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Jorge Armando Otálora descarta renunciar tras denuncia de acoso sexual

Jorge Armando Otálora descarta renunciar tras denuncia de acoso sexual

Asegura que la relación con su exsecretaria privada fue consentida y que no hubo 'acoso'.

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Por: REDACCIÓN EL TIEMPO
24 de enero 2016 , 11:30 p. m.

Dos meses después de que el defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, quedara en medio de la polémica tras la renuncia de su secretaria privada por supuesto acoso laboral, su nombre volvió a estar en el ojo del huracán por una denuncia pública del periodista Daniel Coronell. (Lea: Organizaciones de mujeres exigen la renuncia del defensor del Pueblo)

En su columna del pasado domingo en la revista 'Semana', Coronell asegura que además de las quejas por maltrato –caso por el que renunció el 20 de noviembre pasado la secretaria personal de Otálora, Astrid Helena Cristancho–, el Defensor habría llegado hasta acosarla sexualmente. (Además: Habla la exsecretaria privada del defensor del Pueblo)

En rueda de prensa en la mañana de este lunes, el Defensor señaló que sostuvo una relación sentimental durante más de un año con Cristancho y, ante la pregunta de si se apartaría del cargo, Otálora respondió que la estabilidad de la entidad nunca estuvo en juego por este episodio.

“Lo que se conoce públicamente es un hecho íntimo de la esfera muy personal de una pareja. Aquí nunca ha estado en juego la estabilidad, la gestión y la capacidad de la Defensoría del Pueblo (…). Aquí lo que está en vilo y que las autoridades en su momento van a esclarecer y a dar unas conclusiones finales será la vida íntima de una pareja”, señaló Otálora.

Afirmó, además, que se trató de una “relación libre, de mutuo acuerdo” que duró más de un año. “Lastimosamente ella está desconociendo una relación que nos toca ventilar públicamente”, agregó.

Cristancho, por su parte, le dijo a 'Noticias Uno' que denunciará judicialmente a Otálora y negó la supuesta relación sentimental.

'Fue una relación voluntaria y de mutuo acuerdo'

En entrevista con EL TIEMPO, en la noche del domingo, Otálora negó haber acosado a Cristancho, y aseguró que las fotos sexuales y los chats que le envió se dieron en medio de una relación de pareja.

¿Cómo un hombre como Jorge Armando Otálora, exvicefiscal, exmagistrado, defensor del Pueblo, termina con su nombre cuestionado por denuncias de supuesto acoso sexual y laboral?

Lo primero que quiero decir es que contrariando a muchas personas que me aprecian, estoy aquí hoy, como lo he hecho toda mi vida, asumiendo la responsabilidad de mis actos públicos y privados. Lo segundo que quiero decirles es que yo tuve una relación sentimental con Astrid Helena Cristancho, una relación voluntaria y de mutuo acuerdo, entre dos personas libres y solteras. Relación que duró más de un año.

¿Usted acosó sexualmente a Astrid Helena Cristancho?

Nunca, le repito que fue una relación voluntaria entre dos personas adultas que duró más de un año. Astrid es una mujer inteligente, una mujer linda de la cual me enamoré. Por el respeto a todo lo que sentimos y por protegerla, solo ahora me veo obligado hablar de esto. Mi relación con Astrid fue una relación profunda, de compartir noches y días, viajes, comidas, amigos y de planear cumplir sueños, como por ejemplo tener un hijo. Quienes me conocen saben que ese es uno de mis mayores anhelos. Fue una relación de confianza, en la que las personas se escriben mensajes, se mandan fotos, se dicen que se extrañan, se dicen que se desean, que se quieren. Con todo el daño que esto me ha ocasionado, hoy le quiero decir al país que jamás le haría daño a ninguna una mujer, y menos a la mujer de la cual me enamoré.

¿Aun en el caso de una eventual relación consentida, mensajes como los revelados por Daniel Coronell no permiten suponer una situación de poder frente a la exfuncionaria?

Yo soy una persona como usted, una persona que siente, una persona que no elige de quién enamorarse; la vida me puso una buena mujer en mi camino y en ese momento fue inevitable que naciera una relación sentimental. Reconozco que no estuvo bien por ser una funcionaria, pero, le repito al país, Astrid es una mujer mayor de edad, abogada, de excelentes calidades profesionales, inteligente; nunca hizo nada contra su voluntad.

¿Por qué ella denuncia acoso laboral que la llevó a renunciar?

Siempre la he respetado como mujer y profesional, existen correos donde ella resalta nuestra relación personal, correos que serían imposibles de escribir para una persona que realmente sufriera un maltrato. Esos correos están a disposición de ustedes. Yo le pregunto al país: una persona acosada escribiría voluntariamente “la Defensoría ha sido una gran oportunidad de conocer el país y hasta parte del mundo viajando al lado del defensor. A él le debo mucho y lo admiro por la gran labor que ha hecho en esta entidad. Es un hombre valioso (…) siempre estaré agradecida”. Como esta, existen un sinnúmero de comunicaciones que demuestran la gran contradicción de lo que hoy se denuncia.

Coronell habla de otras denuncias en su contra...

Llevo una vida pública de más de 30 años, ustedes me han conocido en diferentes escenarios como vicefiscal general, magistrado y Defensor del Pueblo. El otro chat al cual hace referencia Daniel Coronell en su columna se trata de una conversación con una persona de una relación antigua. Esa persona me llamó esta mañana a solidarizarse y a decirme que está dispuesta a contarle al país quién soy yo. Y ahora nos preguntamos ella y yo: ¿Ese chat se obtuvo de forma legal? ¿Por qué se pone en peligro la intimidad de otra persona?

¿No era una encrucijada ética mantener una relación de este tipo con alguien cuyo cargo estaba en sus manos?

Los colombianos deben entender que los funcionarios públicos también tenemos una vida privada, pero pueden tener la tranquilidad de que este episodio jamás puso en riesgo mi labor, mi misión y mi gestión como Defensor del Pueblo. Ni tampoco puso en riesgo a la entidad, de eso nadie puede tener duda.

¿Qué responde a los grupos, muchos de ellos de mujeres, que cuestionan su idoneidad para proteger sus derechos?

Los defensores de las mujeres son los primeros llamados a juzgar mi trabajo; esta Defensoría no tenía una delegada para la defensa de las mujeres, y nosotros la creamos. Esta delegada logró el acompañamiento de muchas mujeres con medidas cautelares de la CIDH, en los ámbitos de justicia, salud y ante la Cancillería. Hemos sido abanderados del acceso a la justicia para las mujeres víctimas de la violencia. Hemos desarrollado más de 150 talleres donde acompañamos a cerca de 3.000 mujeres víctimas del conflicto armado. Estas acciones hablan por sí solas de lo importante que han sido las mujeres en el cumplimiento de nuestro papel funcional. Y diría algo más. Quedé huérfano de padre a los 5 años, con una madre que sacó sus diez hijos adelante, cinco de ellas mujeres. Eso me ha permitido crecer con el amor de una mujer y vivir su permanente sacrificio. De ahí el inmenso respeto y admiración que siempre he sentido por las mujeres.

¿Piensa renunciar?

El caso por el que se me cuestiona es eminentemente personal. Los resultados obtenidos en la Defensoría demuestran el avance en la defensa de derechos humanos.

JUSTICIA

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