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Buscar pareja en línea es más que una moda

Buscar pareja en línea es más que una moda

La tendencia llegó para quedarse, pero conviene ser precavido a la hora de seleccionar una cita.

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Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
30 de enero 2016 , 06:11 p. m.

Camila tiene 26 años y desde hace dos no tiene novio. En este tiempo, calcula, ha tenido unas 20 citas, la mayoría con personas que conoció en las redes sociales o mediante aplicaciones para buscar pareja.

“Es difícil lograr algo serio, pero no imposible. La libertad de estas aplicaciones te permite elegir mejor con quién quieres estar, según tus intereses”, asegura. De hecho, ya no la trasnocha tener un novio oficial o estar sola un buen tiempo. “En el plano virtual es más fácil encontrar pareja –añade–. Puedes decir que sí o que no, y te ahorras un disgusto. Todo va a tu ritmo, y tú decides cuál es el siguiente paso”.

Valeria, de 27 años, se define como una mujer más conservadora en el tema de las relaciones, aunque ya es usuaria de Tinder y Happn, dos de las aplicaciones de citas más populares.

“Empecé a usarlas un día de ‘desparche’ y en plena tusa por mi ex. Luego me engomé y ahora no les veo nada de malo; depende de cada uno”, dice Valeria, y explica que el buen uso de estas plataformas parte de la prudencia con que se da un simple like.

Ella define este tipo de aplicaciones como catálogos que permiten elegir a la persona con quien se quiere hablar. “Siempre investigo por otras redes quién es el tipo, veo fotos, cruzo algunas palabras con él y tanteo el terreno –aclara–. Si me llama la atención y somos compatibles en algo, envío un like, luego nos contactamos por WhatsApp; y si la cosa avanza, nos agregamos en Facebook. Después de eso sí concreto una cita, y ahí veo qué pasa”, relata.

Ambas historias son ejemplos de que usar las redes para conocer a otros y encontrar pareja dejó de ser una moda y es una clara tendencia en ascenso, cada vez más aceptada. Hace tres años, el Centro de Investigación Pew, un organismo de Estados Unidos cuyos análisis sobre tendencias contemporáneas cuentan con amplio reconocimiento, reveló, en el estudio ‘Citas por internet y relaciones amorosas’, llevado a cabo entre 2.252 adultos, que en ese país cerca del 66 por ciento de las personas que recurren a redes sociales para buscar pareja, como Match.com, eHarmony y OK Cupid, pactan encuentros con potenciales parejas.

De acuerdo con un reporte sobre el tema, publicado por el portal ‘BBC Mundo’, de ese total (la mayoría de los cuales tienen nivel de estudio universitario, viven en centros urbanos y se encuentran en un rango de edad entre los 25 y los 45 años), el 23 por ciento ha logrado casarse o establecer relaciones sólidas.

Nadie pone en duda que esta tendencia está cambiando la forma de relacionarse afectivamente, aun cuando muchos tilden de poco serio lo logrado por esta vía. No obstante, Martín Emilio Gáfaro, psicólogo social y docente del Departamento de Psicología de la Universidad Javeriana, desvirtúa esa percepción.

De hecho, opina que en el plano virtual y en el real las relaciones afectivas se dan de maneras similares, y que no sería justo calificar de buenas o de malas las nuevas tecnologías.

“Los encuentros virtuales son tan confiables como los reales. La diferencia es que los primeros son más cómodos. Se cree que la gente ahora se encuentra menos, pero no es cierto; simplemente nos estamos encontrando de manera distinta. Son otras formas de comunicación”, dice.

El psiquiatra Rodrigo Córdoba, presidente de la Asociación Psiquiátrica de América Latina, afirma que entablar las relaciones en línea permite a muchos minimizar el aislamiento que enfrentan algunas personas por causa de factores como la minusvalía social, la timidez, el retraimiento e incluso los problemas emocionales.

Al facilitar la comunicación, agrega, las redes sociales permiten establecer lazos más rápidamente con quienes tienen intereses, necesidades y preocupaciones comunes. “Además, la no presencia física permite abordar temas que, de manera presencial, pueden tener mayor dificultad, como los de tipo sexual. El mundo virtual permite, por ejemplo, hablar de gustos con más libertad, hacer preguntas y responder con más frescura”.

Para la psiquiatra Olga Albornoz allí radica, por el contrario, una desventaja. Cuestiona el hecho de que las redes sociales hayan desplazado el contacto físico, la cercanía y el vínculo que genera la sensación de cierto nivel de compromiso: “Las personas que se relacionan por Facebook u otra red, por ejemplo, también generan en su interior la sensación de que existen para alguien, de que son importantes, cuando en realidad no es así. Los seres humanos todavía requerimos del contacto físico. Eso no se puede cambiar”, señala la especialista.

Citado por la BBC, Aaron Smith, coordinador del estudio del Pew, señala otras desventajas, aportadas por los propios consultados para el análisis: “Se quejan, por ejemplo, de que en muchos casos la gente no se describe o presenta en la red como realmente es, y de que hay un alto número de usuarios que contactan a otros de una manera invasiva y desagradable”.

Sobre este aspecto, la psiquiatra Albornoz opina que no debe desconocerse el riesgo que conlleva relacionarse con personas que tengan intenciones indebidas, mucho menos en temas sexuales. “Aunque la gente lo asume casi siempre como un riesgo menor, las potenciales pérdidas en la privacidad pueden ser un factor absolutamente peligroso”, dice.

Para Andrés, de 32 años, esta forma de relacionarse, que llegó para quedarse, es “un juego interesante: logras amigas, ‘cuentos’ de un par de semanas, y también parejas serias. Un amigo conoció a su novia en Tinder”, dice. Y opina que en Colombia el uso que se da a estas aplicaciones, a diferencia de otros países, es un poco más ligero: “En todo caso, quien entra a ellas sabe que muchos las usan solo para encuentros sexuales. De eso hay que ser conscientes”.

Nada oculto bajo el sol

El análisis del Centro Pew también detectó que las relaciones de pareja han sufrido algunas transformaciones a raíz de las redes.

Entre ellas se cuentan, por ejemplo, que el 23 por ciento de jóvenes y adultos recurren a Facebook, Twitter y Google, entre otros, para buscar o averiguar información sobre un compañero potencial o actual.

También encontró que tres de cada diez “investigan” a sus exparejas por esta misma vía, que el 31 por ciento de los adultos entre 18 y 29 años hacen públicos detalles sobre sus relaciones actuales, y que no pocos admiten, sin importar si están emparejados o no, que coquetean a través de las redes.

Evite que la relación virtual se prolongue

Aunque no se trata de satanizar las relaciones que se entablan por esta vía, conviene no olvidar que ellas son la proyección de lo que ocurre en la vida real. Los expertos aportan lo siguiente a quienes buscan parejas en estos sitios:

Recuerde que las redes sociales solo permiten ver una dimensión de las personas, las que ellas quieren proyectar de sí mismas; antes de permitirse ilusionarse, conozca a quien le interese en persona. Dese tiempo de analizar con cuidado.

Aterrice. Si busca pareja por esta vía y logra entablar contacto con alguien interesante, evite que la relación virtual se prolongue. Si el otro alarga indefinidamente un encuentro cara a cara, es porque algo oculta o no le interesa realmente.

REDACCIÓN SALUD

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