El único colombiano en los Olímpicos juveniles de invierno

El único colombiano en los Olímpicos juveniles de invierno

Michael Poettoz nació en Cali, fue adoptado por franceses, admira a Nairo. EL TIEMPO habló con él.

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12 de febrero 2016 , 09:23 p.m.

En la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de la Juventud de Invierno, segunda edición, en la ciudad noruega de Lillehammer, realizada ayer, la bandera colombiana ondeó, debido a la participación, por primera vez en la historia, de Michael Poettoz, quien a sus 17 años representará al país, así lo hubiese abandonado cuando tenía 2 para irse a vivir a Francia y no hable español.

“Pocas veces he ido a Colombia, conozco algo de su historia y, claro, de la mía. Tengo las dos nacionalidades, y eso me hace tener un compromiso con los países, así sea a la distancia”, le dijo a EL TIEMPO, desde Noruega, Poettoz, nacido en Cali el 21 de agosto de 1998.

No sabe mucho de lo que vivió en el país ni tiene rastros de su familia. Advirtió que ha venido en un par de ocasiones a Colombia y que ha compartido con la gente que lo ayudó a conocer a la nueva familia francesa.

“Me dicen que mi mamá tenía 15 años cuando quedó embarazada, que mi padre nos abandonó y que mi abuelita me entregó en adopción”, señaló Michael, uno de los 1.100 participantes de estas justas, que tendrán hoy sus primeras competencias.

El 2 de marzo del 2000, en Pereira, lo recibió la pareja de franceses formada por Michel y Cécile Poettoz, sus padres adoptivos, quienes regresaron cuatro años después y se llevaron a Carolina, otra niña adoptada, hoy el otro amor de Michael. “Eso es lo que sé, solo conozco a Carolina, a quien adoro, mi hermana, y con ella seguimos de cerca lo que pasa en nuestro país”, precisó el esquiador, criado en Annecy.

Comenzó a practicar este deporte a los 3 años, guiado por sus padres. Lo que en principio era un juego se convirtió en una pasión y después en su profesión. En el 2011 ya esquiaba en todo tipo de nieve, en pruebas de interclubes, y las medallas y los trofeos comenzaron a llegar.

“Me gusta dar lo mejor en el deporte, por eso me siento orgulloso de estar en una olimpiada. Desde pequeño mis padres vieron mi potencial, y luego los entrenadores, tanto que he podido llegar hasta donde estoy”, precisó.

Cuando se enteró de su verdadera situación familiar no se molestó; al contrario, les agradece a sus padres la sinceridad que tuvieron con él.

“Lo supe todo desde siempre, ellos nunca me ocultaron la verdad, y eso me sirvió para asumir con seriedad las tareas de la vida. Gracias a ellos tuve la fortuna de tener una vida en Francia, ellos me abrieron las puertas”, indicó.

Lo que se juega

El colombofrancés tendrá dos retos importantes en Noruega. El próximo miércoles estará en la prueba del giant slalom, y luego de los dos primeros turnos espera lograr un buen puntaje.

Dos días después competirá en feb slalom, en la que también tendrá dos oportunidades para demostrar por qué fue aceptado como colombiano en la Federación Internacional de Esquí.

“Es claro que no voy a desaprovechar esta oportunidad. Tengo en mente probarme frente a los mejores, y es una buena opción hacerlo en unos Olímpicos. La ayuda de Coldeportes y del Comité Olímpico Colombiano fue importante”, señaló en su buen francés.

Sus mejores resultados los ha conseguido Michael en los dos últimos años, cuando se le abrió la puerta para tomar parte en eventos internacionales.

Sigue, a lo lejos, lo que pasa en el deporte colombiano. Es uno de los muchos admiradores del ciclista boyacense Nairo Quintana, a quien no le pierde la ruta cuando el colombiano compite en las grandes competencias del planeta.

“Es grande lo que hace, lo admiro y lo sigo. Las veces que he ido a Colombia, a Cali, he compartido con Nicole Regnier (futbolista del Rayo Vallecano, de España), con quien me hice muy amigo”, recuerda Michael, quien también sigue de cerca la carrera de otro pedalista nacional, Edwin Ávila.

El año pasado, Michael Poettoz, quien pertenecía al club Les Carroz, pasó a integrar el equipo Orsatus Ski Racing, con el que se estrenó en un campamento en Meribel (Francia). El grupo es orientado por el exesquiador internacional Alexandre Fourrat, quien está a cargo de un grupo de 50 deportistas.

Poettoz ha tenido la oportunidad de participar en eventos en Chile y Argentina y, de acuerdo con su experiencia en el 2015, cada temporada necesita unos 46.000 euros para seguir en la práctica del esquí.

El tema de Poettoz es la respuesta colombiana a la propuesta del presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Thomas Bach, quien invitó a todo el movimiento olímpico “cambiar o ser cambiados”, con la “responsabilidad compartida de facilitar nuevas respuestas a nuevas preguntas”, precisó el dirigente internacional en los primeros día de enero.

LISANDRO RENGIFO
Redactor de EL TIEMPO
@LisandroAbel

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