Fallas del corazón matan más caleños que la violencia

Fallas del corazón matan más caleños que la violencia

Cardiólogos llaman a programas de prevención. Dieta y estrés, factores de riesgo.

notitle
14 de febrero 2016 , 11:15 a.m.

No son los disparos o los ataques con puñal los que paralizan a diario el corazón de nueve caleños.

Son unas ‘enemigas silenciosas’ que van lance en ristre contra el órgano vital que termina con las arterias taponadas, presión excesiva de la sangre sobre las mismas y por un infarto inesperado.

Las enfermedades cardiovasculares son las responsables de arrebatarles la vida en los dos últimos años a casi 7.000 personas en la ciudad.

Es por eso que médicos de la Sociedad Colombiana de Cardiología están con ‘el corazón en la mano’, lanzando la voz de alerta ante las autoridades de salud para presentarles un plan que las combata.

Estos males, dentro de las enfermedades crónicas no transmisibles, rebasaron hasta la violencia, que ocupa el cuarto lugar en Cali con 1.523 homicidios en el 2015 y 1.712 en el 2014, según la Policía, aunque la secretaría de Salud maneja una cifra de 2.206, precisamente hace dos años.

Las enfermedades cardiovasculares es, como lo define la Organización Mundial de la Salud (OMS), un conjunto de trastornos del corazón y vasos sanguíneos. En Cali, la secretaría de Salud Municipal recalca en un informe de este año que una inadecuada alimentación incide en que los males cardíacos figuren en el primer lugar, como ocurrió hace 34 años cuando murieron 1.766 personas. En el 2014, ese monto fue de 3.516.

“Cada año mueren más personas por alguna de estas enfermedades que por cualquier otra causa. Se calcula que en solo el 2012 murieron 17,5 millones de personas por enfermedades cardiovasculares en el mundo, lo cual representa el 30 por ciento de las defunciones registradas en el mundo. De esas defunciones, aproximadamente 7,4 millones se debieron a cardiopatías coronarias, y 6,7 millones a los accidentes cerebrovasculares”.

Pero como lo reconoce el médico Gilberto Castillo,director del programa de Alto Riesgo Cardiovascular en el Centro Médico Imbanaco y miembro de la Sociedad Colombiana de Cardiología, en el Valle del Cauca, no se ha logrado desarrollar un plan que les haga frente a las enfermedades del corazón porque, primero no se sabe con certeza cómo está ese panorama en el departamento.

También hay dificultad, de acuerdo con el cardiólogo de la Universidad del Valle, donde es docente, en que no todas las instituciones prestadoras de salud cuentan con servicios las 24 horas para realizar procedimientos como cateterismo para tratar la insuficiencia cardíaca. “Hay casos que no dan espera y atender a un paciente 24 horas horas después puede desencadenar otros problemas”, dijo Castillo.

De allí que un grupo de especialistas, entre ellos, Castillo, planean proponerle a la secretaría de Salud del Valle ese plan piloto contra las anomalías cardíacas. Una vez se logre tener ese diagnóstico, dijo Castillo, se procede a crear centro de referencia para mejorar la atención, pero urge que hospitales como de Buenaventura vuelva a abrir sus puertas.

Mientras que en los hombres, explican médicos de Coomeva y del Hospital Universitario del Valle, las señales por infarto pueden reflejarse en dolor torácico que alcanza las extremidades superiores e inferiores o la mandíbula, en las mujeres hay sensación de ansiedad y ahogo.

Para la OMS, el cáncer de pulmón, hígado, estómago, colon y mama son los más frecuentes.

En la población masculina los más comunes son, por orden de frecuencia, pulmón, hígado, estómago, colon/recto y esófago; y en mujeres, igualmente por orden de frecuencia, los de mama, pulmón, estómago, colon/recto y cuello del útero.

En cuanto a la violencia en Cali es el causante del 32 por ciento de las víctimas, con edades entre los 45 y los 49 años frente a un 16 por ciento por enfermedades cardiovasculares.

Solo después de los 45 años, estas patologías y otras enfermedades como la infecciosas y parasitarias, entre ellas, el sida y la tuberculosis, se empiezan a disparar.

Los tumores malignos, según el más reciente informe de la Secretaría de Salud de Cali, se mantienen como la tercera causa de mortalidad entre los caleños. En el 2014 se reportaron 2.830 muertes en la ciudad.

De acuerdo con especialistas de la secretaría de Salud, los factores de riesgo para la aparición del cáncer en la capital vallecaucana tienen que ver con la dieta alimenticia, principalmente. Luego sigue el tabaco.

En tercer lugar aparecen las infecciones, como el virus del papiloma humano que produce cáncer de cuello uterino.

De más de 300 vacunas, aplicadas en la ciudad solo dos reportaron algún problema con la dosis, pero fueron descartados. Los hábitos sexuales también inciden en el cáncer, como el consumo de alcohol y hasta factores geográficos y la polución.

En cambio, en el Hospital Universitario del Valle, los pacientes que ingresan a urgencias lo hacen más por traumatismos múltiples (595 casos en el 2015), seguidos por enfermedades cerebrovasculares (352 en ese año).
Pero a la secretaría de Salud realmente le sorprende que los accidentes de tránsito también sean un problema de salud pública, debido a que aparece entre las 10 primeras causas de mortalidad por encima del cáncer de próstata.

El Distrito, de infarto

Las infecciones y los males parasitarios son los responsables de cobrar más vidas en la comuna 3, donde están El Calvario, Sucre y San Pascual, con un 38 por ciento de los muertos en esa céntrica área frente a un 9 por ciento a manos de la criminalidad.

En el Distrito, entre el 21 y el 26 por ciento murió violentamente. No obstante, el 24 por ciento tuvo problemas cardíacos y un 19 por ciento, tumores. Es en estas zonas donde justamente se concentran las víctimas entre 5 y 49 años, como lo señala Salud Pública de Cali. Esta dependencia indica que el 30 por ciento de las muertes en la comuna 21, en el oriente, fueron provocadas por terceros. Allí el 20 por ciento sufrió enfermedades cardiovasculares; 19 por ciento, tumores malignos; y un 7 por ciento, murió por infecciones y males parasitarios.

Este diagnóstico del oriente contrasta con el de la comuna 22, de Ciudad Jardín y cerca a Pance, donde la gente muere más por males cardiovasculares, con un 42 por ciento. Es la comuna con el más alto índice de esa patología en Cali. Le siguen la 19, con un 35 por ciento de los casos (barrios como El Refugio, El Lido o Santa Isabel) y la 17 (barrios como El Caney, Santa Anita o Quintas de don Simón), con un 27 por ciento. Pero fue en la comuna 17 donde los tumores provocaron la muerte del 31 por ciento, mientras que el 27 falleció por el corazón.

CALI

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.