Constituyente sin lógica

Constituyente sin lógica

Preocupa cierta resignación frente a la constituyente, como si esta fuese inevitable.

notitle
11 de febrero 2016 , 06:33 p.m.

Es difícil entender la lógica del debate sobre la constituyente, resucitado una y otra vez, sobre todo ad portas de la paz en La Habana. Es difícil desde la perspectiva de quienes han formado parte de los acuerdos, y de quienes han apoyado el proceso. Lo es también desde la óptica de quienes se han opuesto a las negociaciones adelantadas entre el Gobierno y las Farc.

“Una constituyente –escribió Humberto de la Calle, jefe de la delegación gubernamental–, más que un mecanismo de refrendación, es un escenario de nueva deliberación. No es el punto final del diálogo, es por el contrario un nuevo comienzo del mismo” (Semana, 15/06/13). Y añadió: “En vez de aprobar lo convenido, abre las puertas a la revisión y hasta a la negación de lo pactado”.

Frente a un argumento tan contundente, en circunstancias normales, allí debería haber concluido el debate entre los simpatizantes del proceso de paz.

Lo escrito por De la Calle fue hace casi tres años. De firmarse la paz en meses próximos, habrán pasado más de cuatro años desde que se iniciaron oficialmente los diálogos, en el 2012. ¿Cuál sería la lógica, entonces, de acordar el “fin” del conflicto para reabrir inmediatamente las negociaciones? Transcurrido tanto tiempo, en un proceso tan complejo, ¿tiene algún sentido comenzar de nuevo?

Lo tendría para alguna de las partes en la mesa negociadora tan solo si no estuviese satisfecha con lo pactado. Aun así, es difícil entender la lógica de pactar para arriesgarse enseguida a que se revierta lo pactado. A menos que lo que se pretenda vaya mucho más allá de lo acordado en febrero del 2012, seguir aspirando a la revolución.

En principio, parecería más fácil entender la lógica de los opositores del proceso: una constituyente les permitiría la oportunidad de renegociar o desmantelar lo acordado. Pero aun así se entiende menos que los opositores de las negociaciones estén dispuestos a cederles a las Farc todo lo que representaría la convocatoria de otra asamblea constituyente. Sería una cesión muchísimo mayor de lo que controvierten frente al proceso de La Habana.

Tal vez lo que sorprende más es la falta de reacción nacional ante la propuesta de convocar otra asamblea constituyente. Por su misma naturaleza, las negociaciones en La Habana han abierto tantas esperanzas como incertidumbres. Este clima de incertidumbre se ha prolongado más de lo inicialmente esperado.

Importa recordar que el objetivo de los diálogos en La Habana, según lo trazado en el 2012, fue “alcanzar un acuerdo final para la terminación del conflicto en el menor tiempo posible”. Después de cuatro años, ¿es necesario y válido prolongarle al país la incertidumbre con los agravantes de otra constituyente?

Preocupa cierta resignación frente a la constituyente, como si esta fuese inevitable. Algunos simpatizantes de las negociaciones se oponen a ella como mecanismo de refrendación, pero consideran, de todas maneras, que allá tendríamos que ir si bien no de inmediato, sí dentro de algunos años. Como si estuviésemos condenados a reconstituirnos como nación hasta la eternidad.

Que se necesitarán reformas, ahora y siempre, como en cualquier país, es de Perogrullo. Pero debemos distinguir bien entre un proceso de reforma y otro de reconstitución permanente. Es preciso reforzar las defensas de la Constitución vigente.

Y frente a la propuesta de convocar una constituyente para refrendar lo acordado eventualmente en La Habana, es necesario repasar el artículo de De la Calle, quien acierta al advertir que no es “el mecanismo óptimo, ni el más práctico, que es más gravoso que otras herramientas y que no produce los efectos que se le atribuyen”.


Eduardo Posada Carbó

Despierta con las noticias más importantes.Inscríbete a nuestro Boletín del día.

INSCRIBIRSE

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.