Messi, Suárez y un penalti que ya es leyenda

Messi, Suárez y un penalti que ya es leyenda

Los futbolistas hicieron la jugada que hizo famosa Johan Cruyff, pero inventada en 1957.

14 de febrero 2016 , 04:16 p.m.

Para unos se vistió de Pablo Picasso y convirtió el Camp Nou en un lienzo, para otros se disfrazó de Francisco Franco y el estadio fue como el campo de concentración de Miranda de Ebro, en donde se vio cómo Barcelona aplastó 6-1 a Celta de Vigo en la fecha 24 de la Liga de España. (Lea aquí: Del gol maradoniano al penalti de Cruyff: la metamorfosis de Messi.)

Era el minuto 36 del segundo tiempo, Barcelona ganaba 3-1 y decretaron un penalti para el equipo local; todo parecía normal. Inclusive, la incertidumbre se generaba sobre quién lo patearía, si Lionel Messi o Neymar; hasta ahí, ninguna novedad. Finalmente, el astro argentino acomodó el balón y se paró al frente del punto blanco para dar paso a lo impensado, así estuviera Messi detrás de la pelota, y fue cuando el argentino corrió y dio un toque sutil, para unos un pincelazo, para otros un cachazo, para que apareciera el uruguayo Luis Suárez, quien terminó de darle color a esa obra de arte, para unos, y, para otros, fusiló al Celta; era un 4-1 lapidario.

Fue una jugada que tiene tantas lecturas como la interpretación de una mano dentro del área; para unos fue un show, magia para la tribuna y televidentes, mientras que otros indican que es una humillación, una falta de respeto para el rival. (Lea también: 'Era para mí, así lo habíamos entrenado': Neymar)

Lo cierto es que los jugadores de Barcelona salieron, encabezados por el tridente, a celebrar con euforia, mientras el arquero Sergio Álvarez reclamaba a sus jugadores la falta de reacción. Pero, ante esa imaginación, cualquier táctica defensiva queda doblegada.

En el Camp Nou se rumoraba que eso fue un castigo a la celebración de John Guidetti, quien, de penalti, había hecho el 1-1 transitorio, y se puso sus manos detrás de las orejas, como diciendo “no los oigo”. Fue una provocación a una artillería pesada que respondió con Luis Suárez (13 ST, 20 ST y 37 ST), Ivan Rakitic (40 ST) y Neymar (45 ST).

Messi (28 PT) había hecho el 1-0 con un golazo de tiro libre.

La discusión no se genera por la jugada, que –todos coinciden– fue una genialidad; el dilema es por el momento, porque era un partido con una ventaja de dos goles y con pocos minutos por jugar; estaba resuelto.

Pero esa acción a la que unos denominan ‘penalti indirecto’, pero que técnicamente es un penalti fallado por el que hace el pase, tiene antecedentes, y el más recordado es el hecho por Johan Cruyff, quien también vistió la camiseta azulgrana. Fue en 1982, cuando jugaba para Ajax e hizo esa jugada con Jesper Olsen. El holandés cobró hacia adelante, pero la diferencia fue que el danés se la devolvió a Cruyff, quien marcó el gol en un partido que término 5-0 sobre Helmond Sport.

Pero las bibliotecas datan en sus hojas amarillentas que hubo un inventor de esa acción muchos años atrás. (Vea: Los penaltis cobrados al estilo de Johan Cruyff y Lionel Messi)

Era el 5 de junio de 1957, en un partido entre Bélgica e Islandia clasificatorio al mundial de Suecia 1958. El encuentro iba 7-1 en el antiguo estadio de Heysel, en Bruselas, y hubo un penalti para los locales; el encargado de ejecutarlo fue Henri ‘Rik’ Coppens.

“Puse la pelota sobre el punto de penalti y, yendo hacia atrás, veo detrás de mí a Pieters. Le dije en francés en deux temps (en dos tiempos), y él entendió rápidamente. No tiré, le di el pase, él me la devolvió y marqué”, contó en su momento el jugador, que falleció el 5 de febrero del año pasado a los 84 años.

Ese partido terminó 8-3, aunque no sirvió de mucho porque Bélgica no pudo ir a ese mundial al que clasificó Francia en ese grupo.

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Aunque esa jugada no siempre tiene el final deseado por sus ejecutantes. Lo pueden preguntar a los franceses Robert Pires y Thierry Henry, que jugando para Arsenal lo intentaron en un partido en Inglaterra, en la temporada 2005-2006 contra Manchester City, pero Pires no tocó bien el balón y mientras Henry decidía qué hacer, su compañero volvió a tocar el balón; la jugada fue invalidada cuando iban 77 minutos y el partido lo ganaban los gunners 1-0.

Sin embargo, en el 2013, Henry se desquitó. Fue en un partido benéfico, en el que estuvo Messi, pero esta vez él fue el asistidor y Florent Malouda, el que convirtió.

De esta forma, la leyenda de los penaltis sigue creciendo, con capítulos de ejecuciones de ‘taco’ y ‘rabona’.

ANDRÉS FELIPE VIVEROS B.
Redactor de EL TIEMPO
@afviveros

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