El legado y los sueños de Fanny Mikey, más vivos que nunca

El legado y los sueños de Fanny Mikey, más vivos que nunca

Anamarta de Pizarro cuenta detalles del Festival Iberoamericano y habla del legado de la argentina.

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07 de febrero 2016 , 04:08 p.m.

En agosto próximo se conmemorarán ocho años del fallecimiento de Fanny Mikey, la soñadora y gestora que, junto con Ramiro Osorio, creó en 1988 el Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá.

Buena parte de sus sueños consistieron en traer al festival no solo las creaciones escénicas más apoteósicas de los cinco continentes, sino también las personalidades del teatro más importantes del mundo. Hoy, muchas de esas personalidades consideran que es un honor poder participar en nuestro Festival Iberoamericano, el más grande del mundo, gracias al cual el nombre de Bogotá es mencionado en lugares tan remotos como las Islas Feroe, en Escandinavia, que este año es uno de los invitados especiales. “Un país donde viven 10 personas de las cuales 6 son actores”, cuenta con humor Anamarta de Pizarro, quien habla sobre la XV edición del festival, que se realizará este año entre el 11 y el 27 de marzo, la cuarta bajo su dirección.

Los temas fundamentales

De Pizarro hace énfasis en que en el festival se mantienen las líneas principales de la curaduría trazadas desde la época de Fanny, “grandes directores, grandes compañías, el actor integral y temas fundamentales. Yo creo que el festival sigue siendo el carnaval de la ciudad, pero que debe tocar también los temas fundamentales. La fiesta debe estar y se debe mantener esa cosa poética, hermosa, atractiva y de gran espectáculo que siempre ha tenido, pero también debe tocar puntos en los que el festival debe militar. A mí particularmente me interesa el tema de la paz y de la reconciliación”.

En esa línea, por ejemplo, “viene de Sudáfrica John Kani, dramaturgo, director y actor que se ha ganado muchos premios, con ‘Missing’, una obra de su autoría en la que él es el protagonista. Son actores muy fuertes”. Trata de la vida de un exiliado sudafricano en Suecia que sueña con regresar, con ser convocado de nuevo a la reconstrucción de su país, lejano para su hija, quien desde la comodidad de su hogar no alcanza a entender ese interés ni lo que llegó a significar el racismo. En la obra aflora un sentido del humor muy inteligente y fino.

“De Perú traemos ‘La cautiva’, una obra que nos recuerda que otros países de América Latina también han sufrido el horror de las masacres”. Se trata de una puesta en la que una actriz y un actor adolescentes se ganan el aplauso del público.

“Viene Thomas Ostermeier, un director que en este momento nos puede decir mucho, que, no obstante su juventud, trabajó muy fuerte en el proceso de unificación de las dos Alemanias y todo el proceso del perdón y olvido”. Ostermeier dirige ‘Un enemigo del pueblo’, de Ibsen, en un montaje en el que los espectadores son invitados a participar, con una interesante reflexión sobre la construcción de lo público.

De Escandinavia, un barco...

Ese interés en alinearse con el tema de la paz y el momento que estamos viviendo explica que los países nórdicos, que han acompañado el proceso de diálogos, sean invitados especiales en este festival.

Dinamarca, Finlandia, Noruega, Suecia e Islas Feroe estarán presentes con nueve obras de danza, teatro y marionetas. Al respecto, De Pizarro hace hincapié en la presencia de grandes artistas de esa región europea, como Jo Strømgren, prolífico director noruego, con dos obras: ‘A Dance Tribute to Ping Pong’, divertido homenaje a este deporte, en danza contemporánea, y ‘The Writer’, un trabajo de marionetas, “con una actriz fuera de serie, que manipula tres muñecos y es ventrílocua”.

Otro grande que estará en Bogotá es el sueco Linus Tunström, con ‘Fanny & Alexander’, montaje hecho en un aniversario de Ingmar Bergman, legendario director de cine. “En esa ocasión –cuenta De Pizarro–, montaron dos versiones de ‘Fanny & Alexander’, una del Dramaten de Estocolmo, el teatro más importante de Suecia, y otra del Teatro de Upsala, una ciudad de tan solo 140.000 habitantes, pero muy importante, con una larga tradición teatral. La versión del Dramaten duró en cartelera una semana y media. La crítica implacable dijo que fue demasiado respetuosa de Bergman, el maestro, que había sido director de ese teatro. En cambio, la versión de Upsala fue muy bien recibida por su irreverencia, con un grupo de muchos actores, todos magistrales, y una puesta en escena muy fuerte y muy visual”.

De Dinamarca llega un ‘Hamlet’ hecho por The Tiger Lillies, un grupo de músicos “de culto”, como los denomina la directora, quien recuerda haberlos visto por primera vez en el Festival de Aviñón hace más de 15 años, con Fanny Mikey. En ese momento quedaron impresionadas con la fuerza teatral de los músicos, y ahora que se los volvió a encontrar no dudó un momento en que serían uno de los platos fuertes del Iberoamericano de este año. “Los tres músicos vienen acompañados por una tropa maravillosa de actores de la compañía Republique Theatre”, dice emocionada. “El que hace de Hamlet es un actor muy fuerte y la Gertrudis (madre de Hamlet) es una de las grandes actrices suecas”.

Otra maravilla que la directora resalta es ‘The Outsider’, un mimo ilusionista finlandés, con trucos de magia. “Cuando llegué a Edimburgo, el año pasado, todo el mundo me dijo que tenía que verlo, y, efectivamente, es un espectáculo muy bello para toda la familia”.

Antes de cerrar el capítulo nórdico, la directora del Iberoamericano habla de otra sorpresa que tuvo en Finlandia: ‘Los bajos fondos’, el clásico de Máximo Gorki, símbolo del realismo socialista. “Su director es Janne Reinikainen, realizador cinematográfico, que montó la obra al estilo ‘Crazy Horse’ (célebre cabaret parisino), en donde volvemos al actor integral que canta, baila y actúa. Hay una actriz que es una soprano maravillosa, otra que hace circo y son los mismos actores los que hacen la música… Es realmente muy bella”.

México lindo y querido

La presencia latinoamericana en el festival es relativamente pequeña debido a la crisis económica. De la región vienen cuatro países: Argentina, Chile, Perú y México, el invitado de honor, del cual De Pizarro no tiene más que elogios y agradecimientos, especialmente con el embajador Arnulfo Valdivia, cuyo apoyo ha sido fundamental.

La delegación mexicana está compuesta por el Ballet Folclórico de Guadalajara –que estrenará la Carpa de Corferias con sus 60 músicos y bailarines– y siete producciones, todas excelentes, comenzando por el del maestro Luis de Tavira, con ‘El círculo de cal’, de Bertolt Brecht, un montaje descomunal de cuatro horas de duración, en el que intervienen 52 personas entre actores y vestidores encargados del cambio de prótesis, máscaras, utilería y vestuarios. “Hace homenajes a cierto tipo de imágenes del viejo cine ruso, como la del coche de bebé cayendo por las escaleras en ‘El acorazado Potemkin’, de Eisenstein”.

También estarán Los Colochos con ‘Mendoza’, “una versión del ‘Macbeth’, supermexicana, violenta, fuerte, aludiendo a la realidad del país”.

Otro grupo mexicano invitado es Línea de Sombra, con ‘Baños Roma’. Ellos ya habían estado en Colombia con ‘Amarillo’, obra de teatro documental con mucho movimiento y video, recursos que también aparecen en ‘Baños Roma’. Además, hicieron un trabajo con una comunidad de mujeres desplazadas por la violencia, en Turbaco (Bolívar), que también estará dentro del festival, con el nombre de ‘Pequeños territorios en reconstrucción’.

Los sueños de Fanny

Son muchos los sueños de Fanny Mikey que se cumplen en este festival. Viene por fin Peter Stein, el célebre director alemán, con una compañía rusa y un montaje gigantesco de ‘Boris Godunov’, con 69 actores en escena. Regresa de Rusia Slava Polunin, el mejor payaso del mundo, que hace muchos años nos conmovió con ‘Yellow’. En esta ocasión, estará con ‘Slava’s Snowshow’.

De España vienen tres sueños: La Fura dels Baus, el grupo de calle que inaugurará el festival con un majestuoso espectáculo en el parque Simón Bolívar; Ana Belén, la cantante y actriz que emocionó a Fanny hasta las lágrimas, con un montaje de ‘Medea’, y Nuria Espert, mítica actriz a quien en Buenos Aires aplaudieron a rabiar mientras le gritaban “monstrua” por su soberbia actuación.

De Suiza, ‘La visita de la vieja dama’, dirigida por el colombiano Ómar Porras, radicado en ese país. Cuenta De Pizarro que Porras se conmovió cuando supo que Fanny siempre quiso montar esa obra, haciendo ella el papel de la vieja dama, bajo su dirección, pero por caprichos del destino nunca se lo dijo.

Quedan todavía otros sueños pendientes que seguramente se cumplirán en futuras ediciones del festival, como la venida del polaco Krzysztof Warlikowski.

Pero hay un sueño que probablemente se nos cumpla a los colombianos en pleno festival: la firma del acuerdo de paz el 23 de marzo, miércoles de Semana Santa. Si eso llegara a ocurrir, el Iberoamericano se sumará al júbilo general con todos sus artistas nacionales y extranjeros, provenientes de todo el mundo.

Descuentos con el Club Vivamos

Los socios del Club Vivamos EL TIEMPO tendrán un descuento del 40 por ciento para ‘Medea’ (11 de marzo, 8:30 p. m.), Ballet Folclórico de Guadalajara (12 marzo, 8:30 p. m.), ‘Arrabal’ (13 marzo, 6:30 p. m.), ‘Hamlet’ (18 marzo, 8:30 p. m.), ‘ID’ (20 marzo, 6:30 p. m.) y ‘Slava’s Snowshow’ (27 de marzo, 8:30 p. m.). Informes: 593-6308.

ALBERTO SANABRIA
Crítico de teatro

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