En video: la captura del capo que se movía disfrazado de mendigo

En video: la captura del capo que se movía disfrazado de mendigo

Hermano de narcotraficante se vestía de habitante de calle para despistar a la Policía y delinquir.

13 de febrero 2016 , 06:46 p.m.

Mal vestido, a pie, sucio y con una cachucha que le cubría el rostro. Así andaba desde hace varios meses, por el sur de Bogotá, el narcotraficante Ramiro Herrera Buitrago, alias don R, uno de los más peligrosos miembros del viejo cartel de Cali.

En la Dirección de Inteligencia de la Policía (Dipol) sabían que había regresado a Colombia, desde el 2012, después de pagar una condena de 11 años de prisión por distribuir coca en Nueva York y Miami.

Pero esta vez lo buscaban luego de comprobar que compró una ‘franquicia’ de la banda criminal de ‘los Úsuga’ para rearmar el cartel y para recuperar a sangre y fuego al menos 100 propiedades en el Valle que había dejado su hermano Hélmer ‘Pacho’ Herrera, el extinto capo de Cali, en manos de testaferros.

Tras un año de infructuosos rastreos, oficiales de inteligencia lograron capturarlo, hace nueve días, en una calle del barrio Prado Veraniego, norte de Bogotá, vestido de indigente. (Lea también: Policía capturó en el Valle a mando del 'Clan Úsuga')

Semanas atrás se descubrió que ‘don R’ usaba locales de venta de llamadas o vendedores ambulantes de minutos de celular para comunicarse con los socios y testaferros de su hermano y exigirles dinero para la nueva guerra mafiosa que estaba a punto de desatar.

Varios oficiales se hicieron pasar por vendedores de minutos y, aunque ‘don R’ llamaba desde Ciudad Bolívar, Kennedy y Bosa, decidieron monitorear las comunicaciones que salían desde Prado Veraniego, por ser este el sector donde más permanecía el viejo capo.

Úsuga y Bigotes

“Lo escuchamos en la línea que le interceptamos a una de sus víctimas, pero entre la gente que estaba hablando en la calle no veíamos el perfil de un capo. Cuando colgó, el único que le entregó el celular a uno de los vendedores fue un hombre mayor muy mal trajeado. Inicialmente dudamos, pero cuando lo abordamos nos admitió que era Ramiro Herrera: ‘Soy el que están buscando’, nos dijo, y sacó una vieja contraseña de la Registraduría con su verdadera identidad”, le narró a EL TIEMPO uno de los oficiales que efectuó la captura.

Por su peligrosidad, fue trasladado de inmediato a Cali en un jet asignado a la Inteligencia de la Policía en el que lo vigilaban diez hombres. Luego fue llevado en tanqueta blindada al juzgado donde le siguen una investigación por concierto para delinquir agravado.

Allí llegó custodiado por efectivos del Grupo de Operaciones Especiales (Goes) armados con fusiles, que estaban listos a contrarrestar cualquier intento de rescate.

Hombres de inteligencia de la Policía ya tenían establecido que ‘don R’ le compró a la banda criminal de ‘los Úsuga’ la ‘franquicia’, con cerca de 30 hombres, para que lo protegieran y podían aparecer en cualquier momento.

Oficiales de inteligencia documentaron su viaje hasta el Urabá antioqueño para encontrarse con Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel, jefe esa organización criminal, para negociar a los hombres y empezar a enviar cargamentos.

“Sin embargo, quien llegó a la reunión fue Fernando Oquendo, alias Bigotes, emisario de Otoniel, con quien se negociaron los servicios del grupo armado”, explicó una fuente de inteligencia. (También: Así fue el golpe al 'clan Úsuga' que terminó en error trágico)

Tras la viuda

Con ese ejército privado empezó a presionar a sus blancos. Uno de ellos era Amparo Castro, viuda de José Santa Cruz Londoño, alias Chepe, narco del cartel de Cali con quien ‘don R’ inició su carrera delictiva en 1990.

En mayo de ese año, ‘don R’ recibió en Miami un cargamento de 400 kilos camuflado en vegetales que pertenecía al llamado ‘clan Herrera’ y a ‘Chepe’, quien después se convirtió en su gran socio.

A principios del 2013, empezaron las presiones contra la viuda y otros antiguos socios y testaferros de Hélmer ‘Pacho’ Herrera.

La viuda de Santa Cruz recibió el primer mensaje a comienzos de ese año y en este le decían que, si no entregaba 50 millones de dólares, la iban a asesinar a ella ya toda su familia.

El 22 de noviembre del 2013, la presión y el monto subieron. Ese día, Juan Fernando Álvarez Agudelo, yerno de la viuda de Santacruz, fue interceptado por seis hombres en un reconocido centro comercial del norte de Bogotá, en donde le pasaron un celular.

Al otro lado de la línea estaba ‘don R’, quien, después de saludarlo y de identificarse, le dijo que requería 100 millones de dólares para la guerra. Le advirtió que era un impuesto por los bienes que adquirieron con los embarques de coca que enviaron conjuntamente con ‘Chepe’ a los Estados Unidos.

Las amenazas obligaron a la viuda de Santacruz a salir hacia Estados Unidos y denunciar el caso ante las autoridades, luego de que varias de las propiedades de su familia terminaron escrituradas a nombre de terceros, usando documentos falsos.

Usando ese mismo mecanismo logró que varios testaferros le entregaran haciendas, empresas y hasta un conjunto de apartamentos en el norte de Cali.

Por esas acciones, ‘Don R’ afronta ahora hasta 15 años de cárcel. Pero si se comprueba que alcanzó a enviar coca a Estados Unidos, como lo sospecha la Policía, sería nuevamente extraditado, tal y como lo anunció esta semana el embajador de ese país en Colombia, Kevin Whitaker, en entrevista con EL TIEMPO.

EE. UU. alerta a Colombia sobre el regreso de la gran mafia

Agentes antimafia de Estados Unidos les informaron a autoridades judiciales colombianas que ya hay varios grandes capos que cumplieron su pena en ese país y están retornando a Colombia. Uno de ellos es Jhon Cano Correa, alias Jhony Cano, capo de Cartago (Valle), que trabajaba con el capo Hernando Gómez Bustamante, ‘Rasguño’. ‘Jhony’ fue capturado en el 2005, en una finca del narcoparamilitar Carlos Mario Jiménez, alias Macaco, cuando intentaba hacerse pasar por desmovilizado de las Autodefensas. Tras pagar nueve años, regresó al país, vive en Medellín y tiene en alerta a las autoridades, aunque, según allegados, el excapo no había vuelto a delinquir. También está de vuelta Nicolás Saavedra, alias Osama, lugarteniente de ‘Macaco’ que declaró contra el general Flavio Buitrago, exjefe de seguridad de Álvaro Uribe. Y está a punto de regresar Jesús Alejandro Sánchez Jiménez, alias Scooby, primo de ‘Macaco’ y quien fue considerado su sucesor. También se espera el regreso del gran capo Juan Carlos Ramírez Abadía, alias Chupeta.

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u.investigativa@eltiempo.com

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