¿Qué tan protegido está el Parque Natural Chingaza?

¿Qué tan protegido está el Parque Natural Chingaza?

Pese al control y vigilancia, es difícil proteger al oso andino en zonas lejanas.

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01 de febrero 2016 , 09:14 p.m.

Solo una pareja de cóndores en vía de extinción vuela sobre el Parque Nacional Natural Chingaza (PNNC). Ubicado sobre la cordillera oriental de los andes, este parque cuenta con tres coberturas, una de ellas páramo y dos bosques: altoandino y subandino.

La altura de este Parque, que visto desde un mapa tiene la forma de una mariposa, oscila entre los 800 y 4.020 metros de altura ocupando siete municipios del departamento de Cundinamarca y cuatro del Meta, con una extensión total de 76.600 hectáreas.

En él habitan aproximadamente 1.000 especies vegetativas y se han reportado 289 especies de aves para la zona. Existen registros de 16 especies de anfibios y seis de reptiles. En especies endémicas y en peligro de extinción se hallan dos ranas de singular importancia: 'Atelopus muisca' y 'Atelopus lozanoi'.

Protección de la fauna

Según funcionarios del Parque Nacional Natural Chingaza, el venado de cola blanca es la especie que tiene mayor avistamiento en la zona. Mientras que existen otros animales como el cóndor andino que está en peligro de extinción y es monitoreado con transmisores que lleva en las alas. Otra estrategia para proteger la fauna es a través de programas de prevención, control y vigilancia que consisten en trabajar con comunidades aledañas del área protegida, junto con el Ejército Nacional y 55 guardabosques, para evitar actividades como cacería, ganadería, incendios forestales y extracción de materia mineral y vegetal.

El oso es un regenerador de bosques, puesto que dispersa semillas y derriba arbustos que permiten el paso a la luz. / Foto: Cortesía de PNN Chingaza

Por el contrario, la tarea de proteger al oso de anteojos ha sido difícil, puesto que “existen 25 ejemplares identificados por sus manchas en el cuello y el rostro, a través de un sistema de 15 fototrampas que se activa con el movimiento y el calor del mamífero. El problema radica en que hay zonas prístinas en las que no se pueden poner cámaras”, señaló el Parque. Se estima que hay otros 25 sin identificar como el osezno –cría del oso – que murió en inmediaciones de Chingaza.

Sumado a esto, Eduardo Peña, vocero de Animal Defenders International (ADI), dijo que “los osos se desplazan como nómadas, de ahí que traspasen los límites del parque y se ubiquen en otras zonas”. Una de las medidas que se debe adoptar es la de “indagar si existen cazadores deportivos o furtivos, o si los ganaderos del sector, en defensa de sus reses, son los que atentan contra los osos”, señaló Peña.

Felipe Abella, visitante del parque, dice que el problema de seguridad radica esencialmente en el presupuesto, ya que “hace falta personal para cuidar el parque porque es un terreno muy grande. El Gobierno debería asignar más recursos a Parques Nacionales Naturales para que puedan proteger mejor esas áreas, su fauna y flora”.

Otro de los aspectos preocupantes en cuanto a la protección de la fauna es la existencia de perros ferales, es decir, “perros que se pierden de las fincas aledañas o cazadores, y que, debido al hambre, optan por comerse a otras especies, alterando la cadena alimenticia. Aunque ya hay 66 fincas censadas para disminuir las presiones causadas por estos”. Dichos animales no suelen ser agresivos con las personas. Por ello, cuando un visitante se encuentra con un feral suele adoptarlo.

Del páramo al grifo

El agua drena en los dos sentidos de la cordillera oriental, la mayor parte hacia el Orinoco y una pequeña porción hacia el Magdalena. Además de proveer agua 99 % pura a los municipios aledaños, el embalse de Chuza es el cuerpo de agua más extenso del parque con una capacidad de almacenamiento de 220 millones de metros cúbicos.

Esta represa abastece el 80 % de este recurso que consume Bogotá, con un millón de metros cúbicos por día, siendo la concesión hídrica más grande del país.

El Parque Nacional Natural Chingaza es el número uno a nivel nacional en avistamiento de venados de cola blanca. / Foto: Angie Franco -  ZONA

El embalse fue construido antes de que el área fuera declarada Parque Nacional Natural, por eso se mantiene y, según PNN Chingaza, “la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá ha hecho un trabajo de protección y responsabilidad social para su conservación”. Sin embargo, el agua de Chingaza sigue siendo apetecida por la entidad estatal, que tuvo entre sus planes en 2008 crear una segunda represa (Chingaza II), que pretendía desviar agua del río Guatiquía para abastecer la demanda de los capitalinos. Y aunque el proyecto se detuvo por intervención de la Gobernación del Meta y la institución ambiental, el parque no descarta que el alcalde Enrique Peñalosa reabra el debate.

La existencia de cuatro especies de frailejones, entre ellas, una emblemática ('Espeletia uribei') que se encuentra únicamente en este parque, es clave para la captura de agua de neblina que se almacena en sus tallos para luego bajar lentamente al suelo y alimentar las corrientes de agua, como quebradas y ríos que desembocan en el embalse. De ahí la importancia de conservar estos ecosistemas que predominan en Colombia, país con la mayor extensión de páramos en el mundo.

ANGIE LORENA FRANCO - CARLOS CUEVAS
Especial EL TIEMPO ZONA
zona@eltiempo.com

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