Cambian la madera por plástico reciclado en el oriente de Antioquia

Cambian la madera por plástico reciclado en el oriente de Antioquia

Por la tala de árboles, Cornare implementó un proyecto de reciclaje con envases de agroquímicos.

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01 de febrero 2016 , 10:32 a.m.

En el oriente de Antioquia los campesinos y agricultores ya no talan los árboles para producir estacas de madera para los cultivos. Estas han sido reemplazadas por modernas envaraderas o estacas de plásticos reciclado de los tarros de agroquímicos y plaguicidas.

Esta iniciativa de la Corporación Autónoma Regional Rionegro Nare (Cornare) nació hace dos años debido a las altas tasas de deforestación que había en el departamento. Cada año, 20 millones de árboles eran talados para sostener los cultivos de la región.

Por eso ahora, a las veredas de los municipios de El Retiro, La Ceja, Rionegro, San Francisco y el Santuario llegan los camiones recolectores de la empresa CampoLimpio, que recupera estos envases para evitar que los residuos queden en los campos y afecten el medio ambiente y la salud de los productores.

Estos residuos son llevados a la empresa Transformaciones Girasol, que modifica los materiales y los convierte en estacas de plástico. Los primeros en comenzar a utilizarlos fueron los integrantes de la Asociación de Floricultores de San José de La Ceja (Asoflocs).

Después de dos años del el proyecto, las envaraderas están siendo utilizadas en cultivos de uchuvas, hortensias, mora, alverja, y frijol, que requieren de un sistema de tutorado, para que la planta pueda crecer en forma vertical y no tumbadas sobre el suelo y dañándose al ser pisadas.

Según Carlos Mario Zuluaga, Director General de Cornare, el proyecto es ejemplo de mitigación de los impactos medioambientales tanto en la tala de árboles como en la contaminación que genera la tala de árboles y los envases de agroquímicos.

“En el oriente antioqueño tenemos cerca de 5.000 hectáreas de cultivos transitorios, así que al año se estaban deforestando solo para la parte productiva de esto, para la demanda de los tutores”, dice Zuluaga.

Para Ana Cecilia Gutiérrez Pérez, presidenta de Asoflocs, las envaraderas de plástico, además de conservar los árboles, también han aumentado la rentabilidad de los cultivos. Cornare brinda asesoría técnica a los campesinos para que mediante el sistema de tutoriado de cultivos implementen estrategias agropecuarias que aumentan la calidad del producto y su valor comercial.

“De esta forma las hortensias crecen más lindas, los tallos no se tuercen y las flores son más sanas. Porque, además de las envaraderas, estamos implementando un nuevo método mediante cuerdas que van de un extremo a otro del cultivo formando cuadros. Esto organiza el cultivo”, explica Gutiérrez.

Las varas de madera, cuenta la mujer, solo duran de seis a ocho meses, cuando el promedio de las de plástico es de 20 años. Sin embargo, para ella el valor más importante es que mediante este sistema no se talan árboles, no se destruye el bosque, no se deja sin hogar a los animales silvestres.

Este, precisamente, es el objetivo de Cornare. Según el director, los campesinos deforestan los árboles más jóvenes del bosque para hacer los postes, no hay una siembra especial para producirlos.

“Al campesino que tala los árboles de su finca le dan en promedio 200 pesos por vara, pero los comerciantes lo están vendiendo a casi a 1.500 pesos. Pero, además a la persona que lo compra no le va tan bien porque cada seis meses tienen que cambiarlos”, agrega Zuluaga.

Las envaraderas plásticas tienen un valor comercial de 15.000 a 25.000 pesos, lo que puede ser elevado para campesinos y agricultores, por eso la administración municipal del municipio de la Ceja y Cornare les están dando una ayuda de casi 3.000 pesos para que puedan acceder a esta tecnología.

Aunque los postes cumplen con los requerimientos de resistencia y durabilidad necesarios para ser utilizados en los sistemas de tutorado de los cultivos agrícolas, su funcionabilidad aún está siendo analizada por los técnicos para hacer futuras adecuaciones.

Con el reciclaje evitan contaminación de suelos

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, “a menos que los envases de plaguicidas sean manejados correctamente, son peligrosos para los seres humanos y para el medio ambiente”.

En ocasiones los envases vacíos son reutilizados para almacenar agua y alimentos, lo que podría provocar envenenamientos por plaguicida.

A su vez, los envases abandonados en el medio ambiente pueden generar contaminación por plaguicidas en los suelos y en las fuentes subterráneas de agua.

Por eso, el proyecto de Cornare busca además de evitar la tala de árboles contribuir al reciclaje de estos materiales para fabricar otros productos, como lo hace la empresa Transformaciones Girasoles, que tiene licencia ambiental.

“Nosotros cogemos los envases plásticos y generamos envaraderas para todo tipo de cultivos, dependiendo del pesos y la capacidad. Esto lo hicimos mediante la captación de los residuos, por medio de otra empresa, y la transformación de los materiales”, explicó la directora de la empresa, Lina Marcela González.

PAOLA MORALES ESCOBAR
Redactora de EL TIEMPO
inemor@eltiempo.com

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