Los indicios de que integrantes del ‘clan Úsuga’ tendrían planes para tomarse el departamento del Meta son cada vez más contundentes.
Tras la caída en septiembre pasado del jefe máximo de la banda Libertadores del Vichada,
Martín Farfán Díaz, ‘Pijarbey’, en las sabanas del Vichada, las autoridades señalaron a alias Móvil 7 como el sucesor del emporio que Farfán tejió a punta de sangre y tráfico de drogas. No obstante, otro actor armado entró en juego: ‘los Úsuga’.
De acuerdo con los informes de inteligencia del Ejército, esta organización destinó a alias Monar para que en esa región manejara la ‘franquicia’ de los antes llamados ‘Urabeños’. La orden vino directamente de Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel.
Las primeras conclusiones señalan que ‘los Úsuga’ hacen presencia en las regiones de Mapiripán y del Ariari. En la primera buscan consolidar su poderío militar. En la segunda, como importante centro ganadero y agrícola, pretenden conseguir recursos a través de las extorsiones. (Lea:
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Según explicó el general Néstor Róbinson Vallejo, comandante de la Cuarta División del Ejército, “hay una reconfiguración en el Meta y Vichada. Hace unos meses se detectó la llegada del ‘clan Úsuga’ al departamento, debido a la muerte de ‘Pijarbey’ y a las afectaciones que ha sufrido el bloque Meta, esos son factores que juegan a favor de estos actores armados”, explicó el oficial.
Dos sujetos, al parecer integrantes de esta banda, se rindieron ante las tropas del Ejército. En sus documentos figuraba que eran oriundos del Urabá. Situación similar se presentó con los dos capturados a mitad de la semana pasada en la vereda La Tigrera, en el municipio de Puerto Lleras. (Además:
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Estos últimos fueron identificados como Henry José Plaza Feria, ‘Rayo’, y Juan Carlos Reyes Ramos. Su detención se dio en el momento en que cobraban el dinero de una extorsión a un ganadero. Durante su arresto, se les halló prendas de uso privativo de las fuerzas militares.
Inteligencia militar también ha identificado que estas personas buscan trabajos en fincas de la zona donde se ofrecen a los capataces por 15.000 o 20.000 pesos el jornal, algo que les es muy atractivo a los dueños de las plantaciones. Con esta fachada, los integrantes de ‘los Úsuga’ buscan recolectar la mayor información sobre la rutina de los finqueros, sus negocios, sus círculos familiares y de amigos.
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