebas, hay dudas sobre el manejo del material probatorio. El cuerpo de Lara llegó desnudo a Medicina Legal y además la Policía, sin que nadie haya explicado por qué, procedió a sacar del cuerpo uno de los disparos. Esto afectó la posibilidad de establecer científicamente cómo ocurrieron los hechos.

JUSTICIA

justicia@eltiempo.com

 

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