¿La privacidad? ¡Chao!

¿La privacidad? ¡Chao!

Qué vergüenza tener que aguantar a narcotraficantes, violadores y secuestradores haciendo política.

notitle
21 de febrero 2016 , 09:14 p.m.

Scott McNealy, un visionario de la tecnología, hizo tres predicciones a finales de los 80. Vaticinó la nube al decir que la red es el computador (‘the network is the computer’), predijo que todo el mundo se iba a poder conectar desde cualquier sitio a cualquier hora y soltó una frase, que hoy es una realidad, al expresar que la privacidad se iba a perder.

No voy a opinar más sobre lo de Vicky Dávila y el video del exsenador Ferro, suficientemente comentado. Lo que es importante destacar es que la privacidad de lo que se hace debe estar siempre en la conciencia de uno y que uno es el responsable de evitar que se viole. Con los aparatos inteligentes, con los que se pueden tomar fotografías, videos y grabar audios, la vida privada de todos está en riesgo las 24 horas del día, y más si se trata de una persona reconocida o popular.

Si se está cometiendo algo indebido, como andar por la calle besándose con alguien diferente, no se está cumpliendo con la norma que dice que la seguridad y la privacidad deben estar siempre en la conciencia de las personas y no se deben poner en riesgo.

Carlos Ferro ha debido tener en cuenta que decir lo que aparece en el video a alguien no muy cercano a él, y que tenía el celular en la mano, era algo que lo estaba poniendo en riesgo. No les paró bolas a las alarmas que seguramente se le prendieron en su cabeza mientras eso sucedía. La incomodidad que seguramente sintió era el sonido de la alarma que le advertía que no debía estar haciendo eso.

Nunca se debe olvidar que la seguridad de lo personal, información, datos confidenciales, depende solo de uno, de nadie más. Si esto no se tiene bien grabado en la cabeza y no se les pone atención a las alarmas que se prenden cuando algo está ocurriendo, pues uno no se debería quejar cuando algo incómodo ocurre, como lo de la publicación del video de Ferro.

* * * *

Qué vergüenza para los colombianos tener que aguantar a capos del narcotráfico, violadores y secuestradores haciendo política autorizados, según la CICR, por el Gobierno, rodeados de sus pandilleros armados. ¿El presidente Santos no prohibió el porte de armas? Pues parece que esto no se aplica para los criminales de las Farc, ya que todos estaban armados protegiendo a sus capos en el Conejo (Guajira).

GUILLERMO SANTOS CALDERÓN
guillermo.santos@enter.co

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.