Orden en las calles y prevención, claves en caída de asesinatos

Orden en las calles y prevención, claves en caída de asesinatos

Intervención de espacio público y operatividad en barrios influyeron en lograr 29 homicidios menos.

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02 de febrero 2016 , 11:20 p.m.

La reducción de los homicidios en Bogotá, en 29 casos, durante el primer mes de la administración de Enrique Peñalosa, habla bien de la ruta que se trazaron el Distrito y la Policía para combatir los delitos de alto impacto y recuperar la percepción de seguridad.

En principio, señalan expertos consultados por EL TIEMPO, una de las claves que permitieron la reducción de los asesinatos en un 24 por ciento (de 119 casos, en enero del 2015, pasó a 90, en el mismo periodo de este año) tiene que ver con el análisis que se hizo de los puntos donde más se cometían los delitos, así como la tarea, que efectivamente han cumplido, de organizar el espacio público.

Incluso, fue vital para que este sea el mejor indicador en los últimos tres años (el número de asesinatos fue menor incluso que en enero del 2014, cuando se registraron 107 casos), dicen las autoridades distritales.

Para el analista internacional, consultor político y docente Jairo Libreros, haberle apostado a la recuperación de las zonas que estaban invadidas por ventas informales, detrás de las cuales los delincuentes muchas veces se esconden, fue primordial.

“Es un tema que no solo va a tener un impacto en la sensación de inseguridad, sino que disminuye la comisión de ciertos delitos; altera la dinámica de los delincuentes, que sí aprovechan el desorden urbanístico para actuar y camuflarse”, explicó.

Lo mismo cree el propio alcalde Peñalosa. “Esto muestra el resultado de lo que ha sido una ciudad en donde tenemos más orden; limpieza de grafitis, pasacalles. En general, que se sienta que se cumplen las normas y que todos vamos a colaborar con la Policía y con el orden, porque esto claramente lleva a que tengamos más seguridad”.

Por su parte, el general Hoover Penilla, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá y quien ha liderado las estrategias de seguridad en lo que ha corrido de este año, explicó que la llamada georreferenciación del delito (haciendo parte la ubicación de los 750 puntos calientes) fue lo que les dio pie para fortalecer las acciones policiales.

“Es focalizar donde se da la mayor incidencia de hechos violentos, si vamos a hablar de homicidios, y centrar mayor esfuerzo en esos sitios. Se hace el análisis de dónde está el grueso de los hechos violentos que terminaban en homicidio, y se saca la conclusión de que hay unas localidades donde está el 60 por ciento de esos casos”.

Efectivamente, como lo señaló EL TIEMPO en un informe hace una semana, la mayoría de los asesinatos el año pasado la pusieron seis zonas de Bogotá, ubicadas especialmente en el sur, suroccidente y suroriente de la capital.
Dice el alto oficial que son Kennedy, Bosa y Ciudad Bolívar, así como Suba y el centro de Bogotá, algunos de esos sectores donde se concentra el fenómeno y a donde se le apuntó a incautar armas blancas y de fuego, que terminan usándose para atacar.

También afirma que capturar de manera ágil, para evitar más agresiones o muertes e incluso retaliaciones o venganzas, ha sido una tarea diaria.

“No se trata de que haya más policías, sino de que los que hay allí tomen conciencia de que hay una labor que es preventiva, y esa labor tiene unas fases: si evita el porte ilegal, el policía debe ser consciente de que también evita una novedad que iba a ocurrir en las próximas horas (...); y si no se puede evitar, hay que actuar rápido y capturar en flagrancia”, explicó.

Precisamente, hace solo un par de semanas, por ejemplo, las autoridades llegaron hasta el sector de San Bernardo, que si bien no es una zona vedada, sí se ha convertido con los años en un foco de tráfico y consumo de estupefacientes. Allí, tras un proceso de investigación, lograron la captura de al menos tres personas y la incautación de droga y armas, en el marco de la intervención en entornos escolares.

O incluso, más reciente, la recuperación de 210 bicicletas que habían sido hurtadas en la ciudad, con el apoyo de las alcaldías locales de Kennedy y Ciudad Bolívar; resultado que hoy se conocerá públicamente.

Por último, el aumento de la información entregada por los ciudadanos que se han atrevido a denunciar cuando notan algo sospechoso o ya han sido testigos de un acto violento también llevó a la Policía a centrarse en lo que es más importante para la gente, que termina siendo la atención de riñas y la prevención de los hurtos.

Menos hurtos a personas y menos riñas

Otros indicadores también se redujeron. El número de hurto a personas, por ejemplo, pasó de 2.744 casos, en enero del año pasado, a 1.952, una reducción del 29 por ciento.

Con las riñas pasó lo mismo, de 1.423 casos en enero del 2015 pasó a 1.110 en el 2016. Lo que, explican, incide directamente en la caída del homicidio durante el primer mes del año.

Y para el caso de hurto de celulares (855 casos, en el 2016) se registraron 655 episodios.

¿Ha sido víctima de algún delito? Cuéntenos su caso a aleser@eltiempo.com y @alejandraPSG

ALEJANDRA P. SERRANO GUZMÁN /REDACTORA DE EL TIEMPO

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