Secciones
Síguenos en:
Adiós al D. F., bienvenida la Ciudad de México

Adiós al D. F., bienvenida la Ciudad de México

Capital mexicana cambia de estatus y se asemejará a los otros 31 estados con Constitución y Congreso

notitle
Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
29 de enero 2016 , 08:15 p. m.

El acrónimo que por décadas identificó a la capital mexicana, el D. F. o Distrito Federal, desapareció este viernes. Pero la rebautizada Ciudad de México no solo cambia de nombre, también de estatus: se emancipa del Gobierno y adquiere competencias similares a las de los estados. Tendrá su propia Constitución y Congreso, podrá legislar en materia de seguridad y finanzas, aprobar o rechazar reformas constitucionales o acceder a ayudas federales, hasta ahora vedadas.

El jefe de gobierno o alcalde, que adquirirá funciones similares a las de un gobernador pero sin tener ese título, podrá nombrar a su jefe de seguridad y de policía, en lugar de hacerlo el presidente mexicano, y contratar deuda pública sin pasar por el Congreso Federal.

La transformación de la ciudad comenzó a formalizarse este viernes, con la promulgación de la reforma política por el presidente Enrique Peña Nieto, y culminará en el 2017, con una Constitución.

De esta manera, la superpoblada capital mexicana estrena oficialmente acrónimo, CDMX, y arranca el camino para convertirse en una reformada “entidad federativa” del país, así como para que prácticamente sea el estado número 32 de México.

Atrás quedarán los casi dos siglos de vida del Distrito Federal, la sede de los poderes federales, que inicialmente fue delimitada como “la plaza mayor y su radio de dos leguas” y que llegó a llamarse también Departamento de México.

Por décadas funcionó como un apéndice del poder presidencial, que elegía y destituía a sus gobernadores o regentes.

Fue apenas en 1997 cuando los capitalinos eligieron en las urnas a su primer alcalde. Desde entonces, la capital se ha convertido en un contrapoder del gobierno federal, ya que ha quedado siempre en manos del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), el cual ha impulsado leyes pioneras y consideradas progresistas, como la del aborto o la del matrimonio homosexual.

El D. F. fue perdiendo autonomía con los años y, entre 1940 y 1980, cuando el Partido Revolucionario Institucional (PRI, de Peña Nieto) fue completamente disciplinado alrededor de la figura del Presidente, fue la etapa de mayor control de la presidencia”, explica Nicolás Loza, investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).

AFP

Llegaste al límite de contenidos del mes

Disfruta al máximo el contenido de EL TIEMPO DIGITAL de forma ilimitada. ¡Suscríbete ya!

Si ya eres suscriptor del impreso

actívate

* COP $900 / mes durante los dos primeros meses

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.